No se metan en la nueva religión mundial que está surgiendo

Mensaje profético recibido por Noelia Fernández


Estoy limpiando la era, y mientras la limpio, surgirán emblemas de la religión que asombrarán a todos.

Líderes mundiales asomarán sus cabezas y traerán una «nueva esperanza», ofreciéndole al pueblo la ilusión de la paz a través de una nueva religión mundial que reunirá a las cabezas más importantes de las diferentes sectas del mundo bajo el lema de «la libertad, la paz, la unidad y el respeto mutuo», y muchos pseudo-cristianos caerán adentro de esa bolsa: cristianos livianos que no quieren comprometerse conmigo.

Esto digo: más les vale nunca haberme conocido que haberme conocido y luego venderse a otros dioses.

¿Religión? Religión en mis ojos es ayudar al prójimo, socorrer a la viuda que en verdad es viuda, asistir al huérfano, alimentar al hambriento, visitar a los solitarios, vivir para el otro. Esto es religión.

Cualquiera que dice que es religioso y no hace estas cosas, su religión es vana, y está engañado por demonios de falsa religión, que le hacen creer que, porque sabe algo, es muy religioso. La religión no es saber; la religión verdadera es hacer, es moverse a favor del que necesita un Dios que lo salve.

Estoy cansado de los superficiales que solo aparentan tener una vida espiritual, pero no han conocido las profundidades de mi Espíritu y, por lo tanto, siguen en el mundo, viviendo como los que no se preocupan por el prójimo.

Estoy cansado de los que quieren aparentar bondad porque se visten de tal o cual manera, porque oran tantas horas por día o porque comen o dejan de comer tal o cual alimento.

Estoy cansado de sacrificios sin servicio, sin misericordia, sin amor verdadero, el cual se entrega, sufre junto con el otro, lo acompaña, lo levanta y lo alienta a seguir por el camino recto.

Cuando vean mi rostro, no les voy a preguntar cuántas horas oraron al día; les voy a preguntar cuántos pies lavaron. No les voy a preguntar cuánto dinero hicieron, sino a cuánta gente ayudaron. No les voy a preguntar cuántas veces se congregaron, sino cuántas veces asistieron a sus prójimos.

Todo el que me ame debe demostrarlo, porque el que verdaderamente me ama también ama a su hermano. Y si alguien ve a su hermano tener necesidad y, pudiendo asistirlo, no lo hace, entonces ese tal no tiene el amor de Dios en él.

¿Por qué les hablo de esto? Porque la mesa de los líderes religiosos ya se ha reunido para programar cómo van a dominar las masas a través de ofrecerles una religión liviana, donde prácticamente todo será aceptable, y si ustedes no están conscientes de lo que verdaderamente es la religión, caerán en esta propuesta insensata y discretamente muy alejada de lo que Yo prediqué, dice el Señor.

Religión es estar unido al otro aun en sus necesidades; es amar a tu hermano aun cuando se equivoque. La religión verdadera es caminar como Yo caminaba, repartiendo a todos lo que tenía, poniendo mi atención en el que me necesitaba. Religión no es cumplir con una lista de rituales; es seguir mis pasos en el ejemplo de lo que Yo hacía.

Así que cuidado, hijitos, porque se viene un engaño, y todos los superficiales van a caer en este engaño, porque no se puede servir a dos señores; no puedes ser en parte mío y en parte del mundo.

Decídanse y no acepten a otros dioses, porque Yo vengo por un pueblo santo, únicamente dedicado a mí y que practica la religión verdadera, lo que Yo enseñé y mandé que hagan.

No sucumban ante estas nuevas formas de adorar a otros dioses que van a surgir. Manténganse firmes y dedicados a un solo Dios, practicando la caridad con amor sincero por las almas, pues esa es la voluntad del Padre, y de esta manera tendrán tesoros en el Cielo.

Van a presentar en público esta nueva forma de adorar a varios dioses al mismo tiempo, con el objetivo principal de engañar a los cristianos, para que el que esté tibio termine de enfriarse y el que esté caliente sea considerado un enemigo de la «libertad religiosa».

Cuidado, amigos. Caliéntense por mí. No se dejen enfriar, porque de otra manera sus almas corren peligro de perder la vida eterna.

O estás conmigo, o estás con Satanás.

Amén.

[Santiago 1:27] La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.

[Mateo 25:31-46] Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán estos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

[1 Juan 3:17] Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?

[Mateo 6:24] Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.