No se engañen. Primero se manifestará el hombre de pecado y luego mi pueblo será levantado

Mensaje profético recibido por Noelia Fernández


Hijos míos, aquí estoy, hablándole a mi pueblo, porque necesitan dirección. Soy un Padre que nunca abandona a sus hijos y soy un Señor que nunca deja de acompañar a los suyos.

Entiendan algo: primero se manifestará el hombre de pecado, y luego mi pueblo será levantado. Por eso los llamo y los llamo a prepararse, para poder soportar la persecución que se avecina sobre el mundo entero.

Muchos de ustedes fueron enseñados livianamente. No fueron preparados para padecer por causa de mi nombre, sino solo para obtener lo mejor de mí, olvidándose de la cruz que debe llevar un cristiano.

Pero este es el momento donde mi pueblo deberá ajustarse los cinturones y entender que pasarán por el proceso y por la prueba de fuego. Sí, muchos morirán y se convertirán en mártires por la fe en el Hijo de Dios, pero otros resistirán hasta el arrebatamiento.

¡No se engañen ni se dejen engañar! ¿Por qué quieren todo fácil? ¿Acaso fue fácil para Pedro o para Juan o para Pablo? ¿No saben que mis discípulos de todas las edades tuvieron que pasar por persecuciones intensas? Y así fueron transformados y refinados.

Hijos, prepárense, porque de otra manera no estarán aptos para entrar en el horno de fuego confiando en mí. Edifiquen y fortalezcan sus espíritus. No sean superficiales. Entreguen sus corazones a mí.

Dejen de concentrarse en objetivos materiales, en casas, en autos y en demás cosas que son efímeras, y pongan su foco en las cosas celestiales, porque cuando venga la persecución, vendrá también sobre todos sus bienes, y el que esté apegado a ellos sufrirá de más.

¿Entienden, hijos, que el que ame su vida la perderá y el que pierda su vida por causa de mí la ganará?

Vida eterna, gloria, poder y honra le esperan al que, perseverando en hacer el bien a pesar de la maldad, resista hasta el final. Pero condenación y expectación de fuego que quema le esperan al que renuncie a seguir mis pasos hasta el final.

Elijan ustedes. Elíjanme a mí, al Salvador de las almas cautivas.

Amén.

[2 Tesalonicenses 2:2-3] No os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición.

[Daniel 7:21] Y veía yo que este cuerno hacía guerra contra los santos, y los vencía.

[Apocalipsis 13:5-10] También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses. Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo. Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación. Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo. Si alguno tiene oído, oiga. Si alguno lleva en cautividad, va en cautividad; si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto. Aquí está la paciencia y la fe de los santos.

[Apocalipsis 20:4] Vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.

[Mateo 24:13] Mas el que persevere hasta el fin, este será salvo.

[Juan 12:25] El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará.

[Lucas 9:23] Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.