Examinen todo. Retengan lo verdadero, desechen el error
Mensaje profético recibido por Noelia Fernández
Este es un tiempo de confusión. Es un tiempo donde van a tener que abrir bien los ojos para detectar cualquier error escondido entre las verdades, porque va a haber muchas cosas mezcladas. Va a haber verdades profundas, pero con un atisbo de error.
Por lo tanto, ustedes deberán estar escudriñando todo lo que escuchan y todo lo que ven, para saber si está acorde a mi Santo Espíritu, al Espíritu de la verdad.
Cuando alguien cosecha un fruto, debe sacarle primero la mugre que queda después de arrancarlo del árbol o de la planta, para que solo quede lo bueno, lo rescatable, lo limpio y comestible.
Así también debe ser cuando uno escucha una prédica. El que la escucha debe pesar todas las cosas en la balanza y desechar lo malo, quedándose y reteniendo solo lo bueno, lo justo, lo verdadero, lo que sirve para comer.
Sean ustedes astutos y no coman apresuradamente, dice el Señor, sino que primero separen lo bueno de lo malo, lo verdadero del error.
Manténganse permanentemente comiendo de mi pan verdadero a través de leer las Escrituras, para que, al estar tan impregnados de estas palabras de vida, sepan reconocer fácilmente lo que no viene de mí.
Grande es el engaño. No entren ustedes en él.
Amén.
[1 Tesalonicenses 5:20-22] No menospreciéis las profecías. Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal.
[Mateo 10:16] He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.
[Juan 16:13] Cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.
[1 Juan 2:21] No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad.