No se van antes de tiempo
Mensaje profético recibido por Noelia Fernández
Hijitos, hijitos… No es como ustedes piensan…
Las estrellas van a caer a la tierra, y ustedes van a estar aquí. Los montes se traspasarán de lugar, y ustedes van a estar aquí. El mar se va a salir de su lugar, y ustedes van a estar aquí. Habrá otra pandemia, y ustedes van a estar aquí. Les lavarán el cerebro a las personas mediante la TV y los medios de comunicación, y ustedes van a estar aquí. Guerras vendrán, y ustedes van a estar aquí. Simulaciones malvadas vienen, y ustedes van a estar aquí.
Persecución severa viene a todo aquel que cree en el Hijo de Dios y a todo aquel que se quiera rebelar contra el sistema monetario del mundo, y ustedes van a estar aquí.
Muchas cosas van a suceder mientras ustedes aún estén aquí. Y si no lo creen ni lo aceptan, no se van a preparar. Y si no se preparan, no van a poder resistir. Y si no resisten, no van a ganar sus almas.
¡Despierten, niños! ¡Escuchen mi voz! Tribulación viene al mundo mientras ustedes aún estén aquí.
¿Por qué quieren ser quitados antes de tiempo? ¿Acaso se quita el fruto del árbol antes de que esté maduro? ¿Acaso no hay que esperar a que llegue a su madurez completa?
No erren. No me los llevo antes; me los llevo después. Pero mientras pasen por estas cosas, estaré siempre con ustedes, acompañándolos a madurar, como el agricultor cuida de los frutos hasta que llega el tiempo señalado de cosecharlos.
Recuerden, hijos de la gloria: no se van antes de tiempo, sino cuando los plazos sean cumplidos. Miren cómo se desarrolla todo y comprendan que los estoy puliendo y que recién comienzo a hacerlo.
Mis preciadas piedras preciosas brillarán en medio del escándalo. Los lustraré como se lustra la plata. Obtendré lo mejor de ustedes. Los haré tan fuertes como diamantes.
Yo vengo un poco más tarde de lo que la mayoría cree, pero no es que me tarde, sino que así están estipulados los tiempos.
Aprendan de la higuera. Cuando su fruto ya está maduro, es tiempo de cosecha. Así será el fin del siglo.
Yo vengo, Yo vengo. Yo pronto vengo a buscarlos, pero no es como ustedes piensan, porque Yo vengo en tiempo de cosecha. No lo confundan con una tardanza.
Me malentendieron, dice el Señor. Primero los refino, y luego los levanto. Y quien no quiera creer esto va a sufrir por no haberse preparado.
Por eso les hablo, por misericordia. Estoy alertando a los míos de que vienen sobre mundo muchas cosas difíciles de resistir, pero si se preparan y permanecen en mí, van a ganar sus almas.
¡Aleluya! Gloria al que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.
[Mateo 24:29-33] E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro. De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.
[Lucas 21:19] Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas.
[Marcos 4:29] Cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado.
[Mateo 13:39] El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles.
[Apocalipsis 14:15] Del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura.
[2 Pedro 3:9] El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.