Escuchen mis palabras y pónganlas por obra
Mensaje profético recibido por Noelia Fernández
Amados hijos del Dios Altísimo, tengan en cuenta las exhortaciones que les doy. Pónganlas por obra.
He aquí, el Espíritu de Dios le habla a esta servidora del Rey Jesucristo para llevar al pueblo de Dios a la santidad, para que, cuando venga el Salvador, los encuentre sin mancha y velando. Es el Espíritu de Dios quien está hablando, el Elohim viviente que hoy está reuniendo a su Israel y santificándolo.
No tengan miedo de lo que va a venir, porque las aguas se agitarán más y más. Pero ustedes, los limpios, sabrán cómo enfrentar la tempestad esperando en mí, porque, si me invitan a permanecer en sus barcas, no tendrán nada que temer.
He aquí que vengo entre las nubes, y todo ojo me verá, aun los que me traspasaron.
No le abras tu puerta a cualquiera, sino que primero mira por el cerrojo para ver quién quiere entrar en tu casa, no sea que el enemigo se disfrace de bendición y le permitas la entrada.
Yo estoy a la puerta y llamo, pero el padre de la mentira también está llamando. No le abras. Cierra la puerta al engaño, porque él se disfraza de ángel de luz y muchos caen en su engaño. En cambio, Yo soy la luz verdadera que alumbra todo ojo.
Hijos míos, escuchen mis palabras y exhortaciones. Escuchen mi consuelo y mis llamados. ¡Reaccionen! Abran sus oídos a mí y escuchen lo que les digo, porque muchos leen y luego descartan; algunos dudan y otros se enojan porque no les gusta lo que les digo.
Pocos son los que toman la corrección, la meditan y la ponen por obra. Pero mi palabra da fruto y no volverá vacía, porque hace lo que Yo quiero que haga.
Yo soy el Salvador de las almas, Jesucristo el Señor, YHWH tu Dios.
Ven, lava tus oídos y escucha lo que te digo.
Amén.
[Santiago 1:22] Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.
[1 Corintios 14:3] Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación.
[1 Corintios 14:4] El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia.
[Isaías 55:11] Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.
[Proverbios 15:32] El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma; Mas el que escucha la corrección tiene entendimiento.