Estudien las Escrituras sobre tiempos, estaciones, eras, ciclos, comienzos y finales, y comprendan en que tiempo están
Mensaje profético recibido por Noelia Fernández
Hijos Míos, no soy un Dios de confusión. Soy un Dios que trae claridad y luz al camino de los Míos. Soy un Dios que alumbra los pies de los que buscan la verdad.
Así soy Yo: un Dios que aborrece que Mi pueblo ande en la oscuridad de la noche sin distinguir lo que hay delante de ellos, tropezando con cosas que ni siquiera saben que están allí.
Yo pongo luz en el camino. Yo soy de lumbrera a Mi pueblo como el sol es de lumbrera a la tierra. No hay necesidad de caminar a oscuras, pues ustedes tienen un Dios que ilumina el sendero por donde van caminando y les indica por dónde deben ir.
¿Por qué muchos no quieren seguir Mi guía? Se obstinan en rechazar Mis directrices. Prefieren seguir caminando a oscuras en vez de seguir la luz que les pongo en el camino.
Yo no he dejado a Mi pueblo a oscuras. Les vengo demarcando el camino por donde deben caminar, pero Mi pueblo es rebelde y quiere seguir su propia trayectoria, hasta que se dan cuenta de que sin Mi guía no llegan a ninguna parte, sino que siempre se quedan en el mismo lugar, sin avanzar.
Miren, hijos, la era de la oscuridad llega a la tierra, y si no siguen Mi luz, muchos se van a perder. Deben aprender a seguir el camino iluminado que les voy trazando para que no se pierdan en la noche y queden expuestos a las tretas del enemigo.
¿Ven? Yo soy un Dios de luz. Yo abro los ojos de Mi gente para que puedan ver lo que se avecina a la tierra y así, estando alertados, no vayan para el callejón.
Porque el enemigo está colocando muchas trampas a Mi pueblo, y algunos, en realidad demasiados, no se están dando cuenta de lo que está pasando. Van caminando por un campo minado, pero sin precaución, como un niño pequeño que juega con un cuchillo muy afilado y que no se da cuenta del daño que podría sufrir.
¡Tengan cuidado, hijos! Manténganse alerta. No se duerman. La noche viene sobre toda la tierra y ustedes siguen caminando como si estuviese de día. Abran los ojos y escudriñen en qué tiempo están.
Las Escrituras se van cumpliendo y se acerca el tiempo de Mi venida, pero muchos no están listos para verme llegar. No han lavado sus vestiduras, no han preparado su casa, sino que la han dejado minar. No están velando, sino que siguen durmiendo.
Estudien las Escrituras e indaguen en qué tiempo están.
Les he dejado lámpara para el camino. He dejado indicaciones, alertas y todo lo que necesitan para crecer y madurar, para desarrollarse y para entender cuál es Mi voluntad.
No desprecien las Escrituras; no las ignoren. Aprendan a reconocer los tiempos y las estaciones. Disciernan, investiguen, indaguen, escudriñen.
¿Por qué se dejan estar? ¿Por qué no son diligentes? ¡Reaccionen!
Mi pueblo perece porque le falta entendimiento. Anda ciego y distraído y no es aplicado. Son discípulos que no estudian. Son alumnos que no prestan atención. La ignorancia está matando a los Míos. La pereza los consume.
Estudien sobre tiempos y estaciones, sobre eras, sobre comienzos y finales. Les he dejado las herramientas para entender los ciclos. Apliquen este conocimiento a sus vidas y utilícenlo para comprender en qué tiempo están y hacia adónde van.
Amén.
[1 Crónicas 12:32] De los hijos de Isacar, doscientos principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos.
[Eclesiastés 3:1] Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
[Génesis 1:14] Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años.
[Daniel 2:21] Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos.
[Habacuc 2:3] Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.
[Eclesiastés 8:6] Para todo lo que quisieres hay tiempo y juicio; porque el mal del hombre es grande sobre él.
[1 Tesalonicenses 5:2] Vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche.
[Salmos 119:105] Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.