Yo soy el libertador de las almas
Mensaje profético recibido por Noelia Fernández
En estos días estoy sanando a mucho pueblo.
Estoy uniendo en una los pedazos de las almas fragmentadas. Estoy vendando heridas en las manos. Le estoy devolviendo la vista al ciego. Estoy cambiando tristeza por alegría en los enlutados. Estoy trayendo libertad a los cautivos y encarcelados, a los que están en hiel de prisión. Estoy respondiendo a los que insisten en pedirme que los sane, como la mujer que tocó mi manto. Estoy liberando a los oprimidos por demonios.
Para esto vine: para salvar, para sanar, para liberar, para prosperar, para destruir las obras del mal. Yo no vine para condenar al mundo.
¡Conózcanme! Yo soy el libertador de las almas cautivas. Yo soy el que los saca de las cárceles.
Si ustedes son míos, confíen en mí. Denme sus muñecas para que quiebre las esposas, dice el Señor. Yo soy el libertador de las almas. Recuérdenlo.
Yo no vine para esclavizarlos. Yo vine a hacerlos libres, y libres de verdad. Yo soy Jesús, el Hijo de Dios, el que está sentado a la diestra de Dios.
Si tú quieres ser libre, ven a mí.
Si tú quieres ser salvo de las llamas eternas, ven.
Si tú estás cargado u oprimido, ven, que te quiero libertar.
Si tú estás angustiado, llora en mi hombro, que Yo te voy a escuchar.
Si tú te sientes perdido, busca mi guía. Yo no te voy a dejar.
Si tú te sientes solo, busca mi compañía. Yo no te voy a abandonar.
Pero búscame de todo tu corazón, y me encontrarás.
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El Rey de gloria
[Lucas 4:18-19] El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor.
[Juan 3:17] Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
[Juan 8:36] Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.
[Mateo 11:28] Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
[Isaías 55:1] A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.