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El mensaje recibido
Hijitos, hoy quiero hablarles de un evento no sobrenatural, sino natural, que se aproxima. Estamos en los últimos días y el tiempo de su cumplimiento se acerca.
Si ustedes estudian en las escrituras que leen, se van a dar cuenta de que hay una interacción entre la tierra y el espacio exterior, y esto está profetizado para los días finales en mi Palabra: que ciertos cuerpos celestiales caerían a la tierra.
Aunque he anunciado que esto sucedería desde hace miles de años, y aún lo sigo anunciando en el tiempo presente a través de sueños, visiones y profecías, mi pueblo no lo cree.
En esta oportunidad estoy hablándoles nuevamente porque quiero recordarles esta profecía: una roca encendida en fuego caerá al mundo. Créanme y no cierren sus oídos a lo que no les gusta escuchar, porque eso no va a cambiar la realidad de lo que va a acontecer.
Esto ya está escrito y ya está determinado para que suceda en los días postreros, y muchos de mis hijos van a ver su cumplimiento. Ustedes, hijos míos, deben creer a mi anuncio y no taparse los oídos ni seguir comportándose como si no hubieran escuchado nada, porque eso no los va a guardar de lo que viene sobre el mundo entero.
Esta roca traerá división entre el trigo y la cizaña. Esta roca hará despertar a muchos que estaban dormidos, practicando un evangelio falso. Esta roca encendida en fuego va a caer, lo crea mi pueblo o no. Escuchen o dejen de escuchar, ella va a caer igual, trayendo destrucción, desastre, muerte, desestabilización.
Voy a humillar a los hombres que no me honran, pero ustedes, hijitos, no deben temer, sino más bien afianzarse en mí y entender que Yo soy Dios de arriba y Dios de abajo, Dios de adentro y Dios de afuera.
Ustedes deben prepararse para el cumplimiento de los acontecimientos finales antes de la venida del Hijo del hombre. Ustedes deben estar despiertos y velar, porque esta roca no se va a detener. El hombre no la va a poder frenar.
Sus armas de destrucción no alcanzarán para detenerla, ni su ciencia ni su inteligencia, y esto es parte de los juicios que deben caer sobre los hombres en los últimos días.
El hombre cree que es Dios, el hombre cree que lo sabe todo, cuando no distingue entre su mano derecha y la izquierda. El hombre juega con cosas que no entiende y muchas veces se expone él mismo al peligro.
Por lo tanto, esta roca viene a ponerle un freno a la ciencia, a la tecnología, a la robótica. Esta roca viene a cortar las comunicaciones. Esta roca viene a provocar un agujero en esas redes.
Y así como la destrucción de la Torre de Babel sucedió para dividir a los hombres, para que no se entiendan, cortando su comunicación entre ellos y confundiéndolos, así esta roca viene a confundir al hombre, a provocarlo a que se cuestione muchas cosas y a recordarle que él no es Dios y que no puede ni debe alcanzar ciertos límites que no le están permitidos.
Hijitos míos, escuchen mi voz, porque soy Yo el que habla, el Creador de los cielos y la tierra, el que hizo las estrellas y les puso nombre a cada una de ellas, el que conoce todos y cada uno de los cuerpos celestes que se mueven en el espacio exterior.
Ese soy Yo, y no hay nada que suceda al azar, sino que todo está planeado y determinado desde antes de la fundación del mundo, desde antes del tiempo.
Yo estoy más arriba que ustedes; lejos, muy lejos; alto, muy alto; y hay muchas cosas que ustedes no pueden entender ni deben entender, sino solo confiar en mí.
Hijitos, ustedes no deben temer, sino clamar para poder resistir hasta el final, porque esto que se viene al mundo también los afectará, y muchos se acordarán de mí cuando esta roca que venga del cielo impacte con fuerza y violencia, provocando la destrucción que se necesite para despertar a los míos que estén durmiendo.
No voy a sacudir solo a las naciones, sino también a mi pueblo, para que salga del letargo espiritual en el que se encuentra, para que entienda que tiene que ponerse a cuentas conmigo y estar listo para la venida del Hijo del hombre, para encender a los que estaban apagados.
Esto tiene un propósito tanto para los que son del mundo como para los que están en el mundo pero no son de él.
Los míos serán refinados a través de este evento. Los voy a probar como se prueba la plata, y esto va a provocar que muchos se acerquen a mí en ese momento por causa de la consternación que van a sentir viendo cómo todo se estremece a su alrededor.
Esto será un acontecimiento global que afectará al mundo entero: crédulos e incrédulos, conversos e inconversos.
Cada cual mostrará su verdadera cara, cada cual tendrá que decidir entre la derecha y la izquierda, y ahí realmente se sabrá quién tiene fe y quién no. Muchas caretas caerán ese día y muchos podrán verse en el espejo y, por primera vez, verse tal cual son.
Prepárense para ese día, porque se acerca, dice el Señor, y esta roca viene con furia a sacudir todas las cosas y a provocar que la vida del hombre cambie, porque esto desembocará en un antes y un después. Este evento cambiará al hombre.
Algunos cambiarán para bien, y otros para mal. Algunos se volverán más egoístas, y otros más solidarios. A unos solo les importará salvarse a sí mismos, aun a costa de la vida de otros, y otros darán sus vidas por los demás.
Pero habrá mucha mortandad. Esto traerá peste, hambre, exterminio, soledad, aislamiento.
Hijitos, no estoy mintiendo. Esto es lo que viene mientras mi pueblo todavía permanece aquí. Esto es parte de los juicios profetizados para este tiempo, mientras mi pueblo aún permanece aquí. Ustedes van a pasar por esto. Sí, ustedes.
Deben preguntarse si realmente están listos para lo que viene al mundo: tribulación como nunca la hubo, desesperación. No será fácil, pero los que estén en mí tendrán esperanza y podrán resistir la prueba que viene sobre el mundo entero, si verdaderamente permanecen en mí.
Estoy hablando en serio. Hijitos, viene tribulación y angustia a las naciones. Viene aflicción al mundo, y ustedes serán probados, pasados por el fuego refinador, para que cuando venga el Deseado de las naciones, ya estén listos; para que las uvas ya estén maduras y listas para cosechar.
Los amo. No duden de mi amor. No se resistan al proceso refinador, sino que entiendan y recuerden que la tormenta viene para las dos casas. Sin embargo, únicamente resiste la que esté fundada sobre la roca.
Entiendan que ustedes no van a ser quitados de la tierra antes de ser probados y refinados, antes de haber demostrado que su fe era genuina y capaz de resistir cualquier fuego de prueba.
Los amo, dice el Señor, y estaré con ustedes mientras esto suceda. Estaré con ustedes mientras pasan por ese fuego refinador. No los abandonaré, pero es necesario que esto acontezca, para que cada uno muestre quién es.
Yo soy Jesucristo, el que sale a buscar a las ovejas perdidas.
Esto hará volver a muchos corazones a mí, y dejarán de estar tibios para calentarse por mí. Muchos recibirán el bautismo del Espíritu Santo cuando esto acontezca, y me voy a glorificar trayendo a muchos a mi redil, mientras ustedes aprovechan para predicar el evangelio eterno, para que muchos se conviertan a mí en medio del caos que esto provocará.
Presten atención a sus sueños, porque estoy revelando esto a muchos de ustedes, pero no lo están creyendo. Presten atención a sus visiones, porque muchos lo están viendo, pero no lo están creyendo.
Hijitos, soy Yo el que les está revelando lo que ya está escrito.
Objetos celestiales van a caer a la tierra, y lo estoy avisando por sueños, visiones y voz profética. Créanme, porque soy Yo el que les está mostrando lo que viene al mundo. Pongan estas cosas en oración. Busquen mi guía para saber qué hacer y cómo prepararse para esto.
No menosprecien las profecías, ni las de antes ni las de ahora, porque soy Yo el que habló antes y el que sigue hablando ahora, para que mis hijos abran sus ojos, se preparen y estén listos para resistir todo lo que viene al mundo.
[Apocalipsis 8:1-13] Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora. Y vi a los siete ángeles que estaban en pie ante Dios; y se les dieron siete trompetas. Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos. Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto. Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas. El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde. El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida. El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas. El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche. Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: ¡Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres ángeles!
Comentarios de Noelia
Para completar este mensaje, les aconsejo que vuelvan a escuchar los mensajes anteriores sobre este tema:
- Terribles juicios vienen a la tierra (parte 1)
- Terribles juicios vienen a la tierra (parte 2)
- Fuerte profecía de alerta a las naciones
A diferencia de las visiones anteriores, donde veía solo la roca encendida, mientras recibía el mensaje de hoy veía que, cuando la roca se acercaba a la tierra, se partía en varios pedazos que caían en distintos lugares.
Además, el Espíritu Santo me hacía entender que este no es el único evento astronómico que va a impactar sobre la tierra, sino que va a haber eventos similares, donde cosas caerán del cielo e impactarán sobre ella. Esto es todo lo que puedo decir, porque no quiero inventar ni añadir nada que no me haya sido mostrado o aclarado.
Lo que Dios quiere hacer en estos últimos tiempos es traer claridad sobre lo que ya está escrito acerca de este tema, a través de las voces proféticas que Él ha levantado, para que la iglesia sepa en qué tiempo está caminando, qué cosas faltan por cumplirse y cuál es la actitud y la respuesta que Dios espera de ella.
Otro punto importante es que el Señor quiere que la iglesia se limpie de las falsas doctrinas que se le han enseñado durante años y que dicen que la iglesia no va a pasar por ninguno de los juicios escritos para estos tiempos postreros.
Va a haber un arrebatamiento, un momento en que el Señor va a quitar de la tierra a su pueblo de manera sobrenatural, pero no sin haber pasado antes por una gran parte de esos juicios que vienen sobre la tierra, juicios que para nosotros serán prueba, refinamiento y preparación para la venida del Señor.
Esta es la razón por la cual el Señor vuelve a recordar este evento profético, que muchas personas ya vienen anunciando y que está escrito en la Biblia. El Señor lo hace porque quiere que su pueblo esté listo, preparado y velando cuando esto suceda.