Amén de hecho, no de palabras
Mensaje profético recibido por Noelia Fernández
Este es un tiempo para amar, dice el Señor. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Respetarás los bienes ajenos. No le mentirás. No le envidiarás. No desearás su muerte. Lo respetarás. Lo ayudarás.
¿Sabes lo que es amar? Posiblemente no lo sepas, porque el mundo no te lo enseña. El mundo te enseña a ser egoísta, a pensar solo en ti, a menospreciar a tu prójimo, a desecharlo, a rechazarlo, a compararte con él, a intentar ser mejor que él, a separarte de él, a odiarlo, a matarlo.
Pero si tú eres mío, sabrás lo que Yo enseño y verás que el amor al prójimo es el camino correcto.
«Es fácil decirlo, pero no es tan fácil hacerlo», dicen los hombres. Pues Yo ya te mostré el camino. Yo fui el pionero en amar a mi prójimo hasta las lágrimas, hasta el sufrimiento, hasta la muerte.
Amar conlleva entregarse para pasar lo que haya que pasar en razón de rescatar a tu hermano. Amar es una decisión. Amar es una entrega total.
¿Tú me amas? Entonces entenderás de lo que estoy hablando.
¿Tú me amas? Entonces deja de despreciar a tu hermano, porque el que no practica el amor de hecho y no solo de palabrs no me ha conocido.
Ámense unos a otros. Ámense hasta las lágrimas, porque no hay mayor amor que poner la vida por un amigo.
Amén.
[Marcos 12:30-31] Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que estos.
[1 Juan 3:15-16] Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él. En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.
[1 Juan 4:20-21] Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.
[Juan 15:12-13] Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.
[1 Juan 4:19] Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.
[1 Juan 4:8] El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.