Manos a la obra, obreros de la mies

Mensaje profético recibido por Noelia Fernández


¡Arrepiéntanse, porque el reino de Dios ya ha llegado!

Impongan las manos sobre los enfermos para que sanen. Liberen a los presos de sus cárceles espirituales. Quiebren los pactos de sangre hechos sobre las personas. Liberten al cautivo.

Hablen nuevas lenguas. Profeticen. Impartan el don de Dios. Quiten los espíritus demoníacos que se cuelgan de las espaldas de mis hijos. Amarren a las brujas para que no puedan trabajar para su amo, el diablo. Dividan las aguas. Resuciten a los muertos.

Crean, porque mi poder está siendo esparcido sobre la tierra en este Pentecostés de los últimos días. Aduéñense de la promesa que les hice a los míos: que harían obras mayores. ¡Trabajen, obreros de la mies! ¡Manos a la obra, sin mirar atrás!

Muchos piensan que el poder del Espíritu de Dios no está disponible para ellos, pero no es cierto. Yo reparto a cada cual lo que es capaz de llevar. Yo lleno a cada vaso según su capacidad de recibir. Pero todos tienen capacidad de recibir hasta cierto nivel.

Sanen, liberen, repartan.

Sanen, liberen, repartan.

Esto es lo que Yo vine a hacer y lo que espero que mis discípulos hagan en mi nombre.

¡Muévanse! ¡Hay mucho por hacer!

Amén.

[Mateo 9:37] Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.

[Hechos 1:8] Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

[Marcos 16:17-18] Estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

[1 Corintios 14:1] Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis.

[Juan 14:12] De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.

[Mateo 25:15] A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.