Padre celestial, en este 29 de abril del 2024, congregados todos juntos en el espíritu, en tu Nombre, en el Nombre de tu Hijo precioso, amado, nuestro Salvador, nuestro Rescatador, nuestro Mesías, el Señor Jesús de Nazaret, en su Nombre hoy venimos, delante de ti, como aquella mujer cirofenizia, que deseaba comer tan siquiera de las migajas debajo de la mesa donde Jesús colocaba ese pan, a lo cual Jesús le dijo que ese pan era para los hijos de Israel, pero ella le respondió: Sí, pero nosotros podemos comer de las migajas, aunque sea. Parafraseando estas escrituras que ahora me trae el Espíritu Santo.
Señor, venimos de una manera semejante, con una disposición similar a ella, con una insistencia de buscarte, de encontrarte y de comer de tu pan; así que estamos aquí, con el plato, con el tenedor y el cuchillo preparado para comer lo que nos vas a dar hoy. Porque estamos necesitados, de que nos des esa comida, tenemos hambre, como en este desierto donde pasaron tus hijos al salir de Egipto. Muchas veces no hay nada para comer y cuando lo hay, como en estas ocasiones, venimos desesperados para alimentarnos de esa comida espiritual.
[Marcos 7:25-30] Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de él, vino y se postró a sus pies. La mujer era griega, y sirofenicia de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio. Pero Jesús le dijo: Deja primero que se sacien los hijos, porque no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos. Respondió ella y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos. Entonces le dijo: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija. Y cuando llegó ella a su casa, halló que el demonio había salido, y a la hija acostada en la cama.
Señor, danos de comer y danos de beber, sacia nuestra sed, nuestra hambre, porque ¿a quién iremos si no es a ti? Si Tú eres la fuente de la comida verdadera, de la única agua que cuando es bebida es capaz de saciar una sed que nunca se apaga. Somos tus hijos y venimos delante de tu trono a clamar, por tu palabra verdadera; nuestros espíritus están secos, estamos pasando por situaciones difíciles y estamos viendo lo que se avecina comparando estos tiempos con lo que dicen las Escrituras. Vemos venir esas nubes negras que pronostican tormentas sobre la tierra, vemos venir esos tornados, esos terremotos, esos dolores de parto y es donde más necesitamos de tu palabra, que nos ilumine, que nos contenga, que nos consuele, que nos direccione.
Gracias, Señor, porque en medio de estas guerras terribles que se están desatando, donde nación contra nación, prácticamente quieren levantar el cuchillo contra ellas. Señor, tus hijos están en el medio de todo esto. Por eso necesitamos clamar aún más a ti para que nos rescates y para que nos hagas fuertes mientras tengamos que quedarnos en el mundo, mientras todo esto se desata y acontece. Hoy también declaramos nuestra confianza en ti, nuestro amor, nuestro respeto hacia ti, Señor.
Te honramos y sabemos que eres un Dios omnipotente, que todo lo puede, que todo lo sabe, que se ocupa de todas las cosas de sus hijos. Hoy depositamos nuestra confianza sobre tu mesa y dejamos todas nuestras preocupaciones, nuestros sufrimientos y aflicciones en tu mano, porque solo Tú, Jehová de los ejércitos, sabes qué hacer con eso, porque todo lo bueno y lo malo lo utilizas para nuestro bien, porque nos amas, porque somos tus hijos, porque somos tu nación santa, porque somos reyes y reinas, pertenecientes a un sacerdocio santo y real, instituido y establecido por tu Hijo Jesús, según la orden de Melquisedec.
Dice el Señor, hijitos, tengan esperanza y resistan, resistan; yo (Noelia) veo una visión donde todos nosotros los hijos de Dios, estamos juntos en un campo de batalla, y mientras estamos ahí parados, en medio de ese escenario, miramos para arriba y vemos que vuelan los misiles por encima de nuestras cabezas, que explotan las bombas a pocos metros de donde nosotros estamos. Estamos todos esparcidos en este campo de guerra que estoy viendo, y vemos como los soldados al lado nuestro se están matando, se están aniquilando, están luchando y la guerra arrecia, la guerra está activa.
El mensaje de esta visión es que los cristianos, los hijos de Dios, estamos en el medio de una guerra, en medio de un campo de batalla, mientras en el mundo se desatan todas las cosas que vemos y que ya estaban escritas, que nuestro Señor nos avisó desde hace cientos de años que sucederían así porque Él nos ama tanto y mientras estas cosas se desbloquean porque todo lo que está escrito tiene que cumplirse. Nosotros estamos en el medio de todo eso, pero el tema es que algunos cristianos no se dan cuenta o no han reaccionado todavía y no han entendido por distintas razones que están en ese campo de batalla, lo crean o no.
Yo (Noelia) escucho al Espíritu Santo que dice: Hay guerra, guerra, guerra, hay guerra. La guerra se lleva a cabo, se desarrolla, se acentúa, se encarnece. Hijitos, tengan conciencia que estos son los tiempos del pasaje de Mateo 24; estos son los tiempos donde lo que está escrito para estos tiempos finales comienza a cumplirse y ustedes aún están aquí, en el medio de todas esas cosas.
Dice el Señor, hijitos, comprendan que la guerra se lleva a cabo, que los soldados se están matando al lado de ustedes, que los misiles están pasando por arriba, por el ras de sus cabezas, que las bombas están debajo de sus pies porque están caminando en campo minado. Aunque no lo quieran creer, eso no cambia la situación, sino que los perjudica. El Señor nos habla de estas cosas porque quiere que estemos conscientes que los cristianos estamos en el medio de la batalla.
Dice el Señor, hijitos, ¿por qué creen que deje escrito en Efesios capítulo 6 sobre la armadura espiritual de un cristiano? ¿Por qué creen que se les ha sido ordenado que se defiendan con el escudo de la fe? ¿Por qué creen que debían de ajustarse el cinto de la verdad? ¿Por qué creen que se les dejó dicho que tengan sus espadas afiladas?
[Efesios 6:10-18] Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.
Hijitos, están en el medio de la guerra, dice el Señor. Pero actúan como si no lo estuvieran y soldado que no se resiste es fácil de hacerlo caer. Ármense con las armas de la luz; actívense porque hay guerra físicamente en distintos puntos de la tierra, pero esto no es más que la manifestación de lo que se sucede en el ambiente y la temporada espiritual en la que están.
Yo (Noelia) estoy sabiendo ahora que algunas transmisiones atrás el Señor advirtió de que nosotros los cristianos íbamos a sentir que estábamos en una temporada de guerra como más fuerte espiritualmente hablando, porque Israel está en guerra y que lo mismo que sucede a la nación de Israel en lo físico se refleja en nosotros que somos el Israel espiritual de Dios, el pueblo, la nación santa de Dios.
Muchos de ustedes subestimaron esa palabra o no la entendieron, no la aplicaron o no supieron quizás qué hacer con eso y entonces siguieron como siempre; sin embargo, vino el enemigo y comenzó a atacarlos, como a soldados que viene directamente el oponente para clavarles la espada, a enviarles dardos encendidos en fuego para ver si podía apagar tu fe atacando a tu familia.
Veo que a muchos les fue mostrado por sueños que el diablo los estaba atacando así en estos días, pero no lo conectaron con la palabra que el Señor había dado unos días o meses atrás, advirtiendo de que esto iba a pasar.
Dice el Señor que levantemos nuestras armas de la fe, que nos vistamos con ellas y que nos coloquemos la armadura para poder resistir a estos ataques, porque mientras el mundo está en guerra, nosotros lo estamos también.
Hijitos, entiendan y presten atención, porque la guerra se va a incrementar. Yo (Noelia) escucho la palabra «escalada». Dice el Señor, no subestimen los tiempos actuales, porque subestimarlos solamente les va a acarrear que reciban esos golpes que el diablo les está enviando. Subestimar los tiempos donde están caminando y quedarse quietos, cómodos, relajados, sin defenderse y sin atacar, lo único que van a lograr en sus vidas, en la de sus hogares y familias es un mal, porque el ladrón no viene, sino para matar, para robar, para destruir y no descansa, pero ustedes descansan cuando no hay que hacerlo y cuando hay que descansar no lo hacen, no aplicando la sabiduría de los tiempos en sus vidas.
Hay un tiempo para defenderse, para atacar, un tiempo para dejar de defenderse, para dejar de atacar, hay un tiempo para descansar, para estar activo, para estar velando y este es un tiempo muy activo en lo que a guerra espiritual se trata.
Dice Dios, hijitos, el enemigo ha enviado distintas maneras para atacarlos en este tiempo y está probando por dónde los puede hacer caer. Entonces primero va y prueba con problemas en sus trabajos, pero como ustedes resisten, el enemigo va, por otro lado, y trata de traer problemas en sus matrimonios. Pero como ustedes resisten el enemigo se levanta contra ustedes a través de sus hijos, pero como ustedes resisten el enemigo va y trata de voltearlos a través de una enfermedad y así va probando distintas estrategias para ver si en alguna de esas áreas de sus vidas puede finalmente hacerlos caer.
Para algunos de ustedes es con problemas con los hermanos en las congregaciones, conflictos que les duelen tanto a ustedes que no se pueden levantar de esas situaciones. Por eso les estoy hablando lo que el enemigo está haciendo para que ustedes entiendan por qué les está pasando lo que les está pasando en este tiempo.
Israel está en guerra, y él, no descansa, sino que se mantiene velando las 24 horas porque sabe que los enemigos están en los cuatro frentes: norte, sur, este y oeste; y que en cualquier momento podría ser atacado desde cualquiera de esos puntos; Israel sabe que en cualquier momento podría ver en sus cielos un misil que los traspasa. Sabe que de abajo de la tierra podrían surgir los enemigos, como ya ha pasado anteriormente; Israel sabe que debe cuidar sus fronteras, sus límites y reforzarlas más que nunca porque está en un tiempo de guerra y él trata de fortalecerse en sí mismo, tratando de dejar de lado ciertas diferencias políticas que estaban en auge antes de que se desarrolle esta guerra porque saben que si no se unen, al menos en la parte bélica, no van a subsistir, dice el Señor.
Israel sabe que están en el ojo de todo el mundo, que son el punto del centro a donde miran todos los países de la tierra. Israel sabe que el destino del mundo depende del destino de él, sin embargo, mis hijos, que conforman el pueblo santo, el Israel espiritual de Dios no saben que se encuentran en el medio de una batalla y que tienen que cuidar sus fronteras y sus límites, que están enviando misiles los enemigos de mi pueblo desde todos lados, dice el Señor.
Mi pueblo ni siquiera se une al menos para defenderse o atacar, aun viendo que la guerra se está dando en el ambiente espiritual y ni siquiera con eso se disponen a ponerse de acuerdo. Hijitos, mi pueblo tiene debilidades como un barco que tiene pequeñas rajaduras por donde el agua va entrando despacito sin que los tripulantes del barco se den cuenta, pero llega un punto donde ya es tarde, donde el agua comienza a hundir el barco. Ustedes son, muchas veces, como ellos que no revisan constantemente por si hubiera algún lugar por donde esté entrando el agua y no se estén dando cuenta, dice el Señor.
El Señor dice que ustedes no velan, sino que duermen más de lo debido, en un sentimiento de tranquilidad espiritual. No están despiertos, no están entendiendo que hay un enemigo que los quiere atacar y que si fuera posible los quiere matar espiritualmente, pero aún más que eso, matarlos físicamente. Hijitos, esto es real y mientras ustedes se están entreteniendo con el mundo e invierten demasiado tiempo en las cosas del mundo, teniendo toda su atención y su foco en ellas y no en las cosas de arriba, mientras tanto el enemigo que va entrando, colocando contienda entre esos tripulantes porque sabe que una casa dividida no puede permanecer.
Hijitos, los llamo a levantarse, a armarse, a defenderse, a mantener la vela encendida de noche en el sentido de hacer vigilias; es un tiempo de ataques y así como Israel está rodeado de enemigos en sus cuatro frentes, en los cuatro puntos cardinales, ustedes también lo están, nada más que Israel lo sabe porque esos enemigos son físicos, pero ustedes muchas veces no lo saben o no lo creen porque no los pueden ver. El hecho que ustedes lo ignoren no significa que el enemigo no se esté metiendo por abajo, haciendo túneles subterráneos para ver si pueden llegar hasta ustedes y comenzar a generar daño.
Hijitos, este es un llamado a levantarse para orar de madrugada; este es un llamado a encender la vela de la oración en sentido metafórico, velar en el espíritu y velar en lo físico, para contrarrestar esos ataques que están recibiendo. Hijitos, están en un tiempo peligroso, sumamente atacados. Yo (Noelia) veo a alguien que va caminando por la calle y pasa por el lado de una mesa de un café donde hay un hombre sentado y mientras esta persona pasa, este hombre que está sentado en esa mesa le pone la traba con el pie para hacerlo caer, como la persona que iba distraída y no se fijó por donde caminaba, cayó; así somos muchos de nosotros, dice el Señor.
Vamos caminando por la vida, distraídos, confiados, sin tener los ojos abiertos, sin entender que las trampas están por todos lados, aunque los ataques van a venir de personas inesperadas, de personas que tienen la apariencia de piedad, de inocencia. En cualquier momento nos ponen esa traba que hablaba el Señor y nos pueden hacer caer si nosotros no vamos mirando al detalle por donde estamos caminando.
Dice el Señor, hijitos presten atención porque los ataques del enemigo se duplican y la guerra incrementa la intensidad. En vez de disminuir, se vuelve más intensa y si antes enviaban dos misiles, ahora van a enviar cuatro, si antes explotaban cinco bombas, ahora explotan diez, si antes el enemigo aplicaba cierta fuerza sobre su contrincante, ahora la va a redoblar, porque el diablo viene con todo contra los hijos de Dios. Y el que crea, que está firme, mire que no caiga.
Yo (Noelia) escucho la palabra «ayunos». De hecho, muchos de ustedes están sintiendo que el Señor los está llamando a ayunar en estos días y es por causa de esto. Algunos no saben por qué, pero sienten que lo tienen que hacer y me está revelando el Espíritu Santo que, para muchos, es por causa de estos ataques que vienen contra el pueblo de Dios en estos días.
Dice el Señor, una de las cosas que tienen que hacer para poder resistir a estos ataques que vienen duplicados es ayunar; escuchen esas alertas y esos llamados, presten atención a los sueños; están soñando que están en una guerra, que son atacados, que están caminando en terreno minado, están soñando con misiles, con bombas lo cual no es siempre literal. En muchas ocasiones significa que ustedes están en guerra, que el enemigo les está enviando misiles en lo espiritual, que van a pasar por ataques y por eso el Señor está hablando esto. ¡Ármense! ¡Ármense!
[Efesios 6:12] Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
Hay distintos tipos de potestades que están atacando al pueblo de Dios en estos días y que lo van a hacer los días que vienen y por eso el Señor está avisando, porque así como cuando alguien tiene un ejército y envía a ciertos batallones específicos a realizar misiones puntuales, esos batallones a veces son más pequeños, más grandes, algunos tienen hombres medianamente formados, otros que son más expertos o que tienen un rango más alto adentro del ejército, de la misma manera el enemigo cuenta con distintos tipos de servidores espiritualmente hablando, enviados con distintas misiones contra los hijos de Dios, mientras que otras veces manda un batallón que es un poco más débil.
Pero en estos días que vienen, el Espíritu me está haciendo saber que el enemigo duplicará sus fuerzas, que viene un ataque un poco más alto, más importante contra los hijos de Dios; que están enviando batallones que son más poderosos y más expertos para ver si nos puede hacer caer.
Muchos de ustedes van a pasar por tentación, en estos días que vienen, tentaciones fuertes y no van a entender por qué; ataques inesperados de compañeros de trabajo, de personas que normalmente son pacíficas, que las van a ver como cambiando de ánimo de una manera que normalmente no lo hacen comportándose de maneras extrañas.
Dice el Señor, estén atentos y abran los ojos, porque aun a algunos el enemigo va a intentar atacarlos cuando salgan a caminar en la calle, a través de autos que pasen cerca de ustedes, a través de personas. El Señor está avisando que en los días que vienen el enemigo envía ataques especiales contra los cristianos y, por lo tanto, no pueden comportarse como normalmente lo hacen, sino que deben permanecer en un estado de velar, de estar atentos y alertas cuando están manejando sus autos, quién entra y quién sale de sus casas, dónde están sus hijos y todo ese tipo de cosas; no subestimen las maquinaciones del enemigo.
[2 Corintios 2:11] Para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.
A muchos el Espíritu Santo los está llamando a ayunar porque vienen ataques específicos donde si no ayunan les va a resultar mucho más difícil resistirlo, defenderse o contraatacar.
Yo (Noelia) estoy viendo ahora a Irán quien tiene distintas cartas para jugar y que en su mano tiene como una jauría de perros que representan distintos tipos de ataques contra Israel y que va largando cada uno de esos perros de a poco, pero que en realidad ya lo tiene todo planeado cómo quiere hacer caer a Israel y suelta como Dobermans negros los cuales representan un ataque terrorista en algún punto de la tierra que no es Israel exactamente, pero que tiene que ver con él o con el pueblo judío, por ejemplo una embajada judía.
Irán tiene en sus planes ataques terroristas contra edificios israelitas o judíos en distintas partes del mundo, porque, aunque esté fuera del territorio, igualmente lo afecta. Otra de las estrategias es lanzar misiles directamente a la tierra de Israel lo cual representa otro de estos perros que yo veía en la visión; también usa estrategias de grupos terroristas que rodean a Israel como Hezbollah, como Hamas y otros grupos más donde en realidad la cabeza es Irán, tiene muchas maneras con las que busca atacarlo o debilitarlo representando cada una estos perros que yo veía en la mano del presidente de Irán.
De la misma manera, el enemigo tiene muchas formas de atacar a los hijos de Dios y va probando una por una para ver cuál de todas es más efectiva para debilitarlos, para hacerlos caer en tentación y pecado, para que renuncien a la fe. El enemigo sabe que para algunos de ustedes la debilidad son los hijos y que, si el enemigo puede afectar a algunos de ellos, ustedes caen; para otros son las cosas materiales y el enemigo sabe que, si por ejemplo, logra destruirles el auto a través de un choque, ustedes caen, para otros son los trabajos y si él puede quitárselos, ustedes se derrumban; para otros es la congregación y si tienen problemas allí, entonces tiene una opción de hacerte caer. ¿Por qué? Porque el enemigo conoce donde está nuestra debilidad, ahí es donde está nuestro corazón de una manera en la que no tiene que ser porque nuestra confianza no está en Dios, en esa área débil de nuestra vida, el enemigo sabe que es, donde tiene que enviar ese misil y hacer volar esa bomba.
El enemigo sabe que en cualquier área de tu vida donde tengas un ídolo y que esté reemplazando el lugar de Dios como tu Señor, es una entrada en los límites espirituales de tu vida; es como un agujero en la reja que delimita tu ser, yo (Noelia) estoy viendo los límites y las fronteras de Israel y el enemigo conoce el área donde no tienes fe, donde no está puesta tu confianza en Dios, donde no te has desarrollado, donde estás idolatrando, donde tienes miedo, donde no estás fuerte frente a la tentación, y que eso es un agujero en tus fronteras por donde él puede entrar.
El Señor te está haciendo saber esto hoy, para que después de esta transmisión revises tu vida área por área y te empieces a fijar dónde estás débil. ¿En la parte de los hijos? Si a ellos les pasara algo, y tu fe decayera por el piso, entonces estás idolatrando a tus hijos, porque los estás poniendo antes que a Dios. ¿Estás débil porque no te va bien en el trabajo y tu fe está flaqueando porque tienes problemas o porque perdiste ese empleo que tenías? Entonces el enemigo sabe que puede hacerte caer por ese lado y cuando estés en el piso atacarte más. ¿Estás débil porque estás obsesionado con encontrar una pareja? ¿Un esposo? ¿Una esposa? Lo cual no es pecado sino, en caso de una obsesión, porque estás soltero hace tanto tiempo. Entonces el enemigo sabe que puede enviarte a una persona de la cual te enamores y después te la quita o te traiciona, lastimándote.
Con estrategias como estas, te hace caer para que te alejes de la fe y así hay distintas áreas donde uno tiene que revisarse y meditar en ese asunto, arrepentirse si hace falta y pedirle perdón al Señor para que lo ayude a fortalecerse en esa área, para que cuando venga la flecha encendida no encuentre una hendidura abierta.
Muchos de ustedes están tan dependientes de la congregación donde están y de los hermanos con los que se reúnen, que se han convertido en sus ídolos en el sentido de que si esas personas les fallan, los ofenden o hacen algo que a ustedes no les gusta, entonces ya no quieren ir más a esa congregación, ya no quieren saber nada más de Dios, se alejan del Evangelio y nunca más pueden levantarse.
Esto muestra que Dios no estaba primero en sus vidas, sino la congregación y que Dios no era el pilar de su fe, sino los hermanos. No estoy diciendo que no hay que congregarse, pero te invito a orar por eso después de esta palabra porque el Señor está diciendo que se viene ataque contra el pueblo de Dios, que va a ser zarandeado para probar su fe, que el pueblo de Dios va a ser sacudido porque Dios quiere romper esos ídolos que creaste en tu corazón y mejor es que los reconozcas antes de que Él lo haga, para que renuncies a esa idolatría, te arrepientas y le pidas perdón al Señor y lo vuelvas a poner primero a Él y que el mal no entre por causa de tu pecado. Amén.
Gracias, Señor. Yo te pido fortaleza, Padre. Yo (Noelia) veo grupos de oración y el Señor dice: Incrementen la intensidad en las oraciones, en los grupos de oración, y de intercesión, manténganse velando, roten los horarios de oración para que siempre haya alguien que esté guardando sus territorios al igual que los ayunos, es una buena práctica en un mismo grupo rotar los ayunos para que siempre las 24 horas del día estén cubiertos los 7 días de la semana. Viene un tiempo para resistir; hijitos, resistan.
El Señor repite que levanten el escudo de la fe, porque su fe va a ser probada, pero los amo y estoy con ustedes; no están solos, van con el Comandante de los ejércitos de la armada. No están solos, van con los carros de fuego, porque ángeles de guerra van por ustedes. Pero ustedes tienen que estar también activos, para que el mundo espiritual se mueva a su favor. Despiértense y no se duerman.
Más temprano, mi esposo en su canal hizo una enseñanza sobre el ungir con aceite y me acordaba de que también en días anteriores, uno de los videos que publiqué se llama «Viene ola de muerte en la casa de Dios». Donde el Señor nos mandó a ungir con aceite nuestras casas y nuestras familias por causa de esta ola de muerte que viene y que va a afectar a la casa de Dios en primer lugar y ahora el Espíritu Santo me recuerda esta palabra y me la confirma, me está pidiendo que repita este llamado de ungir a los suyos, a sus pertenencias y a sus hogares, bajo su guía y en el Nombre de Jesús, por causa de este ataque que viene contra los hijos de Dios. Amén.
Yo (Noelia) veo una persona que es como un padre de familia, que está detrás de la puerta de su casa, del lado de adentro, que cierra todo con llave, con las trabas y se coloca detrás de la puerta como resistiendo para que en caso de que venga el enemigo a querer abrir esa puerta no pueda. Dice el Señor, resistan de esta manera, resistan al enemigo y no lo dejen ingresar, porque es por un tiempo específico, unos días fuertes en donde el ataque se redobla y que por eso tenemos que redoblar nuestra defensa. Amén.
Dice el Espíritu Santo que no permitan al miedo ingresar, por causa de esta palabra, porque el Señor no habla estas cosas para que estemos en miedo, sino justamente para que nos activemos y sepamos lo que tenemos que hacer, para que utilicemos la autoridad que Dios nos ha dado, para reprender y echar afuera a toda potestad de las tinieblas que viene en contra de nosotros si estamos en justicia, no es para que entremos en pánico y en miedo. Así como un soldado no entra en pánico cuando les avisan de que viene el enemigo a atacar, sino que lo que hace el soldado es armarse, prepararse, tener un plan de guerra, resistirse, estar listo para que cuando vengan a atacar, él pueda defenderse y contraatacar.
Un usuario llamado Norma dice, eso mismo soñé yo hace un mes, donde veía que el enemigo quería entrar en mi casa y le cerraba la puerta y lo reprendía. Esto es una confirmación de lo que está hablando el Señor, Y a orar, oración de madrugada, oración en lenguas, intercesión, cubran los suyos y manténgase en rectitud y en justicia y en santidad para que el diablo no tenga ninguna puerta, por más pequeña que sea, para entrar en sus hogares, santidad en sus casas. Amén.
Estoy viendo ahora a un soldado que le da una carta a otro soldado, el cual representa un miembro del ejército, mensajero, que en la antigüedad avisaba que el enemigo estaba cerca, que ya se había levantado en batalla y que estaba llegando donde ellos; estos mensajeros se movían de un lado a otro en la tierra y vigilaban la tierra como atalayas avisando al ejército que el enemigo venía a atacarlo, que estaba en tal sitio de la tierra y demás. Esa es mi posición hoy; he entregado este mensaje avisándoles de lo que está sucediendo en estos días y de lo que va a seguir aconteciendo por un tiempo más de estos ataques espirituales. Así que no se sorprendan, manténganse firmes en la fe, obedientes, limpios, que el Señor los encuentre justificados, pero también usando las armas de la luz. Amén.
Dice el Señor que no participen de pecados ajenos, porque no están pecando voluntariamente muchos de ustedes, pero sí están participando de pecados ajenos; estoy sabiendo de padres que no están pecando, pero en sus casas tienen hijos adultos que sí están en pecado. Eso abre puertas al enemigo para ustedes porque están en un mismo territorio espiritual; de hecho, si la casa le pertenece a los padres y permiten que los hijos adultos vivan en pecado, en ese territorio que les pertenece a ellos, entonces hay puertas abiertas para todos los que viven en ese lugar.
Dice el Señor, eso es participar en los pecados ajenos, porque están siendo como Elí que veía el pecado de sus hijos y no los frenaba como debió hacerlo hasta que vino el juicio de Dios. Así que hay que cerrar toda ventana al enemigo, toda puerta, y todos los miembros de la casa tienen que estar en santidad. Van a venir tentaciones de esta área, van a venir hermanos a mentir, hermanos a invitarlos encubiertamente a robar, a hablar mal de los demás, a tentarlos a hacer cosas que no tienen que hacer.
Estén atentos de verdad porque el enemigo viene como agazapado para ver si los puede hacer caer hasta en lo mínimo.
[1 Samuel 2:29] ¿Por qué habéis hollado mis sacrificios y mis ofrendas, que yo mandé ofrecer en el tabernáculo; y has honrado a tus hijos más que a mí, engordándoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel?
Todas las dudas que tengan les recomiendo preguntarle a un pastor o a un maestro. Recuerden que yo soy solo la mensajera que transmite lo que Dios les quiere decir. Pero no me encargo del área pastoral o de enseñanza de las Escrituras en sí; por tanto, vayan a la Palabra para aclarar esas dudas y si no entienden, consulten a un pastor, a un hombre de Dios.
De nuevo veo un hombre que resiste con un escudo fuerte. Dice el Señor, resistan y tengan fe, porque esto les va a ayudar a crecer, a ser más fuertes y a desarrollarse más en las cosas espirituales. Todas las estrategias para defendernos están en la Biblia, las maneras de resistir, de ser edificados y de estar fuertes están allí. Investiguen ustedes sobre eso y presten atención y oren contra los sueños que el enemigo les va a dar también.
Bueno, hemos entregado esta alerta, este aviso, este sobre como atalaya de Dios e insisto en la oración de madrugada, porque en la noche y la madrugada es donde más se maquinan los planes de las tinieblas. El Espíritu Santo dice que oren mucho de madrugada porque haciendo esto van a desbaratar las mesas del campamento enemigo, van a destruir esos planes, no se van a poder concretar ni llevar a cabo por causa de la oración de madrugada.
Ahora sí, los saludamos desde Argentina. Muchas bendiciones. Oren, mediten, lean sobre esto y presten atención cada día a todo lo que pasa en sus vidas, en cada detalle. Amén. Señor los bendiga. Saludos.