Acérquense a mí para alcanzar una gloria mayor

Mensaje profético recibido por Noelia Fernández


En este tiempo, muchos se preguntarán dónde está la verdad, porque la confusión será tan grande que invadirá cada rincón del mundo.

Sin embargo, Yo aún estoy hablando a mis hijos fieles que desean escuchar mi voz. Los que están limpios se limpiarán aún más, y los que están sucios se ensuciarán más.

La maldad va en aumento, pero la bondad también; solo que los buenos serán minoría: pocas ovejas entre muchos lobos. Por eso será difícil reconocer lo puro, lo bueno y lo santo, porque se esconderá como se esconde un niño detrás de los árboles en un bosque frondoso.

Aquellos que quieran limpiarse deberán resistir las pruebas por las que van a pasar, por amor a mi nombre.

Existen distintos grados de gloria. No es lo mismo la gloria del sol que la de la luna. No alcanza la misma gloria el que confiesa mi nombre entre unos pocos que el que lo confiesa en público. No es la misma gloria la que obtendrá un mártir que la de alguien que solo me confiesa en la congregación.

Hay distintos tipos de gloria. Mi gloria es la gloria mayor. No existe otra mayor, y el que se acerca a mí irá de gloria en gloria.

Amén. Aleluya. Gloria a Dios.

[Daniel 12:3] Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.

[1 Corintios 15:41] Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas, pues una estrella es diferente de otra en gloria.

[2 Corintios 3:18] Nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

[Apocalipsis 22:11] El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía.