No me pongan límites. Yo quiero manifestarme a través de ustedes
Mensaje profético recibido por Noelia Fernández
En este tiempo estoy derramando de mi Espíritu sobre mucha carne y estoy repartiendo dones a los hombres. Pero muchos de ellos no saben lo que les he dado. Muchos de ellos se mantienen ignorantes de los bienes celestiales que recibieron. No tienen idea de lo que cargan. Piensan que son personas normales, como los que están en el mundo, sin darse cuenta de que en ellos está el Reino.
Otros me piden y me piden dones y poder, sin saber que ya les he dado ciertas piedras preciosas, que se mantienen allí guardadas, sin ser vistas ni aprovechadas.
Algunos saben que pueden hablar en nuevas lenguas, pero no las hablan. Me piden poder, pero luego tienen miedo de caminar en él. O el diablo los ha engañado y atado para que no hablen en nuevas lenguas, porque de lo contrario, él se vería afectado.
He dado sanidades a muchos, pero no imponen las manos por miedo al fracaso. He dado profecía a otros, pero no creen que soy Yo el que les habla.
Yo aún reparto milagros entre mi pueblo. Aún hago maravillas. Aún sano al enfermo. Aún levanto al paralítico, le devuelvo la vista al ciego y la audición al sordo. Aún desato la lengua del mudo y le quito la locura al desvariado.
Soy el mismo de ayer; no cambio. Soy un Dios de excelencia y maravillas, y aún me glorifico donde el hombre no puede glorificarse.
Los médicos no tienen la última palabra, porque las palabras son mías, y por mi palabra los muertos resucitan. Los límites los pongo Yo. Yo decido hasta dónde, y Yo decido cuándo.
Yo deposito mi poder en el hombre para que camine en él, pero el hombre no confía en mí y no aprende a dejarse llevar por mi Espíritu. Es terco, duro, porfiado, como un burro que se empaca y no quiere avanzar.
Por eso pongo mis ojos en los que son blandos y perceptivos a mi Espíritu, porque a través de ellos sí me puedo manifestar, pues me abren la puerta de sus casas y me permiten moverme como Yo quiera y obrar a través de sus manos.
Pero algunos se empacan como un burro y no me dejan manifestarme en sus vidas. Le ponen represas al Espíritu. Ponen trabas a lo que Yo quiero hacer. No confían, se detienen, dudan, se acobardan y hasta cuestionan mis movimientos.
Hijitos, ¡Yo quiero vasos disponibles! Déjenme obrar a través de ustedes. Denme libertad para moverme a mi gusto. No me pregunten; no me cuestionen. ¿No saben que Yo soy Dios? ¿Cómo van a saber ustedes qué es lo mejor, siendo que ustedes mismos son hechura mía?
No le pongan represa al río del Espíritu Santo. Déjenlo actuar. Dispónganse como vasos libres y deseosos de manifestar mi Reino en la tierra. ¡No se cierren! Denme libertad.
¿Para qué me piden si luego no quieren recibir? ¿Para qué quieren más si ni siquiera usan lo que ya tienen?
Sean diligentes. Caminen en poder. Muévanse por el Espíritu. Escuchen mi voz, porque ciertamente Yo quiero glorificarme en sus vidas.
Amén.
[Hechos 1:8] Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
[1 Corintios 12:4-10] Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a este es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.
[Malaquías 3:6] Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.
[Marcos 10:27] Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.
[Jeremías 32:27] He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí?
[Mateo 21:21-22] Jesús les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no solo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho. Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.