Calle toda la tierra cuando Dios habla. Aprendan a escuchar
Mensaje profético recibido por Noelia Fernández
Amigos Míos, santos, hoy llamo a Mi pueblo a deleitarse en Mis obras. Observen cómo Me muevo sobre las aguas y deléitense en Mi obrar, porque en medio del caos reinante en el mundo Yo siempre Me glorifico. En tiempos de sequía Yo abro pozos de agua. En los desiertos donde caminan los Míos Yo genero un oasis.
Yo me ocupo de los Míos, de los santos y justos. Y del que está sucio, pero que quiere limpiarse, Yo también me ocupo.
Vengan a Mí. Sigan acercándose más. Espero más comunión con los Míos. Quiero tenerlos cerca, muy cerca de Mí; lejos del mundo y de sus deleites, pero cerca de Mí y viviendo en santidad.
Amados hijos de Dios, hagan silencio de tanto en tanto para escuchar lo que el Señor tiene para decirles, pues el Señor está hablando y quiere ser escuchado.
Calle toda la tierra cuando Dios habla, porque Él es la voz suprema, Él es la voz superior, la única voz que habla lo santo, lo puro y lo perfecto; la voz que habla lo justo en verdad.
Aprendan a escucharme, dice el Señor, y cierren sus bocas cuando hable el Sublime, pues muchos se pierden las bendiciones de escuchar Su voz por causa de no saber escuchar.
Mi pueblo no sabe prestar oídos a Su Dios. Mi pueblo sabe escuchar al mundo y a sus voces, pero no sabe escucharme a Mí. Israel anda sordo a la voz de su Señor.
Por eso, amigos, sepan hacer silencio y deléitense en escuchar Mi voz. No sean testarudos, sino que dominen sus impulsos, pues no están llamados a caminar como caballos indomables, sino como los que son mansos.
Frenen, dice el Señor. Frenen y descansen en Mí por un momento. Busquen la calma diariamente y aquieten sus mentes. Aprendan a gobernar sobre sus pensamientos. Practiquen el dominio propio. No se desenfrenen.
Cálmense. ¿Por qué tan agitados? ¿Por qué tan desesperados? ¿Por qué tan afligidos? ¿Por qué tanta ansiedad? ¿Por qué se afanan por todo? ¿Acaso no les he dejado Mi Espíritu? ¿Acaso no tienen al Consolador?
Mi pueblo perece porque no conoce a su Dios. Mi pueblo no escucha y no comprende, ni tampoco quiere hacerme caso ni recibir Mis consejos. Mi pueblo vaga sin nunca haber entendido cuál era Mi voluntad para sus vidas. ¿Por qué? Por no haber sabido cómo escucharme, por no haber hecho silencio, por no haberme entendido, por no haberme conocido.
Entonces les digo:
Que todo aquel que quiera escucharme debe silenciar los ruidos del exterior y también de su interior.
Que todo aquel que anhele Mi compañía debe renunciar a la compañía de los hijos del perturbador.
Que todo aquel que quiera abrir sus oídos a Mí debe cerrarlos al mundo y limitarse a vivir en él sin pertenecer a él.
Que todo aquel que necesite Mi guía la encontrará santificándose y buscando momentos para estar a solas con su Dios para amarlo y para escucharlo.
Que todo aquel que quiera escucharme deberá nacer de nuevo.
Que todo aquel que no es obediente no podrá encontrar Mi guía, pues Yo me alejo de tal y no le hablo hasta que se vuelve a la obediencia.
Que todo aquel que quiera escucharme deberá esperar a que Yo quiera hablar.
Que todo aquel que no se limpie escuchará distorsionado.
Que todo el que esté en pecado se confundirá de voz.
Que todo aquel que quiera escucharme, pero siga en sus deleites, no recibirá respuesta.
Que a todo aquel que decida entregarse a Mí se le responderá.
Soy un Dios parlante, pero hay barreras que impiden que algunos me puedan escuchar.
Por eso primero debes quitar de tu vida todo lo que te impide escuchar lo que hablo y toda distracción. Concéntrate en Mí y búscame de todo tu corazón, y Yo responderé las preguntas que hay en él, y aún te mostraré los misterios escondidos del Reino que tengo preparados para aquellos que anhelan primeramente acercarse a Mí.
Sé fiel, prudente y diligente, y entonces te encaminarás en la senda que debes caminar y conocerás tu propósito, pues Yo te guiaré en el camino y te haré ver lo que antes no podías ver. Abriré tus ojos, y ya no andarás a ciegas.
El Dios de Israel
[Habacuc 2:20] Mas Jehová está en su santo templo; calle delante de él toda la tierra.
[Deuteronomio 27:9] Moisés, con los sacerdotes levitas, habló a todo Israel, diciendo: Guarda silencio y escucha, oh Israel; hoy has venido a ser pueblo de Jehová tu Dios.
[Josué 3:9] Josué dijo a los hijos de Israel: Acercaos, y escuchad las palabras de Jehová vuestro Dios.
[Isaías 30:9] Este pueblo es rebelde, hijos mentirosos, hijos que no quisieron oír la ley de Jehová.
[Juan 10:27] Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen.
[Santiago 1:19] Mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse.
[Deuteronomio 13:4] En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis.
[Lucas 4:4] Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios.