La era del libertinaje ha llegado. Resistan, hijitos
Mensaje profético recibido por Noelia Fernández
Estén atentos, hijos del Dios puro. La araña está tejiendo detrás del telón. Hay conexiones que se están realizando por detrás del velo de lo que ustedes pueden ver. Hay conjeturas y suposiciones sobre lo que los magnates de la tierra están armando, pero hay muchas cosas que ustedes no saben.
Hay cosas que realmente están muy, muy, pero muy escondidas en las profundidades y que aún no han salido a la luz para nadie. Pero Yo las revelo a algunos antes de que afloren a la superficie, porque para Mí no hay nada escondido. Yo lo veo todo, dice el Señor.
Ajústense los cintos de la verdad. Lean las leyes que escribí en sus corazones y sabrán qué es lo que está bien y qué es lo que está mal, porque los van a querer confundir y amedrentar para que renuncien a la fe.
Yo quiero que Mis hijos estén conscientes de esto. Quiero que se preparen y que se hagan la idea de que la persecución viene sobre los Míos y verdaderos, porque si los toma por sorpresa, será aún más difícil; no para todos, pero para muchos, especialmente para los que están débiles y tibios y que no se han cimentado fuertemente en Mí y en Mis estatutos.
Sepan que el tiempo está cerca y que ya viene, cuando los van a querer cazar como a lauchas. Sepan que no va a haber piedad para los verdaderos hijos de Dios, los cuales son aquellos que no admiten pecado. Por lo tanto, fortalecidos en Mí, deberán defender la ley y el testimonio escritos en sus corazones hasta el fin.
Sufran, hijitos, sufran por Mi causa, defendiendo Mi nombre, como lo hicieron todos aquellos que han muerto por Mí. Háganse de una misma idea también ustedes, porque aunque muchos no llegarán a ser mártires, igualmente deberán cargar con su propia cruz.
Entiendan que la era del libertinaje ha llegado. No es que va a venir, sino que ya está aquí. Y en esta era ustedes serán vistos como sapos de otro pozo, como lo distinto, lo desigual, lo extraño, lo opuesto, lo «malo».
Resistan, hijitos. Resistan como Yo resistí. Declaren con sus bocas que Jesucristo es el Rey, para que, cuando Él vuelva, no se avergüence de ustedes ante el Padre y ante todos Sus ángeles.
Amén.
[Hebreos 10:16] Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las escribiré.
[1 Pedro 5:9-10] Al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.
[1 Pedro 4:16] Pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello.
[Lucas 12:8-9] Os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el Hijo del Hombre le confesará delante de los ángeles de Dios; mas el que me negare delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios.
[Romanos 8:18] Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.
[Romanos 8:35-36] ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero.
[1 Pedro 4:1] Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado.
[1 Pedro 3:14] Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis.
[Filipenses 1:29] Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no solo que creáis en él, sino también que padezcáis por él.