Pídeme libertad y cree que Yo sano

Mensaje profético recibido por Noelia Fernández


Muchos me piden sanidad, pero no se entregan a mí. Otros piden sanidad, pero no la esperan y pierden la paciencia. Unos dicen: «Heme aquí para ser sano, Señor», pero siguen pecando, y entonces no la reciben.

Muchos claman para que Yo los sane, pero en realidad son incrédulos; no creen que Yo sano. Otros son injustos y envidian que Yo sane a otros y no a ellos.

Además de eso, en muchísimos lugares donde se congregan, la sanidad por el Espíritu Santo es un tema tabú. «De eso no se habla», como si Yo fuese un Dios sin poder, que no se mueve entre su pueblo haciendo milagros.

He aquí que Yo estoy aquí, sanando. He aquí que estoy restaurando. Te estoy liberando de tus cadenas, aunque muchas veces tú no te das cuenta. Yo llevo a los míos por un proceso de sanidad del corazón que se va profundizando.

Paso a paso, escalón por escalón, los míos —los que se van lavando, purificando y santificando, los que creen y se entregan— van siendo restaurados de toda herida del pasado, de todo trauma, de toda opresión, de todo impedimento espiritual que no les permite ser libres.

Yo vine para romper cadenas. Yo vine para libertar a los cautivos.

Detesta las mentiras, y Yo voy a colocar la verdad en ti. Cree que ya lo he hecho, y se va a manifestar. No dudes de mi poder. Pídeme que aumente tu fe. Pídeme que te rescate del pozo. Pídeme libertad.

Yo hice la mano de Moisés leprosa, y Yo la volví a restaurar. ¿Cuánto más no podré hacer un milagro en ti?

El Dios de Gloria
El Universal
El Elohim Creador
El Rey Restaurador

[Éxodo 4:6-7] Le dijo además Jehová: Mete ahora tu mano en tu seno. Y él metió la mano en su seno; y cuando la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa como la nieve. Y dijo: Vuelve a meter tu mano en tu seno. Y él volvió a meter su mano en su seno; y al sacarla de nuevo del seno, he aquí que se había vuelto como la otra carne.

[Marcos 11:24] Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

[Santiago 1:6] Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.

[Marcos 9:23] Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.

[Isaías 61:1-2] El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados.