Hagan su parte y cuiden la unción

Mensaje profético recibido por Noelia Fernández


Ustedes, hijos, son los que tienen que cuidar que el fuego en su interior no disminuya.

Ustedes, hijos, son los que tienen que cuidar las piedras preciosas que les doy.

Ustedes, hijitos, son los que deben acercarse a mí y permanecer allí.

Ustedes, mis niños, son los que deben cuidar la unción con la que han sido ungidos.

Ustedes, amigos, son los que tienen que alabarme a mí.

Ustedes tienen un alma pensante. Ustedes tienen la capacidad de decidir. He puesto delante de ustedes dos caminos y les he dado libertad para elegir cuál van a tomar.

¡Despierten, hijitos! ¡Hagan su parte! ¡Sean celosos de lo que les doy!

Ámenme más profundamente, porque Yo los amé primero.

Jesús, el Señor y Rey Salvador

[Santiago 4:8] Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.

[Mateo 25:7] Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas.

[2 Timoteo 1:6] Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

[1 Juan 4:19] Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.