Misericordia quiero, y no sacrificio

Mensaje profético recibido por Noelia Fernández


Atiendan, hijos. Es el Santo de Israel el que está hablando. No se dejen confundir. Vendrán muchos falsos profetas en mi nombre, hablando sabiduría humana que no viene de mí.

Si ustedes supieran lo que significa «Misericordia quiero, y no sacrificio», no se estarían haciendo tantas preguntas en sus corazones, pues, en vez de buscar respuestas, estarían atendiendo al pobre, al necesitado, al solitario.

Repito: Misericordia quiero, y no sacrificio.

Vistan al desnudo. Atiendan al desamparado. Visiten a las viudas y a los huérfanos. Alimenten al desnutrido. Escuchen al solitario. Acompañen a los ancianos. Acuérdense de aquellos que son débiles para fortalecerlos.

De eso se trata el evangelio. De eso se trata el amor. Porque Yo pongo mis ojos sobre el desamparado, y así espero que sean mis hijos: compasivos, ayudadores, de corazón dispuesto y dado al necesitado.

Pero los míos están distraídos en vanidades. Los míos se pierden en otras cosas, en muchas otras cosas, menos en ayudar.

Así que pregúntate: ¿En qué estás poniendo tu atención? ¿A qué estás dedicando tu tiempo?

Recuerda que cuando socorres a alguien, me socorres a mí. Recuerda que cuando alimentas al hambriento, me alimentas a mí. Cuando vistes al desnudo, lo haces por mí. Cuando sacias al que tiene hambre espiritual, me sacias a mí. Cuando visitas al solitario, me estás visitando a mí.

Me puedes ver en la necesidad de tu hermano. Me puedes alcanzar alcanzando a tu prójimo.

¡Haz justicia! No te distraigas con superficialidades. No inviertas tu tiempo en vanidades. No pongas tus narices donde Yo no te he llamado.

Algunos de ustedes van estudiando profundamente mi palabra, pero están desnudos. Otros se la pasan alardeando arriba de un púlpito, pero no tienen tesoros en el cielo. ¡Esto es injusto!

¡Vístete de justicia! Quiero encontrar tus manos llenas de dádivas. No te hagas el ciego ante la necesidad que ves. No cierres tus oídos al que te pide. ¡Sígueme!

Amén.

[Oseas 6:6] Misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos.

[Mateo 25:31-40] Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.

[Santiago 2:14-17] Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.

[Mateo 5:42] Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.

[Santiago 1:27] La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.

[Apocalipsis 16:15] He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza.

[Apocalipsis 19:8] A ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.

[Mateo 19:21] Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme.