Quiero mostrarles la cara de la gracia

Mensaje profético recibido por Noelia Fernández


Algunos se preguntan por qué mi hija Noelia no está hablando palabras de juicio por un tiempo.

Extrañan las tragedias. Necesitan comer palabras de catástrofes. Necesitan nutrirse de miedo. Solo de esa manera se acercan a mí.

No entienden que soy Yo hablando por la boca de mi hija y derramando de mi gracia sobre todo aquel que la escucha. Ustedes anhelan el martillo y la espada, pero Yo quiero mostrarles otra de mis caras: la cara de la gracia, la cara de la unción, la cara de la libertad de mi Espíritu.

Quiero mostrarles que el juicio no es todo lo que traigo. También traigo misericordia, también traigo esperanza, también traigo perdón, y estoy llevando a mi pueblo a un nuevo nivel. Estoy liberando a muchos cautivos a través de las palabras que doy y estoy abriendo los ojos de algunos que anhelan la libertad.

No teman, hijos. Soy Yo el que habla: Jesús el Redentor, Jesús el Salvador, Jesús el Hijo de Dios. Restauraré a muchos que están golpeados por las doctrinas con las que los hombres cargaron sus espaldas, y haré sus yugos livianos.

Para eso estoy, para traer libertad a mi pueblo oprimido, para darles descanso a las rodillas cansadas.

Sígueme, dice Jesús. No te detengas. Avanza, hijo de gloria. Yo estoy contigo.

Amén.

[2 Corintios 3:17] Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.

[Mateo 11:28-30] Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

[Hechos 15:28-29] Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien.

[Lucas 11:46] ¡Ay de vosotros también, intérpretes de la ley! porque cargáis a los hombres con cargas que no pueden llevar, pero vosotros ni aun con un dedo las tocáis.