Hijos míos, sean activos. Muévanse. Aprovechen el tiempo
Mensaje profético recibido por Noelia Fernández
Hijos míos, avancen, dice el Señor. No se queden estancados. No se queden paralizados. La serpiente avanza y avanza, se escabulle por todos lados, se mete en todas las facetas de la vida del hombre y no descansa.
Sean ustedes movedizos. Sean como las hormigas obreras. Sean inquietos. Vayan hacia adelante. ¡Muévanse! No se guarden. No guarden sus talentos debajo de la tierra. No escondan sus lámparas debajo de la mesa.
Trabajen y trabajen. No pierdan tiempo, porque el tiempo se va, y ustedes dejan correr los días como si fuera agua que se pierde por un agujero en un caño.
No desperdicien el tiempo. No lo ocupen en cosas vanas. Sean activos en mí. No permitan que se les escabullan las oportunidades. Aprovechen cada momento. Vivan a consciencia, sin dejar pasar los momentos en que pueden llevar esperanza a otros.
No se dejen engañar, no se dejen aprisionar, no se dejen apagar. Mantengan encendido el fuego del Espíritu mientras caminan en esta tierra.
Depende de ustedes dejarse apagar o mantenerse encendidos. Nadie puede apagarlos si ustedes no lo permiten, pero sí pueden dejarse enfriar si abandonan la comunión conmigo. Sí pueden alejarse si dejan de congregarse con Aquel que les dio la vida.
Vengan, hijitos. Vengan. Acérquense. Ardan por mí y por mis cosas. No se apaguen y muévanse hacia adelante, avanzando hacia la meta.
Amén.
[1 Corintios 15:58] Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.
[Colosenses 4:5] Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo.
[Efesios 5:15-16] Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.
[1 Corintios 7:29-31] Pero esto digo, hermanos: que el tiempo es corto; resta, pues, que los que tienen esposa sean como si no la tuviesen; y los que lloran, como si no llorasen; y los que se alegran, como si no se alegrasen; y los que compran, como si no poseyesen; y los que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia de este mundo se pasa.
[Lucas 10:2] La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.