Dejen atrás las distracciones y dedíquense a la obra del Reino

Mensaje profético recibido por Noelia Fernández


Hijitos Míos, entiendan que este no es tiempo para distraerse. El enemigo de las almas no se distrae, sino que apunta a su blanco y dispara con una concentración extrema.

¿Saben qué es lo que tienen que hacer? ¿Están dispuestos a hacerlo? Porque estoy llamando a muchos a servirme, pero no todos tienen su mirada en Mí, sino en los placeres del mundo.

Dejen atrás las distracciones y la pérdida de tiempo, y dedíquense fervientemente a la obra del Reino. Los Míos deben ser como las abejas, que velan por lo suyo y no cesan de trabajar en su labor.

Entiendan que el tiempo es reducido. Pronto se desencadenarán los acontecimientos profetizados para este tiempo, y muchos se quedarán con la boca abierta, asombrados, porque no se lo esperaban; y lo que viene les vendrá como un tsunami que no da tiempo a escapar. Aunque estuvieron avisados, no se prepararon, ni velaron, ni cumplieron con lo que los llamé a hacer.

¡Despierten, hijitos! Quiten la mirada de las cosas que el mundo les ofrece y pongan sus manos en la mies. Yo me encargaré del resto.

Su Padre eterno

[2 Timoteo 2:4-6] Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar al que lo alistó como soldado. Así también, si alguno compite como atleta, no es coronado si no compite según las normas. El labrador que trabaja arduamente es el primero en participar de los frutos.

[Mateo 9:37] A la verdad la mies es mucha, pero los obreros pocos.