La profecía se entiende por mi Espíritu
Mensaje profético recibido por Noelia Fernández
Hijitos, hijitos, ustedes quieren saber el orden de todas las cosas que van a suceder, así como Daniel. Ustedes quieren entender todos los misterios de mi reino. Ustedes quieren recibir sabiduría. Ustedes quieren que Yo les presente una línea de tiempo con el orden de todos los eventos profetizados en la Palabra que dejé escrita.
No entienden. Se enredan. Suponen, pero no tienen claridad.
Mi Palabra es como un rompecabezas, y solo Yo puedo darles el entendimiento que necesitan para poner cada pieza en su lugar. Si no es por mi Espíritu, no hay revelación. Si no es por mi Espíritu, no hay entendimiento. Si no es por mi Espíritu, no hay sabiduría.
Mucho les han mentido acerca de las cosas que habrían de venir, con interpretaciones erróneas y suposiciones descabelladas.
Muchas piezas no están en orden.
Noelia: El Señor se refiere a las profecías bíblicas.
Cuando Yo hablo, salto de un tiempo a otro como quiero. Hablo del pasado y luego del futuro. Salto en el tiempo para hablar del presente y de allí vuelvo a hablar sobre el futuro; y así salto en el tiempo para hablar de lo que Yo quiera.
Entonces, cuando el hombre lee lo que está escrito, no puede poner las piezas en orden si no es por mi Espíritu, si no es por el Espíritu de revelación.
Se van a sorprender, porque muchas cosas no se van a dar como ustedes las interpretaban. Les pintaron un cuadro falso, un cuadro que ahora tengo que borrar para pintar el verdadero.
Noelia: Lo que el Señor quiere decir es que Él no vendrá antes de que se manifieste el hijo de perdición (2 Tes 2:3) y de que sucedan las cosas escritas en Mateo 24, por ejemplo.
Yo soy Elohim. Mi Espíritu está en todos los tiempos y todas las eras. No inventen lo que no saben.
[2 Pedro 1:21] Nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.
[Juan 16:13] Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.
[Efesios 3:3] Por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente.
[1 Corintios 2:13] Lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.