Pídanme lo que necesitan, porque Yo les quiero dar

Mensaje profético recibido por Noelia Fernández


Mis hijitos, no desmayen ni se desalienten. El adversario busca estresarlos hasta que se rindan. Los aprieta y los acorrala hasta que sientan que no tienen más aire para respirar, como una boa.

Así es el enemigo: astuto, veloz, audaz, planificador, persistente, y solo los que están atentos lo pueden resistir y vencer. Pero los que se duermen en la comodidad, sin velar, no estando atentos a sus maquinaciones, no ven venir el ataque, y si no ven venir el ataque, les cuesta más resistirlo.

Ustedes deben ser como el guardia de un hospital, siempre atento para ver quién entra y quién sale, y quién puede llegar a ser un peligro para la seguridad de los pacientes. Si el guardia se duerme, no puede vigilar, y si no vigila, el enemigo entra, roba y destruye, y hasta puede matar.

En este tiempo deberán abrir bien sus ojos y no dejarse desmayar. Pídanme fuerza, pídanme determinación, pídanme poder, pídanme resistencia, pídanme que los renueve. En fin, pídanme todo lo que sientan que necesitan, porque Yo se lo quiero dar.

Yo quiero, y Yo estoy equipando a mi pueblo, a aquellos que me piden y que claman para que los fortalezca, porque Yo respondo al cansado, despierto al somnoliento y sacudo al desmayado para que salga de su estado de vegetación.

El que busca encuentra, al que golpea se le abre, y el que pide recibe. Pero deberán pedir con fe, sin dudas, como creyendo que Yo los estoy escuchando y que Yo se los voy a dar.

He aquí que tienen un Padre generoso que quiere dar, y dar en abundancia. Pídanme lo que necesiten, y Yo se los voy a dar.

Amén.

[Lucas 11:10] Todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

[Santiago 1:5-6] Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.

[Isaías 40:29] Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.

[Santiago 1:17] Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

[2 Corintios 9:8-9] Poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra; como está escrito: Repartió, dio a los pobres; su justicia permanece para siempre.