Quiero que sean míos, absolutamente míos
Mensaje profético recibido por Noelia Fernández
Hoy es un día para levantarte y adorar al Rey. Con todo tu corazón lo adorarás, y no permitirás que ningún otro dios entre en tu corazón, sino Yo, el Elohim viviente, de donde emana la luz verdadera. Porque en ningún otro dios encontrarás lo que encontrarás en mí; pues ningún otro dios te puede salvar, ni sanar, ni bendecir, ni levantar, sino YHWH Elohim.
Yo soy Dios, y no hay otro ni antes ni después de mí. Por lo tanto, para mí es la adoración, para mí la alabanza, para mí los sacrificios de un corazón quebrantado, para mí las dedicaciones, para mí las oraciones, para mí tu llanto y tu sonrisa.
En mí está la vida eterna, y en mí la paz. A ningún otro adorarás, y a ningún otro servirás. No tocarás instrumentos para ningún otro dios, no prepararás comida para ningún otro dios, no trabajarás para ningún otro dios, no educarás a tus hijos para ningún otro dios, ni pondrás tu esperanza en ningún otro.
Tú serás para mí, como Yo soy para ti. Tú serás mío y de nadie más. Soy un Dios celoso, que cela a sus hijos. No toques anatema. No te quemes las manos tocando altar a otro dios. Santifícate, lávate, purifícate, conságrate a mí, entrégate.
Ven, sé mío, dice el Señor. Te quiero a mi lado para siempre. Pertenéceme, y Yo voy a ser tu defensor. No me abandones, y Yo nunca te abandonaré. Soy fiel y bueno con los míos. No desconfíes de mí, sino conóceme más, y verás que soy un Dios digno de seguir.
Amén.
[Marcos 12:30] Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
[Éxodo 34:14] Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es.
[Deuteronomio 4:35] A ti te fue mostrado, para que supieses que Jehová es Dios, y no hay otro fuera de él.
[Deuteronomio 32:39] Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo; Yo hago morir, y yo hago vivir; Yo hiero, y yo sano; Y no hay quien pueda librar de mi mano.
[1 Corintios 8:4-6] Acerca, pues, de las viandas que se sacrifican a los ídolos, sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que no hay más que un Dios. Pues aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo, o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores), para nosotros, sin embargo, solo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.
[Isaías 43:10-13] Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí. Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve. Yo anuncié, y salvé, e hice oír, y no hubo entre vosotros dios ajeno. Vosotros, pues, sois mis testigos, dice Jehová, que yo soy Dios. Aun antes que hubiera día, yo era; y no hay quien de mi mano libre. Lo que hago yo, ¿quién lo estorbará?