Hijos, los llamo a predicar. ¡No se callen!
Mensaje profético recibido por Noelia Fernández
Hijitos, hoy los llamo a levantarse y a compartir el evangelio mientras se pueda, porque viene un tiempo de persecución tan grande que los míos temerán estar expuestos a la luz del sol.
Ustedes, mis hijos, desparramen las semillas. Siembren, siembren, y no dejen de sembrar. No se callen la boca. Deberán rescatar almas del infierno en todo momento. No se dejen amedrentar y sigan adelante predicando el evangelio a todo aquel que se deje predicar.
No se duerman. ¡Actívense! El enemigo está minando el campo. ¿Cuánto más ustedes deben sembrar la buena semilla de la salvación?
No se queden quietos. No permitan que los paralicen. Más bien, avancen. Divulguen a todo el mundo que hay una oportunidad de ser rescatados del infierno de fuego que arde para siempre y por siempre.
¡No se callen la boca! ¡Prediquen, prediquen y prediquen!
¿No es eso lo que Yo hacía mientras caminaba sobre la tierra? ¿No es eso lo que les enseñé a hacer a mis discípulos? ¿No es eso lo que les encomendé que hagan?
¿Por qué entonces, a la menor presión, se callan la boca? Mis hijos no quieren hablar. Mis hijos están amedrentados, están asustados. Han retrocedido y no quieren figurar. No se quieren arriesgar. Han guardado el evangelio en un cajón «hasta que pase la pandemia».
¡Qué desgracia! Muchos de mis soldados han retrocedido y no van a la batalla. Son desertores. No puedo contar con ellos, y me quedan pocos obreros dispuestos a trabajar en la mies con sol o con lluvia, con calor o con frío, con ganas o sin ganas.
Cuanta más necesidad hay, mi gente más se esconde. Pero los cobardes no heredarán el Reino de los cielos, porque a este lo arrebatan los valientes.
Sean ustedes valientes, amigos. No desmayen. ¿No saben que no van solos, sino que Yo estoy ahí con ustedes?
¡Vayan! Los envío a que hablen y a que no se queden atrás. ¡Avancen! Díganles que el reino de Dios está a la mano. Denle la oportunidad a otros de conocerme a mí, así como ustedes me conocen.
No sean egoístas. Compartan las buenas noticias. Aprovechen el tiempo, porque sabio es el hombre que rescata almas.
Amén.
[Mateo 28:19-20] Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
[Marcos 16:15-16] Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
[Hechos 1:8] Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
[Hechos 5:42] Todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.
[Mateo 4:19] Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.
[Proverbios 11:30] El fruto del justo es árbol de vida; y el que gana almas es sabio.