A cada uno se le pagará conforme a lo que hizo y dijo
Mensaje profético recibido por Noelia Fernández
Soy un Dios amable, soy un Dios paciente, soy un Dios misericordioso, pero no cedo ante el pecado y la iniquidad. No perdono al que no se arrepiente y al que no perdona.
Soy justo y exacto. Aquello que diste es lo que vas a recibir. Aquello que hiciste es lo que te harán. Aquello que hablaste es lo que te dirán.
Si tú maldijiste, serás maldito, y si tú bendijiste, serás bendecido. Porque como quieras que te traten, así debes tratar a otros, y como te gustaría que te atiendan, debes atender a tu prójimo.
¿Quieres justicia? Entonces debes hacer lo que es justo. ¿Quieres que te amen? Pues ama tú primero. ¿Te gustaría que te escuchen? Pues abre tus oídos primero.
No te vengues, porque la venganza es Mía, Me pertenece. Sufre penalidades, paga tus deudas en vida, para que no las pagues luego de la muerte.
Arrepiéntete, y tus pecados serán borrados. Si antes eras culpable, ahora serás inocente. Si tus vestiduras estaban sucias, ahora estarán limpias. Y si tus manos estaban ensangrentadas, ahora serán lavadas.
¿Quieres que Yo te perdone? Pues perdona tú primero y arréglate con tu adversario antes de que venga el juez y te encuentre culpable de delito y el carcelero te eche en la cárcel.
Porque se hará justicia con todos y cada uno de ustedes: al que dio, le será dado; al que quitó, le será quitado; el que maltrató será maltratado, y el que amó será amado.
Cada uno recibirá recompensa por todo lo que hizo y por todo lo que habló. Así que ten cuidado de ti mismo, no sea que te olvides de la misericordia y del juicio de Dios.
No te apagues. Mantente encendido. No te desvíes. Camina derecho. Brilla en la oscuridad. Sé la luz del mundo. No te opaques. Haz las buenas obras. No te duermas.
Pero por sobre todo, límpiate antes de que llegue el día del gran trono blanco, y haz tesoros en el Cielo, donde ni la polilla ni el orín pueden corromper.
Mide con balanza justa, porque así tú también serás medido. Ponte a cuentas conmigo antes de Mi venida, porque entonces se le pagará a cada cual según sus propias obras.
Amén.
[Apocalipsis 20:11-15] Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.
[Mateo 7:12] Todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.
[Mateo 7:2] Con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.
[Marcos 11:26] Si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.
[Mateo 16:27] El Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.
[Apocalipsis 2:23] A sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según vuestras obras.
[Romanos 12:19] No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.
[Isaías 1:16-18] Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.
[Mateo 12:36] Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.
[Mateo 5:25] Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel.