Los estoy emblanqueciendo y purificando
Mensaje profético recibido por Noelia Fernández
En estos tiempos estoy llamando al arrepentimiento a muchos, dice Dios. ¿Por qué? Porque deben presentarse ante mí con sus vestiduras limpias y blancas.
No seré inflexible con aquellos que quieran arrepentirse de todo corazón, sino que tendré misericordia de los que necesitan perdón.
Estoy pasando escoba espiritual en las casas de mi pueblo. Los estoy limpiando con hisopo. Estoy haciendo relucir sus vestiduras para que, a medida que se levante más y más la injusticia y la maldad en el mundo, ustedes se vean cada vez más limpios.
Así como la plata se lustra para que brille más, aunque su naturaleza ya muestra que es plata, así Yo estoy haciendo con los míos, aunque ya son míos. Los estoy lavando, los estoy haciendo relucir, les estoy sacando brillo para que iluminen aún más de lo que iluminaban.
Déjenme trabajar en ustedes, dice el Dador de la vida.
Déjenme pulirlos y lustrarlos, dice el Elohim Creador.
Déjenme perfeccionarlos, dice Adonai el Señor.
No se escondan de mí. No quieran escaparse de mis manos refinadoras. Entiendan que este proceso es para su bien, porque hay distinción entre el heno y la hojarasca. Hay distinción entre la plata y el oro. Pero ustedes son de lo mejor, mi vid escogida.
Alégrense, porque Yo estoy aquí, ocupándome de mi vid, para que la cosecha sea lo mejor de lo mejor.
Aleluya. Cristo vive.
Amén.
[Daniel 12:10] Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán.
[Salmos 51:7] Purifícame con hisopo, y seré limpio; Lávame, y seré más blanco que la nieve.
[Salmos 51:1-2] Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado.
[1 Juan 3:2-3] Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.
[Tito 2:14] (Jesús) se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.
[Salmos 66:10] Tú nos probaste, oh Dios; nos ensayaste como se afina la plata.