Esta transmisión va a ser para bendecir al pueblo de Dios. La Biblia dice:

[Números 23:20] He aquí, he recibido orden de bendecir; Él dio bendición, y no podré revocarla.

El Espíritu Santo me indica que derrame aceite sobre sus cabezas, que levante lo que está caído en sus vidas, que revoque toda maldición contra ustedes y que los bendiga a través de mi boca profética. Porque también dice la Palabra que podemos utilizar la lengua para bendecir o para maldecir.

[Santiago 3:9-10] Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.

En esta oportunidad, el Padre celestial va a utilizar mi boca profética para bendecir grandemente a su pueblo, en especial a aquellos que tienen una tarea dentro del cuerpo de Cristo para edificar a otros.

[Efesios 4:11-13] Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo

Así como las obras siguen a aquellos que el Señor unge como ministros y que perseveran trabajando en su campo, lo mismo sucede con las palabras proféticas que un profeta habla. Esas palabras siguen obrando hasta que cumplen el propósito para el cual fueron enviadas.

[Apocalipsis 14:13] Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen.

[Isaías 55:11] Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

Un profeta tiene que cuidar mucho lo que habla, porque de su boca salen hachas, espadas, martillos. Algunas de esas palabras son para construir lo que viene de Dios, pero otras son para destruir los planes del enemigo.

La palabra que voy a enviar sobre tu cabeza va a empezar a obrar a partir de hoy y va a seguir obrando en los tiempos que vienen hasta que cumpla con todo el propósito que Dios preparó para tu vida, para los tuyos y para tu ministerio.

Así como un obrero del Reino trabaja y trabaja y en algún momento va a ir a rendirle cuentas a su amo, lo mismo pasa con las palabras que el Señor envía desde su trono para que trabajen y provoquen todo lo que el Señor quiera provocar a través de ellas.

En algún momento, esas palabras dan cuenta de lo que hicieron a aquel que las habló, porque una palabra que viene de Dios puede ser destructiva o constructiva. Una palabra que viene de Dios puede avanzar un proceso que se está llevando a cabo o lo puede pausar, detener e incluso borrar.

Hay muchas cosas que el Señor hace a través de lo que Él habla por medio de sus profetas. Por eso, cuando un profeta habla, no se debe tomar a la ligera lo que dice. Hay que tener mucho cuidado con lo que uno hace cuando recibe una palabra de parte de Dios a través de un profeta, porque a partir del día en que recibes una palabra, eres pesado en la balanza para ver qué haces con esa palabra.

Si la menosprecias, la desobedeces, la juzgas equivocadamente o murmuras sobre lo que ese profeta te dijo, entonces estás acarreando juicio sobre tu vida. Pero si la crees y la obedeces, entonces lo que te fue dado se va a multiplicar. El Señor pesa lo que cada persona hace cuando recibe una palabra a través de un profeta.

Cuando uno no cree lo que el profeta le habló, si verdaderamente viene de Dios, no es primeramente al profeta a quien se deshonra, sino a la fuente de la palabra, que es el Señor. Por eso es tan grave pisotear lo que Dios habla y no creerle a un profeta que te da una palabra que quizás es dura o no es lo que esperabas.

Cuando uno se ríe de un vaso profético, se ríe de aquel que lo creó para su gloria. Y cuando uno recibe a un vaso profético, recibe a aquel que lo envió. Por eso dice la Biblia:

[Mateo 10:41] El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá.

Aunque la Biblia no lo dice así, también es cierto que el que no recibe a un profeta sufrirá las consecuencias de rechazarlo.

A través de esta introducción, el Señor está arando la tierra de sus corazones para que reciban lo que voy a hablar de parte de Él, y una vez hablada esa bendición sobre ustedes, el Señor va a enviar a sus espíritus observadores para anotar cuál va a ser la reacción de ustedes después de haberla escuchado.

[Lucas 10:16] El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió.

El Espíritu dice que los profetas son un regalo para la iglesia, y escucho la palabra «don».

Hay una diferencia entre una persona que tiene el don de profecía y otra que tiene el oficio de profeta. La persona que tiene el don de profecía puede tener también otro oficio dentro del cuerpo de Cristo, o ninguno; pero el profeta es un don para la iglesia, un regalo para el cuerpo de Cristo, una bendición para los que lo escuchan. El Señor ve a los profetas desde lo alto como lingotes de oro que Él esparce en distintos lugares de la tierra para bendecir a su pueblo.

No menosprecien las profecías, dice el Señor. No menosprecien las profecías.

Noelia: Una de las razones por las que el Señor dice esto es que los que estamos llamados a destruir falsas doctrinas en estos últimos días, a través de la revelación que Él nos da, hablamos cosas difíciles de creer para los que están arraigados en falsas doctrinas de antaño, y algunos de ustedes dudan de esta revelación y se preguntan si verdaderamente viene de Dios o no.

Por eso habla el Señor sobre lo que los profetas significan para Él y para la iglesia, diciendo que son un regalo concedido a su pueblo. Pero muchas veces el pueblo los menosprecia, los maltrata, los desecha y se burla de ellos, sin ser del todo consciente de que, cuando desecha una voz profética, en realidad lo está desechando a Él en primer lugar.

Cuidado, hijitos, dice el Señor, porque si Yo soy el que está hablando a través de un vaso profético y ustedes entran en incredulidad acerca de lo que ese vaso está diciendo, si verdaderamente viene de la fuente de la verdad, están acarreando juicio sobre sus vidas si no se arrepienten.

Cuidado, dice el Señor, porque en estos tiempos peligrosos de apostasía, de engaño, de mentira y de confusión, van a escuchar cosas muy profundas de parte de los vasos proféticos que Yo he levantado para estos días para abrirles los ojos y restaurar lo que se había caído. Y ustedes están siendo probados para ver si realmente tienen fe y si son dignos de recibir verdades celestiales profundas que estaban preparadas para ser reveladas únicamente en estos días.

[Romanos 1:25] Cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.

Cuidado, hijitos, dice el Señor, porque están poniendo en duda mi palabra. Vayan y distingan. Vayan a las Escrituras y comprueben. Pesen los espíritus para discernir de dónde vienen cuando los profetas hablan. Pero más les vale que reciban lo que sale de la boca de ellos, si verdaderamente vino de mi boca. Más les vale creer y sujetarse a esas palabras de vida que ellos hablan.

Cuando los profetas hablan, esas palabras pueden traer muerte a las obras de las tinieblas. Cuando los profetas hablan, muchos de ustedes sienten que algo muere adentro de ustedes, porque esas palabras son tan tajantes que muchas veces les duele escuchar lo que ellos hablan. Pero soy Yo quien está haciendo una operación en sus almas para arreglar lo que estaba roto, sanar lo que está enfermo y traerles libertad de doctrinas demoníacas que están profundamente arraigadas en sus corazones.

Hijitos, entiendan que van a tener que aprender a abrirse a las palabras duras que palabras mis atalayas de estos últimos días, dice el Señor. Las palabras duras que Yo hablo a través de ellos no son para condenarlos ni para destruirlos, sino para rescatarlos de toda iniquidad, de todo error, de todo estancamiento, de todo dolor, de toda equivocación, de toda enfermedad y de toda esclavitud. Y a veces hay que golpear fuerte, hasta que la dureza de los corazones empiece a romperse y finalmente se manifieste en ustedes lo más lindo que tienen guardado en lo profundo de sus corazones.

Por eso, hijitos, todos aquellos que han venido escuchando palabras duras que mis vasos proféticos han estado hablando en este tiempo y no las han creído, arrepiéntanse ahora. Muchos de ustedes incluso fueron a las Escrituras para escudriñar si lo que ellos decían era cierto y no encontraron ninguna excusa para acusarlos, pero aun así decidieron no creer y quedarse en la comodidad de seguir como estaban antes de escuchar esa palabra dura.

Hijitos, arrepiéntanse y crean a mis profetas, dice el Señor.

Noelia: Y me viene a la mente ese versículo:

[Salmos 105:15] No toquéis, dijo, a mis ungidos, Ni hagáis mal a mis profetas.

Algunos de ustedes quieren cortarles la lengua a mis profetas, dice el Señor. Algunos de ustedes realmente les harían daño a mis ungidos y a mis profetas si pudieran. Pero el que hace esto a los que Yo elegí para ciertas tareas y puse en el ministerio, no lo hace primeramente contra ellos, sino contra mí, que soy el que los envió.

Cuidado, hijitos, porque aunque el profeta, el ministro o el ungido puede equivocarse, eso no los justifica para hacerles mal. Y aquel que toque a uno de estos mis hijitos se va a encontrar conmigo, dice el Padre.

Hijitos, aguarden y esperen a que se manifiesten todas las cosas, porque todo lo escondido va a salir a la luz, y no hay nada en secreto que no vaya a ser manifestado. Y lo que ellos hablan les va a ser aclarado si hoy no lo entienden. Les va a ser confirmado si dejan una puerta abierta en sus corazones para recibir esa confirmación.

Hijitos, los que todavía no entienden y dudan de lo que han hablado mis vasos proféticos, esperen y no golpeen todavía el martillo del juicio sobre la mesa, porque Yo voy a sacar todas las cosas a la luz en el tiempo perfecto. Tengan cuidado de no pecar por emitir un juicio apresurado contra ellos.

El Espíritu habla esto porque, cuando Yo comience a bendecirlos, si ustedes están en incredulidad contra lo que Yo hablo, la bendición que voy a hablar va a pasar por encima de sus cabezas y no los va a tocar. Si ustedes no creen que hablo de parte del Señor como representante de su Reino en lo profético, entonces la bendición no los va a alcanzar. Por eso el Señor tiene misericordia de ustedes y les habla ahora, para que reciban las bendiciones espirituales que van a obtener cuando yo comience a bendecirlos.

Hijitos, ábranse, dice el Señor, porque voy a utilizar a mi hija para ungirlos de la cabeza a los pies, y las consecuencias de la bendición que ella va a proclamar hoy sobre ustedes a través de su boca poderosa comenzarán a manifestarse en sus vidas progresivamente.

Para algunos, las consecuencias de la bendición se van a manifestar pronto, mientras que para otros va a ser progresivo. Pero la palabra que ella envía por mi mandamiento ciertamente va a hacer lo que Yo quiero que haga.

Noelia: ¿Cuántos de ustedes creen ahora y se están arrepintiendo de no haber creído que el Señor ha hablado a través mío?

Arrepiéntanse, dice el Señor, porque no le han creído a Noelia, no le han creído a otros representantes proféticos de mi Reino, no le han creído a otros profetas latinoamericanos a quienes les he abierto de par en par la boca. No han recibido sus palabras, los han deshonrado, los han menospreciado, los han vituperado, han murmurado contra ellos, como cuando los hermanos de Moisés murmuraron contra él y Miriam quedó leprosa.

Hijitos, no sean ustedes así, dice el Señor. Límpiense de este pecado. No murmuren contra mis ungidos, sino que lleven todas las cosas a la oración, al cuarto secreto, pidiéndome que los corrija si están errando en algo.

Oren por ellos, porque son regalos dados a la iglesia de este tiempo, que tanto los necesita. Los profetas vienen a quitar velos de los ojos, a enviar a personas que nadie más envía, a revelar lo oculto, a aclarar lo confuso, dice el Señor.

Ellos son una bendición para ustedes. El hecho de poder escucharlos y de tener la oportunidad de recibir esas palabras ya de por sí es un beneficio que los que están en el mundo no tienen.

Hijitos, sean agradecidos y valoren a mis vasos proféticos. Intercedan por ellos, bendíganlos, levántenlos en oración, apóyenlos y ayúdenlos en la obra que hacen, porque están cansados del trabajo de la mies en este tiempo.

Muchas veces ustedes solo quieren recibir, pero no quieren dar. No quieren sostenerlos, no quieren ayudarlos, no quieren apoyarlos. Son como un bebé que lo único que quiere es tomar de su madre, ser alimentado, dormir y hacer sus necesidades, pero no quiere dar nada. Hijitos, sean maduros, dice el Señor.

Noelia: El Espíritu me revela que inspiró a algunos de ustedes a apoyar económicamente a ciertas voces proféticas, y no lo están haciendo.

Soy Yo el que los llama, dice el Señor. Ustedes quieren que ellos estén activos las 24 horas del día, entregando palabras para ustedes, pero cuando Yo los llamo a sostenerlos en lo material y no solamente en la oración, se hacen los sordos, los ciegos y los desentendidos. Pero es mi Espíritu el que está llamando a un pueblo a bendecir primero a los que los bendicen a ustedes.

Hijitos, sean maduros, dice el Señor. ¿Por qué cierran sus corazones ante mi voz cuando les hablo?

Noelia: Vuelvo a ver que el Espíritu Santo ha puesto en el corazón de muchos de ustedes una semilla de dar a ciertos ministros de los cuales se están alimentando, y ustedes han endurecido sus corazones contra ese sentir.

Arrepiéntanse, para que Yo los perdone, los limpie, los lave y reciban las bendiciones espirituales que ahora están detenidas por causa de su desobediencia y rebeldía, dice el Señor.

Noelia: Ahora veo a mucha gente, todos juntos, uno al lado del otro, levantando sus brazos y sosteniendo a personas recostadas sobre esos brazos. Esas personas sostenidas son apóstoles, profetas, evangelistas, pastores, maestros y todo tipo de ministros y líderes llamados a edificar grupos, congregaciones, pueblos y naciones. Son personas que han recibido un ministerio del Señor y que necesitan ser sostenidas en ciertas áreas, en parte por el pueblo del Señor, al que ellos bendicen y alimentan.

Ese sostén puede ser la intercesión, el clamor, la petición de un pueblo por las necesidades materiales o espirituales que ellos tienen, proclamando bendición sobre ellos. Por eso el Señor dice que los bendigan.

Ese sostén también puede ser material, económico o financiero, cuando el Espíritu Santo llama a esos ministros a dedicarse 100% a la obra. Por eso dice la Biblia que los que trabajan para el Evangelio vivan del Evangelio. Pero esto es cuando el Padre los llama a ser servidores 100% para el Reino de los cielos.

[1 Corintios 9:14] Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.

Es por fe que ellos se dedican a la obra, pero también debe ser por fe que ustedes los sostengan en todas estas cosas, porque cuando ustedes dan lo que sea que estén llamados a dar a estos ministros que Yo coloqué en el altar, van a ser recompensados.

Ustedes no les están dando a ellos; me están dando a mí, a mi obra. Pero muchos de ustedes son egoístas.

Noelia: El Señor me muestra que una persona tiene dos puertas en su vida, que son como dos manos: una para recibir y otra para dar. Pero muchos de ustedes siempre tienen abierta la puerta para recibir, y casi nunca abren la puerta para dar, cuando la Biblia dice que es más bienaventurado dar que recibir. Es un principio que viene del Reino de los cielos.

Esta palabra es para aquellos a quienes el Espíritu ya les habló y les inspiró en sus corazones a dar alguna ofrenda a algún ministerio que los está bendiciendo. Ustedes saben quiénes son.

Hijitos, arrepiéntanse del egoísmo, de la arrogancia, de la soberbia, de la individualidad, dice el Señor.

Noelia: El Espíritu me trae a la mente este pasaje:

[Hechos 2:44-47] Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

Sin embargo, dice el Señor, ustedes se comportan como si todas las cosas fueran de cada cual. Cuando Yo les doy algo, ustedes se lo adueñan para siempre, sin entender que esas bendiciones que Yo les doy quizás no siempre son para ustedes.

Puede ser que en algún momento los llame a repartirlas a otros, dice el Señor, y muchas veces hago esto porque si no, mi pueblo se vuelve avaro, codicioso y se apega a las cosas materiales y a las bendiciones que les doy.

Hijitos, tengan cuidado, dice el Señor. No se confundan, porque lo que ahora habla mi sierva no viene del corazón de ella, sino de mi corazón. No hay ninguna bendición que ella pueda dar si Yo no la bendigo primero.

Noelia: El Señor me está dando esta palabra porque sabe que me es muy difícil hablar de estas cosas. El Señor sabe que no quiero hablar de esto, pero está probando mi fe para ver si voy a hablar igualmente todo lo que me dé para hablar.

Estoy sirviendo públicamente desde hace más de siete años y nunca he pedido dinero ni cosas materiales. Ustedes son testigos de esto. Pero últimamente el Señor me ha estado dando palabras que me cuesta entregar, porque espera que crezca en la medida de fe en la que me venía moviendo.

El Señor mira mi corazón para ver si me dejo llevar libremente por el viento de su Espíritu y hablo lo que Él quiere hablar a través mío, aun sabiendo que después de esta palabra muchos van a tomar y tergiversar lo que dije para acusarme de que estoy pidiendo algo o de que estoy abusando de las ovejas. El Señor me está probando mientras entrego esta palabra, y por eso dice esto.

Hijitos, dice el Señor, hablar de las cosas materiales no tiene nada de malo, porque son parte de su vida en la tierra. Les han hecho creer que el dinero es malo y que la prosperidad que viene del Reino de los cielos es un tabú, un asunto del cual no se puede hablar. Sin embargo, Yo he enseñado sobre esto desde tiempos antiguos.

Noelia: El Espíritu me trae a la mente el ejemplo de Abraham:

[Génesis 14:18-20] Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.

Yo he enseñado desde tiempos antiguos acerca del dar y de la prosperidad que el dar acarrea, dice el Señor. He enseñado a mis hijos la manera de dar en las distintas dispensaciones de los tiempos.

Entiendan que a través de estas palabras proféticas que estoy entregando les estoy trayendo libertad en muchas áreas, dice el Señor. Los estoy liberando de falsas doctrinas que los ataban y los estoy reeducando, destruyendo ideas erróneas y doctrinas arraigadas en lo profundo de su ser desde hace tantos años. Estoy derribando becerros de oro, que representan estas doctrinas demoníacas que se mueven en la iglesia como pan caliente.

Una de las doctrinas erróneas que estoy destruyendo en Mi iglesia a través de los ministros apocalípticos de estos días es el tema de dar y recibir, dice el Señor. Mi pueblo está mal enseñado en esa área y teme hablar de las cosas materiales. No entiende cómo funcionan las leyes espirituales vigentes para este tiempo del Nuevo Pacto. Yerra, se equivoca, se confunde y se automaldice por falta de conocimiento.

Noelia: El Señor me dice que muchos de ustedes están en ruina, sin trabajo y con escasez en sus casas por causa de las cosas que el Señor acaba de mencionar.

Hijitos, dice el Señor, Yo estoy levantando vasos proféticos en este tiempo para limpiarlos de la contaminación doctrinal que muchos de ustedes tienen, y la verdad que traigo a través de ellos, por revelación y entendimiento de las Escrituras, los hará libres, como dice la Biblia.

[Juan 8:32] Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

Noelia: Veo que los ángeles están pesando su reacción a esta palabra, porque justamente eso es lo que quiere hacer el Señor: sacudir el avispero, zarandearlos, para que reaccionen y se hagan preguntas, y haciéndose preguntas en esta área, busquen al Señor para encontrar las respuestas.

Justamente lo que está sucediendo ahora en sus corazones es lo que el Señor buscaba a través de esta palabra: movilizarlos y hacer que se cuestionen a ustedes mismos y su entendimiento en esta área. Pero el Señor dice que al que le falte sabiduría, que le pida a Él, porque Él se la dará en abundancia.

[Santiago 1:5] Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.

Hijitos, no se confundan, dice el Señor, porque cuando atacan a alguien que está hablando de mi parte, están intentando atacarme a mí. Sin embargo, no pueden. Son como perros que ladran, pero no muerden, porque nadie puede tocar a mis ungidos si Yo no lo permito.

Ladren todo lo que quieran, dice el Señor, porque Yo respaldo a esta mi sierva.

Noelia: El Señor los va a bendecir ahora a través mío. Voy a comenzar a proclamar la bendición que Dios me dé, y ustedes van a presentar delante del Señor cualquier ministerio al cual Él los haya llamado, para que sea bendecido a través de las palabras que voy a proclamar.

Hijitos, prepárense, dice el Señor, porque voy a abrir caminos en sus vidas que estaban cerrados. Voy a maravillar sus ojos, porque viene un tiempo de bendición para sus vidas. Voy a multiplicar lo que les había dado. Voy a recompensar a los que tantas lágrimas derramaron hasta aquí, cuando esas lágrimas fueron derramadas por causa de la injusticia.

Hijitos, abran sus billeteras, porque voy a colocar provisión del cielo en ellas.

Noelia: En el nombre poderoso de Cristo Jesús, derramo ahora aceite de bendición y de provisión sobre tu cabeza, así como la viuda de Sarepta fue bendecida a través del profeta porque creyó lo que él le dijo que haga y obedeció a ese embajador del Reino de los cielos.

De la misma manera, el aceite va a comenzar a correr en tu casa a partir de ahora por haber creído las palabras que el Señor puso en mi boca, porque los mismos principios que el Señor reveló en estos pasajes bíblicos están activos hoy y operan de la misma manera. La fe de la viuda de Sarepta fue probada, y a través de esa fe ella fue justificada y bendecida.

Ahora desato tus manos. Veo personas que estaban trabajando en ciertos proyectos, pero esos trabajos generaban poco caudal de ingreso. Pero ahora, por orden del Señor, en el nombre de Jesús, abro los portones de tu casa para que aumente el caudal de bendición que ingresa a través del trabajo de tus manos. En este momento coloco ideas creativas en tu mente para generar provisión, generar bendición y multiplicar lo que venías haciendo hasta ahora.

El Señor dice que utilicen las redes sociales para su bien, para promocionar las cosas que están vendiendo y que generan ingresos en sus vidas. No les tengan miedo a las redes sociales. Utilicen estos instrumentos a su favor.

Ese aceite fluye ahora en sus vasijas espirituales sin interrupción.

Desato tu mente ahora, porque estaba atada para no entender las cosas espirituales en el área de la provisión, para no recibir. Tu mente estaba cautiva en esta área y pensabas erróneamente que hablar de provisión era demoníaco. Tu mente estaba atada, cautiva y limitada en esta área. Pensaste que era tabú hablar sobre el dinero y sobre las necesidades terrenales, y en el caso de algunos de ustedes, esas mismas ataduras eran las que les provocaban pobreza.

Estas falsas doctrinas que los limitaron en el área de la provisión las destruyo ahora en el nombre poderoso de Cristo Jesús. Padre, envía fuego del Espíritu Santo a las mentes de mis hermanos y a sus corazones. Oh, Señor, redime y levanta esos pensamientos caídos.

Señor, te pido entendimiento celestial acerca de lo financiero, de lo económico, de la provisión y de los principios espirituales, acerca del dar y del recibir, acerca del trabajo y de la productividad, en el nombre poderoso de Cristo Jesús.

El Espíritu me trae ahora a la memoria una ministración profética que hice y que se llama «Oración profética para la provisión de Dios en tu vida». Deben escucharla, porque ahí el Señor revela muchas razones que pueden cerrar las puertas de los graneros del cielo en sus vidas. El Señor reparte ahora sabiduría financiera y entendimiento de las Escrituras que hablan sobre todas estas cosas.

Algunos de ustedes están atados por causa de brujería para no tener trabajo y permanecer en pobreza. Muchos no tienen pan en sus manos porque están embrujados. Pero ahora, en el nombre poderoso de Cristo Jesús, yo te desato y corto toda atadura en tus manos, corto toda atadura en tu corazón, corto toda atadura en tus pies por la cual no podías trabajar.

Incluso hay brujas y brujos que han colocado hechizos de enfermedad para que no puedas trabajar y generar dinero. Y en algunos casos, no solo ustedes pasan por esto, sino también sus parejas y todos los adultos que viven en sus casas. Todos están enfermos y ninguno puede trabajar y traer provisión al hogar por causa de estos hechizos. Pero ahora mismo los hago caer por tierra. Envío la palabra y corto toda palabra de maldición contra tu vida, en el nombre de Cristo Jesús.

La provisión no faltará, dice el Señor.

Noelia: La escasez huirá de tu casa y la ruina saldrá despavorida por causa de esta bendición que hoy envío como flecha. Ahora se quema todo demonio que habite en tu casa, en tu negocio y en tus bienes materiales. Todo demonio se quema y huye ante la presencia de los ángeles que el Señor está enviando en este momento para liberarte de toda opresión financiera y sanarte de toda enfermedad económica en el espíritu, en el nombre de Jesús.

Veo a una persona tirando de las riendas que atan a un burro, pero el burro no quiere moverse. Esta visión significa que algunos de ustedes están haciendo todo lo posible para generar provisión, pero la provisión no se mueve. No hay productividad en sus casas. Pero ahora el Señor envía un ángel para dar la orden de que ese animal simbólico obedezca y se mueva, en el nombre de Jesús.

Veo brujas que han trabajado con fotos tuyas, con posesiones tuyas como cabello, ropa, sangre y fluidos corporales que han robado, incluso de tu basura. Veo velas negras que han encendido en tu contra para destruirte económicamente. Muchos de tus negocios que siempre funcionaron bien empezaron a venirse abajo, y no es por causa de la situación económica en tu zona, sino porque esos hechizos encontraron alguna manera de entrar en tu casa.

Pero en este momento el Señor dice que le creas, que el tiempo de tu libertad ha llegado en esta área y que finalmente se van a abrir las ventanas de los cielos para que la provisión llueva sobre tus manos y la restauración financiera llegue a tu vida progresivamente.

El Señor me muestra una canilla que estaba completamente cerrada, pero a partir de ahora se va a abrir poco a poco. Primero vas a ver una gota, después otra, hasta que el chorro va a empezar a fluir sin barreras.

En algunos casos, la incredulidad estaba bloqueando la provisión en tu vida, pero el Señor dice que creas que Él te quiere ver próspero y bien plantado económicamente, aunque libre en tu corazón de las posesiones materiales.

Arrepiéntete ahora de ser incrédulo, dice el Señor. Muchos de ustedes piensan que los demás son dignos de ser bendecidos en lo económico, pero ustedes no, y esa injusticia que están haciendo contra ustedes mismos es la que está colocando una barrera en el río de la provisión en sus vidas. Es una represa de incredulidad y de menosprecio que provoca que la bendición no les alcance.

Noelia: En este momento, toda maldición está siendo quebrada, cortada y detenida. Se le está poniendo un freno ahora mismo a muchas maldiciones que estaban operando en tu vida, en tus manos y sobre tu cabeza. La nube de maldición que operaba sobre tu cabeza es quitada en este momento para que salga el sol y puedas recibir ideas nuevas e inspiración, para que sepas dónde tienes que trabajar o qué tienes que hacer para obtener el sustento material que necesitas. El Señor dice que creas que eres digno de recibir, porque Él es la fuente de la provisión verdadera, digna, honrosa y justa.

Crean que los quiero bendecir, dice el Señor.

Noelia: Muchos de ustedes van a comenzar a recibir no solo lo que necesitaban para ustedes, sino también para dar a otros. En este tiempo de necesidad y escasez que viene sobre toda la tierra, ustedes van a ser proveedores del Reino de los cielos.

Así como José se convirtió en un proveedor de naciones y de su propia familia, dice el Señor, así también levanto proveedores del Reino de los cielos ahora para que sean repartidores de lo que hay en mis graneros.

No se confundan, dice el Señor, porque la abundancia que les voy a dar a muchos de ustedes no va a ser únicamente para ustedes y sus familias, sino para bendecir a los demás.

Noelia: Me vienen a la mente estos versículos:

[Hechos 2:44-45] Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno.

[Hechos 4:32-35] La multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común. … Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido, y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad.

El Señor espera en este tiempo que aquellos a los que Él les dé mucho repartan a los que les falte, así como aquellos que tenemos mucha fe somos llamados a impartir a los que les falta.

No se confundan, dice el Señor, porque voy a abrir puertas grandes en sus vidas a partir de esta oración. Algunas de esas puertas van a ser portones grandes por donde van a entrar ustedes, sus familias y personas que están necesitadas.

Noelia: El Señor vuelve a repetir que no sean egoístas y que entiendan la palabra que Él está hablando con un corazón limpio y no malintencionado.

En este momento están cayendo esposas espirituales de sus manos, y sus manos están siendo ungidas. Veo piedras preciosas que caen del cielo en sus manos.

El Señor dice que atesoren lo que Él les va a dar, que lo guarden, lo cuiden, lo respeten y lo honren. Sus ojos se van a maravillar y se van a sorprender por el cumplimiento de esta palabra en sus vidas. En el tiempo que viene, las puertas de la provisión van a estar abiertas para sus casas, y se van a acordar de que esas puertas antes estaban cerradas.

Yo bendigo ahora la cabeza de todos ustedes y desato su mente, porque veo dolor de cabeza por causa de la preocupación económica. A muchos de ustedes les duele la cabeza porque tienen problemas económicos y deudas, y algunos no pueden dormir por esta razón.

Pero el Señor dice que descanses en Él, y veo una nube que flota debajo de ti mientras duermes, una nube celestial como un colchón mullido bajo tu cuerpo.

El Señor dice que a algunos les va a dar ideas tan creativas y productivas en el ámbito económico, que incluso cuando estén durmiendo, esos proyectos van a seguir generando dinero.

Para otros, el caudal que ya se está moviendo va a aumentar. Y escucho la palabra «sementera».

Aumento la sementera, dice el Señor.

Noelia: Aumento la provisión. Multiplico los panes y los peces en este momento, en el nombre poderoso de Cristo Jesús.

Veo un tsunami que llega a una costa. Algunos de ustedes van a recibir un regalo económico especial que lo van a sentir como un tsunami que los va a tomar por sorpresa.

El Señor destraba hoy bloqueos en tu vida económica, y el agua va a llegar. Para algunos va a ser como un tsunami repentino y van a recibir montos de dinero que no esperaban, pero para otros va a ser progresivo, como una ola que primero moja sus pies y después empieza a cubrirles el cuerpo.

Tengan fe, dice el Señor, porque Yo sostengo a mi pueblo en medio de la oscuridad tenebrosa. En medio de la falta, a ustedes no les va a faltar. En medio de la escasez, ustedes van a ser abundantes si me obedecen, si caminan en justicia, si son rectos, si aplican la Palabra.

Tengan fe, hijitos. Estoy abriendo las ventanas de sus casas ahora.

Noelia: Veo que algunos de ustedes tienen las ventanas de sus casas cerradas, y esto significa que no pueden ver la solución para su situación económica. La solución está a la vista, pero no la pueden ver.

Pero hoy el Señor abre esas ventanas. Hoy el Señor quita la niebla de tu vista para que puedas ver que la solución que pides ya está ahí, para que puedas reconocerla y ponerla por obra.

Veo cuentas bancarias con muchos números en negativo, cuentas con deudas. Muchos de ustedes están llenos de deudas y empezaron a desesperarse al no ver la salida. Se sienten encerrados, como en un callejón sin salida.

El Señor dice que pongas tus ojos en Él y creas que Él es el único que puede salvarte de esa situación, como cuando le extendió la mano a Pedro, que por miedo y falta de fe empezaba a hundirse en el agua. Si decides extender tu mano y tomarte de la mano de Jesús, que te está pidiendo que camines por fe y no por vista, entonces sabe que Él es más que capaz de arreglar tu situación.

Ahora veo un moño atado que se desata. Esto significa que se está desatando lo que te tenía atado en esa área.

En este momento se desata lo que te ataba, dice el Señor. En este momento se libera lo que estaba cautivo en esta área de tu vida. En este momento caen gigantes de falta de provisión que te atormentaban.

Noelia: El Señor te va a dar holgura para pagar las deudas. Dios quiere verte libre y no esclavizado, próspero y no arruinado.

Ahora me viene a la mente este pasaje:

[Lucas 16:25] Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora este es consolado aquí, y tú atormentado.

No confundan una prosperidad celestial con una prosperidad demoníaca. La prosperidad celestial es lícita y trae bendición, pero la prosperidad que viene de las tinieblas, la prosperidad demoníaca, no es lícita y trae maldición. Son dos cosas distintas.

Noelia: Como he dicho otras veces, el hecho de que existan lenguas demoníacas no quiere decir que no existan lenguas celestiales. Hay que discernir cuándo un ministro de Dios habla de una prosperidad que viene de arriba y cuándo habla de una prosperidad demoníaca para abusar de las personas y obtener ganancias deshonestas.

Son dos cosas distintas, dice el Señor, y mi pueblo tiene que aprender a discernir la fuente de lo que se habla. El hecho de que haya cosas que vienen del diablo no significa que todas las cosas que se hablan vengan del diablo.

Hay una prosperidad buena y una mala, dice el Señor. Hay una prosperidad que libera y una prosperidad que encadena.

Noelia: También me viene a la mente este pasaje:

[Mateo 4:8-10] Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.

El diablo tiene potestad para otorgar prosperidad a los que lo adoran, pero eso no significa que toda prosperidad venga de él. También existe prosperidad que viene de Dios.

Ciertamente hay brujos que son tremendamente ricos. Ciertamente hay personas que sirven al diablo, que hacen sacrificios, derraman sangre, cometen asesinatos y practican todo tipo de hechizos para que el diablo les dé bienestar económico, lujos, excesos y cualquier cosa que pidan.

Esa es una prosperidad que viene de abajo, una prosperidad demoníaca que encadena, porque el diablo tiene la potestad de dar, pero siempre demanda algo más. Lo que el diablo da no es un regalo.

Esta prosperidad demoníaca genera una deuda espiritual en la vida de quien la recibe, y esa deuda le será cobrada de distintas maneras. Puede ser a través de una enfermedad grave que después el diablo le imponga al brujo, a sus hijos, a su mujer o a cualquier persona que ame. Puede ser a través de su propia muerte o a través de la muerte de un familiar o de una mascota; puede ser a través de un accidente, o puede que simplemente pague esa deuda en el infierno.

Ustedes tienen que aprender a discernir y no rechazar todo lo que se habla, dice el Señor. Tienen que aprender a identificar cuál es la fuente de lo que se está diciendo, porque hay una prosperidad que viene de arriba, donde se abren las compuertas del cielo.

Hay una prosperidad digna, una prosperidad divina, que es un regalo o una recompensa que no se cobra. Esta prosperidad no encadena, sino que desata; no maldice, sino que bendice; no enferma, sino que sana, e incluso cumple propósitos en las personas a quienes es dada.

Tienen que entender los principios del Reino, dice el Señor, porque el Reino tiene sus principios, principios espirituales que están vigentes hoy, bajo el Nuevo Pacto en la sangre de Jesús. Hay un orden para todas las cosas, y ustedes tienen que aprender a caminar en ese orden y a desechar las falsas creencias, doctrinas, pensamientos y enseñanzas que recibieron hasta ahora sobre este tema.

Noelia: El Señor dice que tienen que tomar las enseñanzas que Él está dando a distintos ministros para restaurar y sanar esta área. Los que están enfermos en esta área y necesitan sanidad tienen que pedírsela a Dios.

Ahora veo alcancías que representan ahorros. Algunos de ustedes están intentando ahorrar, pero cuando ponen una moneda en esa alcancía, desaparece, como si tuviera un agujero. Pero hoy el Señor pone un freno a ese desangrado económico que te está sucediendo, en el nombre de Jesús.

Pero no ahorres para atesorar para ti mismo, dice el Señor, ni permitas que esos ahorros se conviertan en tu seguridad. Cuidado con eso. Cuidado con ahorrar y dejar que esos ahorros se conviertan en tu ídolo, en tu torre fuerte, en tu fortaleza.

Noelia: Pregúntale al Señor hasta dónde ahorrar, hasta cuándo ahorrar, para qué ahorrar y qué hacer con esos ahorros cuando llegue el tiempo determinado.

Lo que veía antes era lo que describe este versículo:

[Hageo 1:6] Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto.

El Señor cose tu saco roto en este momento, en el nombre de Jesús. Sé agradecido por lo que el Señor va a hacer en tu vida y no te olvides de estas bendiciones.

Yo bendigo a los ministerios en el nombre de Jesús. Multiplico los bienes, primeramente los espirituales, para que después se vean y se reflejen también en una bendición material, en el nombre de Jesús.

Yo unjo las manos para el servicio de todo aquel que sirve a Dios de distintas maneras. Coloco una tiara sobre tu cabeza, que representa bendición celestial. Le cierro las puertas a todo brujo, hechicero y poder de las tinieblas que te estaba oprimiendo y torturando en esta área, en el nombre de Jesús.

En las congregaciones que algunos de ustedes dirigen hay personas que están provocando pérdidas económicas. Hay ciertas personas que, en vez de traer bendición, traen maldición en esta área dentro de las congregaciones.

También cuiden lo que hablan, dice el Señor, porque muchas veces ustedes hablan maldiciones que provocan consecuencias en el área económica. Arrepiéntanse de hablar maldiciones.

Aquellos que son pastores, tengan cuidado con abrir la puerta de sus oficinas a cualquiera, porque hay personas que van para maldecir las congregaciones en lo económico. No dejen entrar a cualquier persona en las oficinas privadas de las congregaciones.

No reciban cualquier regalo. Primero disciernan por el Espíritu Santo, porque hay regalos que vienen cargados de maldiciones económicas. Cuidado con recibir joyas y regalos de todo tipo. Disciernan y pregúntenle primero al Espíritu Santo si deben recibir ese regalo.

Noelia: El Señor no dice que todo regalo de joyas o de cualquier otra cosa esté maldito, pero hay enviados especiales a los pastores para entregarles regalos maldecidos. No hay que recibir cualquier regalo; primero hay que discernir.

Ahora veo aceite chorreando por sus cabezas. Yo bendigo a todos los pastores en este momento con provisión de lo alto, en el nombre de Jesús. Bendigo a todo tipo de ministros, en el nombre de Jesús. Que llueva la provisión sobre todos ustedes que están creyendo en esto ahora.

Gracias por este regalo, Señor. Yo bendigo a mis hermanos en el nombre de Jesús.

Vayan al cuarto secreto y pregunten todas las preguntas que ahora tienen en su corazón, dice el Señor. No se queden sin preguntar. No se queden con preguntas sin responder. Pregunten, y el Espíritu les va a responder.

Noelia: Te damos gracias por esta transmisión, Señor, por esta palabra, por esta bendición, por revocar decretos demoníacos sobre todos los hermanos que escucharon. Gracias, Señor, porque todo eso retrocede y vuelve atrás como si nunca hubiera existido.

Toda planta secada por los hechiceros revive en este momento, en el nombre de Jesús. Todo árbol que no da fruto económico es regado en este momento por el Espíritu de Dios. Toda rueda detenida comienza a girar. Amén.