Aceptar la marca es hacerse ciudadano del infierno
Mensaje profético recibido por Noelia Fernández
Llega el tiempo cuando los demonios habitarán la tierra. Serán lanzados a la superficie terrestre para atormentar a los hombres que hayan recibido el sello de la serpiente. Porque aceptar esta marca es hacerse un ciudadano del Infierno, es recibir una identidad diabólica, es igual a ser contado como un soldado del enemigo.
Ellos (la élite y los demonios) van por más. Ellos van abriendo puertas y entrando por donde hay concupiscencia, malos deseos y deshonra, y así van ganando terreno en todos los aspectos de la vida del hombre, como los valores y la educación.
El caos se avecina. La rebelión se acerca. El hombre de pecado (se refiere a los hombres impíos de los últimos tiempos) estará cada vez más endemoniado y sus demonios serán cada vez más poderosos. Muchos perderán el control de sí mismos, porque su casa (su cuerpo) será habitada por fuerzas demoníacas extremas.
Hay muchas maneras de pecar, y algunas son extremas. Hay distintos tipos de pecados y distintos niveles de maldad. Estamos llegando a esos extremos donde muchos cuerpos de hombres simplemente se convertirán en vasos de deshonra, en vehículos para que los espíritus malditos cumplan su misión aquí abajo.
Mantente alerta. No duermas. Santifícate más. La sutileza del Diablo es cada vez mayor e ingresa en tu vida por lugares impensados. ¡Madruga a buscarme! ¡Llámame! ¡Dedícate a mí!
[Apocalipsis 12:9] Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.
[Apocalipsis 14:11] El humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre.
[Mateo 12:45] Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación.