Llamo a mi pueblo a la reconciliación
Mensaje profético recibido por Noelia Fernández
En estos días estoy llamando a mucho pueblo a reconciliarse.
Deberán unirse como se une un ejército para enfrentar al enemigo. Deberán unir fuerzas para ser capaces de resistir los ataques del opositor. Deberán entender que se necesitan los unos a los otros para poder moverse en victoria.
Los llamo a la unidad. Los llamo a la reconciliación. Los llamo a apartarse de las envidias y de las contiendas.
Entiendan, hijos, que un reino dividido no puede permanecer.
Pidan perdón y perdonen.
Sean inteligentes y entiendan que esta es la estrategia de Satanás contra mi pueblo: que cada uno esté en un camino distinto, que cada cual haga su propio campamento, que cada pastor se interese solo por su rebaño, que no tengan nada en común, que se comparen unos con otros, que no haya unidad en Cristo.
Renuncien a estas cosas. No caigan en la red.
Habla el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y de Jacob, el Dios de la comunión y de la unión.
Amén.
[Marcos 3:24] Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer.
[Romanos 13:13] Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia.
[Efesios 4:1-6] Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.
[1 Corintios 1:10] Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.
[Efesios 4:16] De quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.
[Mateo 5:23-24] Si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.
[Hechos 2:42] Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.