¡Decídete! O estás conmigo o estás contra mí
Mensaje profético recibido por Noelia Fernández
Cuando las puertas se cierren, muchos se quedarán afuera, gritando: «¡Señor, déjame entrar! ¡Perdóname!». Pero el tiempo para arrepentirse tiene un final.
Muchas oportunidades le son dadas al hombre mientras camina sobre la tierra. Yo los llamo y los llamo una y otra y otra vez, porque mi corazón se quiebra cuando un alma se pierde.
No es mi deseo que un hombre se pierda. En mi mano están todas las almas, pues todas ellas son mías. Yo las hice, como el alfarero que hace distintos tipos de vasos, y estos tienen diferentes formas, tamaños y detalles.
Así es mi mano cuando crea: lo hace con diversidad. Y ustedes son obra de mis manos, creados a semejanza mía, a semejanza de mi imagen. Creación mía todos son.
El hombre tiene la potestad de elegir. Le ha sido entregado el poder de la decisión. El hombre puede y debe elegir entre la izquierda y la derecha. Así está determinado hasta que su tiempo se complete.
El hombre puede elegir entre ir arriba y ir abajo. El hombre tiene libertad para elegir, porque cuando el hombre elige en pos de mí, eso me da gloria. Si el hombre no pudiera elegirme, eso no me daría gloria. Pero cuando un hombre me elige, eso me glorifica.
Pero muchos no me eligen, sino que eligen a otro padre, el cual es el diablo. ¿Y cómo lo eligen? Lo eligen cuando eligen las cosas del mundo. Lo eligen cuando pecan. Lo eligen cuando participan de cualquier tipo de perversión. Lo eligen cuando me rechazan a mí.
Cuando el hombre miente, está eligiendo ir en pos de Satanás. Cuando el hombre roba, está formando parte del reino de las tinieblas. Cuando el hombre mata, sus manos quedan manchadas de sangre, y si no se arrepiente, esas manos le pertenecen al enemigo de las almas.
Entiendan, hijos míos, que el enemigo de las almas es el que roba, el que mata, el que ensucia, el que pervierte, el que miente, el que se lamenta cuando un alma se va para arriba.
No se dejen confundir y no se engañen a ustedes mismos. Yo no puedo ser burlado. O estás conmigo, o estás contra mí. No puedes ser mitad mío y mitad del diablo. O apoyas sus obras, o apoyas las mías.
No puedes estar con un pie en su reino y con el otro pie en el mío. No funciona así. O estás conmigo, o estás con él. No hay más caminos. Son solo dos caminos y debes elegir.
Recuerda que el tiempo se acaba. Tu vida se acaba. Los días son cortos, y tarde o temprano vas a tener que tomar una decisión.
Pero sabe que si eliges por mí, te espera no solo la vida eterna, sino también el galardón de vivir eternamente y para siempre a mi lado, sostenido por mi luz, en armonía, gozo y paz, y rodeado de riquezas celestiales sin igual, las cuales no tienen comparación con las riquezas de esta tierra.
Decídete por mí, por el dador de la vida, por Jesucristo, el Rey y Señor.
Amén.
[Mateo 12:30] El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.
[Apocalipsis 3:16] Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.
[Lucas 13:25] Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois.
[2 Pedro 3:9] El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
[Mateo 6:24] Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
[Marcos 8:36] ¿Qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?