Todo ministerio tendrá su oposición

Mensaje profético recibido por Noelia Fernández


En este tiempo, muchas falsas acusaciones surgirán contra los que me aman, dice el Señor. Deberán resistir con el escudo de la fe y no dejarse afectar por el veneno que escupen estas serpientes.

Mis hijos serán atacados, y el enemigo intentará debilitarlos de distintas maneras, sabiendo que la lengua es un arma muy poderosa que usa contra mis ministros. Con astucia levantará calumnias contra ellos y tratará de envolver a los débiles en la fe para alejarlos y ponerlos en contra de los que me sirven.

Satanás está al tanto de la vida de los míos. No se pierde un detalle y no deja pasar ninguna oportunidad para lanzar un dardo contra ellos. Esto ha sucedido siempre y seguirá sucediendo hasta el final, porque nadie puede servirme sin ser vituperado, ultrajado y amordazado por el diablo.

Todo ministerio tendrá su oposición. Esto es así porque así son mis reglas. Así lo hice Yo, para que los míos no se enaltezcan más de lo debido y para que no crean que les va bien por su propia fuerza. Porque en las debilidades de mis hijos, allí Yo me glorifico.

Así que, por más astutos que sean, por más correctos que sean, por más puros y santos que se mantengan, siempre habrá un grupo que escupa sobre lo que hacen.

Se armarán complots para destruirlos. Hablarán mentiras sobre sus vidas. Los acusarán en falso, los ridiculizarán, los apedrearán, intentarán matarlos con palabras e intentarán borrarlos de la faz de la tierra.

Les pondrán trampas e intentarán engañarlos, seducirlos y estafarlos. Se harán pasar por hermanos. Irán por sus hijos y por sus finanzas. Les seguirán los pasos muy de cerca, hasta encontrar algo que puedan usar en su contra. Harán todo lo que esté al alcance de la mano del enemigo.

El que no sufre estas cosas no es digno de mí, porque Yo también las he padecido.

Deberán cargar con esta cruz y seguirme hasta el fin. Deberán seguirme con fe, sabiendo que el que los defiende es más grande que el que los ataca. Deberán sujetarse a mí aún más fuerte. Deberán confiar en mí aún más ciegamente, porque se darán cuenta de que ustedes solos no pueden defenderse.

Se sentirán pequeños ante las ofensas que recibirán. Se sentirán como cuando un niño es rodeado por muchos perros que lo quieren atacar. A veces no podrán ver la salida de ese callejón. Por eso es clave mantenerse pegado a mí, permaneciendo en la vid, porque solos nada podrán hacer.

Hijitos, no teman. Yo miro todo lo que ellos hacen. Yo peso las injusticias en mi balanza y no dejo pasar nada, sino que todo lo que el hombre haga tendrá su recompensa.

Sean ustedes míos y sírvanme igual, que Yo los voy a defender y les voy a enseñar el camino que deban caminar cuando sus ojos naturales no vean una salida.

Amén.

[1 Pedro 3:14-18] Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis, sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros; teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo. Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal. Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.

[Filipenses 1:27-29] Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio, y en nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdición, mas para vosotros de salvación; y esto de Dios. Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no solo que creáis en él, sino también que padezcáis por él.

[Mateo 10:38] El que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.

[1 Pedro 2:20-21] Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas.