Muchos anhelan poder, pero sin consagrarse

Mensaje profético recibido por Noelia Fernández


Dice el Amén, el testigo fiel:

Muchos anhelan poder. Muchos quieren ser grandes. Muchos quieren unción para hacer milagros y sanidades.

Todos esperan que los toque y les conceda lo que están pidiendo. Algunos piden el doble de lo que ven en otros. Me piden mover montañas, me piden caminar sobre el agua y resucitar a los muertos. Reniegan, se quejan y me preguntan por qué no les doy.

Yo no soy un personaje de cuentos de hadas que hace magia porque sí. Muchos no conocerán los poderes del siglo venidero porque no quieren meterse en lo profundo del agua, sino permanecer en la superficie, y mucho menos cargar su cruz.

Aleluya, porque ciertamente Yo unjo, Yo liberto, Yo divido las aguas, Yo otorgo el poder para hacer milagros a mis hijos. Yo elijo aquellos corazones dispuestos y alegres de sufrir por causa de mi nombre. Yo no le doy una carga a alguien que no es capaz de sobrellevarla.

Algunos están hechos para menos, otros para más. Pero a más poder, más sufrimiento, más entrega y más rendición. Por lo tanto, cada cual carga con la medida exacta que puede cargar. Porque Yo no sobrecargo a mis hijos, sino que los equipo según la gracia que les ha sido dada.

Yo soy sabio, y el que anhela demasiado, más de lo que le ha sido entregado, es porque le falta autoestima y busca su valor en la vanagloria que cree que tendría si caminara en una unción mayor. Pero Yo no les doy a mis hijos más de lo que pueden cargar.

Cada cual tiene distintas medidas, pero el Espíritu es el mismo. Cada cual opera de distintas maneras, pero el don es el mismo. Nadie es igual a otro, por eso no deben compararse, sino entender que hay diversidades y movimientos diferentes, distintos.

El que quiera ser mayor, ese será el menor entre sus hermanos.

[Mateo 25:14-15] Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.

[Marcos 10:44] El que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos.

[Romanos 12:6] De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe.

[1 Corintios 12:4-7] Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.

[Lucas 12:48] Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá.