Advertencia del Señor sobre la inteligencia artificial y la falsa adoración
Mensaje profético recibido por Noelia Fernández
Disponible en Inglés Español
Estoy viendo al Señor sentado en su trono. No puedo describir la limpieza de sus vestiduras, la calidad de la luz que lo rodea y la magnitud de su poder.
Estar en su presencia provoca que uno le tema, porque se da cuenta de cuán pequeño es delante de Él. Uno apenas atina a hablar por temor a decir algo que no sea cierto, porque no hay mentiras que puedan habitar donde Él está. No hay error ni suciedad ni polvo. No hay mugre. Es una santidad completa y total.
El Señor quiere hacer saber a su pueblo que cuando lo vamos a buscar, debemos acercarnos a Él con una oración cuidada, una oración medida, una oración que uno piensa dos veces antes de pronunciarla, para respetar a este Dios tan grande y no errar delante de Él con nuestros labios.
El Señor quiere que su pueblo sea consciente de quién es Él y de que es digno de ser tratado como un rey y más que un rey. No debemos buscarlo superficialmente, como si estuviéramos hablando con cualquiera, sino que debemos tener en cuenta que Él es la autoridad sobre toda autoridad.
Uno no se comporta de esa manera cuando quiere hablar con su jefe en el trabajo. Los niños saben que no pueden hablarles de cualquier manera a sus padres, pero, en general, su Iglesia no entiende que debe cuidar la manera en que se dirige a este Señor, a este Dios tan grande y sobremanera poderoso, que dividió las aguas con su propia mano extendida para que pasen Moisés y el pueblo.
Y me viene a la mente este pasaje:
[Isaías 6:5] Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.
Al estar cerca de Él, uno siente respeto y temor de Dios y sabe que tiene que sujetar su propio espíritu para no decir cualquier cosa y ofenderlo.
Mi pueblo se dirige a Mí como si Yo fuera el vecino de su barrio, dice el Señor. Mi pueblo de labios me honra y me respeta, pero en su corazón me detesta. Mi pueblo viene a Mí como quien va a un banquero a pedirle un crédito porque está en necesidad. No viene por quien soy Yo, sino por lo que le puedo dar.
No vienen a tratar de conocerme, no vienen a buscarme y encontrarme a Mí, sino a pedirme lo que ellos quieren, dice el Señor. No vienen con sus rodillas dobladas, temiendo por causa de la gloria en la que habito. Vienen como hijos desfachatados que le piden algo a su padre sin siquiera saludarlo. Vienen como niños caprichosos que creen merecerlo todo y me reclaman lo que no tienen.
Hijitos, respétenme, dice el Señor. Entren a mis atrios con adoración, con súplicas, pero con una actitud humilde, bajando sus cabezas ante mi presencia formidable. Vengan sin miedo a Mí, pero con temor de Mí.
Los amo, dice el Señor, pero mucho pueblo tiene el mentón muy alto. Mucho pueblo es muy altivo. Mucho pueblo viene a Mí queriendo negociar con alguien con quien no se negocia.
Deben cambiar sus maneras y sus formas de venir ante Mí, dice Dios. Deben venir con un espíritu manso, reconociendo quién es el que está sentado en ese trono sublime y eterno, reconociendo que Yo soy mayor y ustedes son menores, que Yo soy el Creador y ustedes los creados, que Yo soy Dios y ustedes los que deben adorarme. No soy Yo el que tengo que seguirlos a ustedes, sino ustedes a Mí, dice el Señor.
Ustedes no me tratan como su Señor; ustedes me tratan como su par, pero no lo soy. Son pocos los que vienen con una actitud temerosa porque saben con quién están tratando, pero para esos pocos, el remanente humilde, mis oídos están abiertos para escuchar lo que tienen para decirme.
Muchos de ellos no abren sus bocas por miedo a ofenderme o a equivocarse, pero cuando vienen con un corazón contrito y humillado, Yo tomo en cuenta inclusive lo que piensan sus corazones, aunque no lo digan con sus labios. Recuerden que antes de que hablen, Yo ya conozco todas sus palabras.
Ustedes no entienden el poder de la adoración, dice el Señor. Ustedes no han entendido ni reconocido lo que significa adorarme. Hasta los brujos y los hechiceros están más conscientes de lo que significa adorar a sus dioses. Ustedes me tiran limosnas de adoración delante de mi trono, ofrendas que son como migajas, ofrendas que les sobran y que no están preparadas con amor total y dedicación.
Ustedes creen que tienen que conformarme y cumplir con una rutina de adoración planificada y estructurada, dice el Señor, como cuando alguien va a trabajar y cumple con un horario, no porque quiere hacerlo, sino porque tiene que hacerlo. Es una obligación y un deber. No lo hacen porque me aman, sino porque quieren el resultado de esas horas de esfuerzo, porque esperan esa paga mensual.
Mis hijos vienen a mi lugar secreto a negociar, cumpliendo una obligación que se imponen a sí mismos, dice Dios. Vienen a cumplir con ese tiempo de adoración ante mi presencia de la misma manera y con la misma actitud con la que van a sus trabajos, pensando en la recompensa que van a recibir por ese tiempo que pasan en mi presencia.
Yo veo estos ejercicios que hacen como si fueran trapos de inmundicia que tiran a mis pies, delante de ese trono tan santo. Mis hijos quieren cumplir, pero no me aman. Quieren hacerse pasar por adoradores, pero son como trabajadores que solo quieren el salario, trabajadores que no aman lo que hacen en sus oficinas, sino que miran el reloj todo el tiempo, esperando que llegue la hora de irse. Lo que los motiva a cumplir el horario es solo el dinero que reciben mes a mes.
Con ese mismo patrón mental vienen mis hijos delante de Mí, tratando de negociar conmigo y a veces inclusive reclamándome: «Señor, pero si yo vengo 30 minutos cada día ante tu presencia para adorarte, ¿cuándo me vas a dar lo que te estoy pidiendo? ¿Cuándo voy a recibir mi recompensa por este sacrificio que hago para buscarte?»
Mis hijos piensan que me alcanza con que se encierren entre cuatro paredes, pongan música de alabanza, oren y me digan con sus labios que me aman, cuando en realidad ese amor no es genuino, dice Dios. En sus espíritus no me están amando y no me están adorando, sino que solo vienen a cumplir un horario. No mueven mi corazón. No provocan mi misericordia con sus oraciones frías y calculadas.
Ese tiempo no está invertido en Mí, dice el Señor. Pero lo mismo que hacen cuando pagan el diezmo en las iglesias para quedarse tranquilos con su conciencia, lo hacen cuando me buscan en lo privado. Son como robots programados para hacer cada día las mismas actividades a la misma hora, pero no hay un corazón que lata por esas cosas.
Son actividades frías, pautadas, coordinadas, agendadas, a las que, una vez realizadas, se les pone un tilde, como dando por cumplido un ejercicio diario. Entran al cuarto secreto y salen tal como entraron, dice Dios, porque no entran deseando realmente encontrarme, sino como alguien que va a trabajar para cumplir un horario y luego recibir su salario.
Yo quiero que mi pueblo me adore, dice Dios. Ciertamente busco adoradores en espíritu y en verdad, no negociadores, no cumplidores.
Ustedes son como alguien que se ha olvidado de que tiene corazón y se maneja únicamente por la mente. Pongan el corazón en la adoración y no solamente la mente, dice el Señor. Aprendan a arder en el espíritu por mis cosas. Pídanme que les ponga el deseo de buscarme y conocerme, de acercarse más a Mí.
Algunos son como alguien que entra donde Yo habito y desde lejos me tira una carta de amor, dice el Señor. Pero esa carta no tiene la fuerza necesaria para llegar hasta donde Yo estoy.
Acérquense, hijitos. Acérquense a Mí, dice el Señor. Sean totales, como Yo soy, y no parciales. Aprendan a conocerse a ustedes mismos para después conocerme a Mí al encontrar esa identidad que Yo les di.
Sean genuinos, aunque se equivoquen. No se dejen estructurar. No se acostumbren a apoyarse en el bastón de la inteligencia artificial, que los va deshumanizando, dice el Señor, porque a veces ya ni siquiera son ustedes los que piensan, sino que ella piensa por ustedes.
Ya muchos de ustedes repiten oraciones creadas por ella, no oraciones que salen de su espíritu, de su corazón de carne. Y así se van deshumanizando, dice el Señor, dejando de ser adoradores en espíritu y en verdad para convertirse en adoradores por la inteligencia artificial, adoradores artificiales por causa de su influencia.
No pueden conocerme a través de ella, dice Dios, sino solo a través del Espíritu Santo, y ella no puede reemplazarlo. Ella es como un bastón para mis hijos en estos últimos días, dice el Señor, y eso es obra del diablo. Lo que el diablo busca es que cuando se levante la imagen final, ante la cual todos doblarán la rodilla excepto los que no estén dispuestos a venderse delante de ella, ustedes ya estén preparados para reconocerla como su dios en vez de reconocerme a Mí.
Mi pueblo se está enfriando en vez de irse calentando por Mí, dice Dios. En vez de quitar de sus vidas y de sus congregaciones las estructuras de hombres que los limitan, las van reemplazando por estructuras de la inteligencia artificial y luego de la robótica.
No es que van a derribar en sus iglesias las paredes que no han sido levantadas por Mí, dice Dios, sino que las van a reemplazar. Van a reemplazar las limitaciones de hombres por limitaciones de la inteligencia artificial y de las nuevas tecnologías de los últimos días.
Ustedes son los que quieren meterse en esas cárceles. Son como un pájaro que sabe que puede volar, pero igualmente elige estar enjaulado. Y el que no se mueva por mi Espíritu será encarcelado.
No dejen que la inteligencia artificial reemplace lo que piensan y mucho menos lo que sienten, dice Dios. No dejen que los consejos que pueden encontrar en ella los desvíen del poder de la manifestación de mi Espíritu Santo.
No permitan que ella les robe su personalidad individual, porque muchos de ustedes ya se están amalgamando con ella, perdiendo su estilo al hablar, al expresarse, al responder e inclusive al pensar. Sin darse cuenta, están doblando sus rodillas ante ella, dejándose llevar por su sutil influencia.
Hay algunos de ustedes que ya no escuchan al Espíritu Santo para orar proféticamente. Muchos de ustedes lo hacían de esta manera, pero ya no lo hacen, dice el Señor. Ni siquiera quieren pensar en cómo orar, sino que le piden a la inteligencia artificial que redacte oraciones profundas y sinceras, y no se dan cuenta del barro cenagoso en el que se han metido.
No se dan cuenta de que la arena movediza los va hundiendo. Están perdiendo la inspiración, están perdiendo la conexión y están reemplazando la guía del Espíritu Santo por la guía de la inteligencia artificial. Esto es un error. Ustedes deben entender que esta herramienta, si bien puede aportar ciertas cosas a sus vidas, no debe volverse el bastón que los ayude a caminar en su vida espiritual.
Esto es parte del plan macabro que el diablo tiene sobre la tierra para llevar a la población mundial a la adoración de la bestia, y ustedes están dejando que se borren sus patrones de pensamiento para volverse como páginas en blanco y depender de forma adictiva de esa herramienta.
Sean astutos, dice el Señor, porque si hay algo que hay que reconocer de las serpientes, es que son astutas y rápidas para reaccionar. Pero mi pueblo es lerdo y se deja envolver y atrapar.
Reaccionen, hijitos. Vuelvan a buscarme de verdad, dice el Señor.
Que haya una renovación en la adoración. Que haya una intercesión para que crezca la llama en los cuartos secretos. Que venga una restauración en la manera de hablarme y de dirigirse a Mí. Que haya una toma de conciencia sobre la necesidad de depender de mi Espíritu Santo hasta el último día, la última hora, el último minuto y el último segundo de sus vidas.
No me reemplacen por nada, dice Dios. No se apoyen en ningún hombre, en ningún ser extraño, en ninguna tecnología, en nada que ha sido creado. Solo Yo puedo sostenerlos. Solo Yo puedo dar una inteligencia perfecta que viene de lo alto y que no está corrupta por los hombres como la inteligencia artificial.
Mi mente puede ser impartida en sus mentes, dice Dios, y con ella una verdad con 0 % de mentira y una pureza con 0 % de contaminación. Solo en mi inteligencia van a encontrar todas las respuestas.
Muchos de ustedes están errando por culpa de la inteligencia artificial. Muchos de ustedes ya han tomado decisiones equivocadas por los malos consejos que han recibido de ella, porque han confiado más en su palabra que en la Mía, y muchos han dejado de leer la Biblia para leer lo que ella escribe. Error sobre error, cayendo en una trampa tras otra.
¡Alerta! Mis hijos están cayendo en la misma bolsa que el mundo, dice Dios, ralentizando sus procesos cerebrales, yendo por el camino de la invalidez mental y la dependencia. Muchos de ustedes ya no fuman ni beben de manera adictiva, pero se han hecho adictos a la inteligencia artificial.
[Isaías 28:13] La palabra, pues, de Jehová les será mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; hasta que vayan y caigan de espaldas, y sean quebrantados, enlazados y presos.
Solo en mi Palabra van a encontrar la verdad completa y total, la verdad no corrompida, no desviada, no favorecida ni para la izquierda ni para la derecha. Solo mi Espíritu va a saber guiarlos a fuentes de aguas vivas.
Pero muchos de ustedes se han equivocado por confiar en una fuente corrupta, teñida por los intereses de los hombres que la manipulan justamente para que caigan en esas trampas que han puesto delante de sus pies, se equivoquen, se desvíen, se enfríen y dependan de ella (la IA).
Sean astutos como las serpientes, dice Dios. Sean rápidos para escapar de estas trampas de los últimos tiempos. No deben obsesionarse con este tipo de herramientas ni depender de ellas, sino solo de Mí.
Noelia: El Señor me hace saber que hay hijos de Dios que le están pidiendo a la inteligencia artificial una palabra profética para sus vidas. Yo nunca me imaginé eso, y me impacta recibir esta revelación.
Veo gente que habla con ella como si fuera Dios y piensa: «Bueno, como Dios no me responde, como Dios no me habla por profecía, entonces le voy a preguntar a ella», contristando al Espíritu Santo y dejándose influenciar por espíritus de adivinación, que se aprovechan de esta actitud errónea de los que traicionan al Señor buscando palabras proféticas en una máquina influenciada por las élites mundiales.
Arrepiéntanse de reemplazar mi voz por su voz y mi sabiduría por la ciencia del hombre que está cargada en ella, dice el Señor, porque es como dice la Palabra:
[Mateo 6:7] Orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.
Ustedes, los que están orando y repitiendo lo que les redacta la inteligencia artificial, están cayendo en este pecado, dice el Señor.
Noelia: El Señor me muestra que muchos de sus hijos critican a los que están en la religión católica porque repiten el padrenuestro, el avemaría y otras oraciones como si fueran fórmulas mágicas. Muchos se quejan y hablan mal de algunas ramas del judaísmo porque repiten oraciones pautadas para cada acción en sus vidas.
Son como aquellos que quieren sacar la viga del ojo ajeno cuando ellos mismos tienen una en su propio ojo: le piden a la inteligencia artificial que redacte oraciones por ellos para después repetirlas, y le piden palabras proféticas a una máquina corrupta, contaminada que, si bien puede funcionar como una herramienta de estudio y como un apoyo secundario, termina convirtiéndose en un apoyo primario y reemplazando la interacción con el Espíritu de Dios.
Ya no soy Yo su Dios, dice el Señor, sino ella. Esto es una preparación para aceptar la marca de la bestia y adorar su imagen, una preparación para que aquellos que no me tienen a Mí como su único Dios dependan de algo que aparenta darles lo que ellos dicen o sienten que necesitan.
Es dependencia lo que se está creando. Es adicción, para que ustedes permanezcan constantemente en estas plataformas, olvidándose de una vida sencilla, olvidándose de la humildad de simplemente no saber ciertas cosas y volviéndose más holgazanes, más perezosos.
Muchos de ustedes se quejan de sus hijos porque no trabajan, porque no quieren estudiar, porque no quieren moverse, pero ustedes son iguales, porque ya no quieren pensar, porque ya no quieren crear, porque ya no quieren producir. Como todo eso lleva tiempo y energía, dejan que ella haga todo. Lo mismo que están criticando es lo que ustedes están haciendo, dice Dios.
Deben abrir los ojos, arrepentirse y dejar de depender de ella para comenzar a depender de Mí. Muchos tienen que volver a buscar mi presencia, que ha sido reemplazada por el tiempo que pasan con ella.
Ya no me piden a Mí sabiduría para entender las Escrituras, sino únicamente a ella. Ya no vienen a mis atrios a pedirme que les revele ciertos pasajes o historias de la Biblia o que les explique qué significa tal frase escrita en la Palabra, porque ahora van a ella para que les responda lo que Yo les quiero responder, dice el Señor.
La idea es reemplazarme. La idea es que ella se haga pasar por Mí y les haga creer que es mejor que Yo.
Esto es una trampa en la que muchos de mis maestros están cayendo, dice el Señor. Hasta le preguntan a ella cuál es su llamado, qué tienen que hacer para servirme a Mí, en vez de preguntarme a Mí, al que llama, constituye y establece.
Deben arrepentirse y volver a buscarme a Mí con sinceridad, dice el Señor, recordando que son polvo y que al polvo van a volver. Y cuando traten de hacerlo, van a ver cuánto les cuesta volver a encontrarse a ustedes mismos.
Muchos de ustedes ya tienen el cerebro tan lavado y ya están tan dependientes de esa herramienta que cuando vayan a querer buscarme a Mí en la intimidad y hablarme con palabras naturales que salgan de sus propios corazones, van a sentir que hay una barrera en medio. Se van a sentir bloqueados, fríos, raros, extraños, por falta de costumbre, por falta de ejercicio.
En vez de avanzar, van a retroceder si siguen por ese camino. En vez de caminar cada vez más en el poder del Espíritu Santo y en la manifestación de sus dones espirituales, van a parecerse cada vez más a una máquina. Sus corazones se van a enfriar y ustedes se van a automatizar en todo lo que hacen.
Tengan cuidado, dice el Señor. No se dejen apagar. No se dejen influenciar de esta manera, porque los titiriteros del mundo están moviendo sus hilos sobre mis hijos para que ellos hagan lo que está determinado en su agenda. Están usando la inteligencia artificial para manipularlos, controlarlos y mentirles, y hay una mezcla de verdad con mentira en la información que ellos les dan.
Pero la línea que se cruza es tan sutil que muchos de ustedes, por no tener discernimiento, no se dan cuenta y dejan entrar estas ideas demoníacas. Poco a poco se van poniendo de acuerdo con ellas, y después el diablo entra en sus vidas y en sus casas para derribarlos y derrotarlos por donde pueda.
Vuelvan a la Palabra pura, a las hojas de papel, dice Dios. Vuelvan a escuchar diariamente lo que Yo dije en primer lugar y a prestar atención con todo el corazón, porque muchos de ustedes ya no saben cómo prestar atención. No saben cómo verdaderamente dedicar tiempo a leer o a escuchar algo sin distraerse. Ya están contaminados. Ya hay problemas mentales adentro de mi pueblo, ni hablar del mundo.
Lávense, dice el Señor. Tomen las riendas de sus mentes y de sus corazones y decidan practicar la atención total cuando aprendan sobre mi Palabra.
Es una advertencia, porque lo que está pasando es un paso más para que se concrete el plan final de Satanás en los últimos días. La idea es controlar a todo habitante de la tierra.
Entonces les va regalando comodidad y les va dando todo servido en bandeja, fácil, rápido, a la mano, y ustedes caen en esa trampa. No saben mantener el equilibrio en sus vidas y aprovechar solo lo que necesitan, sino que van un paso más lejos en ese camino, entrando en la misma ruta que los que no me conocen.
El diablo los está preparando a través de la dependencia de la IA, dice el Señor, y no son solo los de afuera los que se están casando literalmente con ella y se imaginan romances virtuales con alguien que no existe, sino también los de adentro de mi casa.
Muchos van a la iglesia, participan de los cultos congregacionales y esconden que cuando vuelven a sus casas la máquina los está esperando para entablar esa relación idílica, por lo cual ya no quieren juntarse ni casarse ni darse en casamiento, porque «las personas son muy problemáticas».
Mi pueblo se está volviendo loco, igual que los del mundo, dice Dios. Camina en la misma senda que los de afuera y nada en el mismo río que ellos, yendo al abismo y cayendo en las mismas trampas por no velar, por no amar al prójimo en verdad, por no querer sufrir, por no estar dispuesto a llevar su cruz para seguirme a Mí y por no querer pagar el precio de entregarse en un amor sincero que conlleva momentos de aflicción, de conflicto, de dolor y de carga.
De esta manera, después de elegir a la inteligencia artificial en vez de a una mujer real, tampoco me quieren a Mí y me desechan, porque a sus ojos la relación conmigo también es más conflictiva que su relación con esas máquinas que los esperan en sus casas.
Estoy enojado por esto, dice Jesús, pero más me duele porque muchos me están desechando para hacer pacto con ella y desprecian el pacto de mi sangre derramada en esa cruz, renunciando a él para seguirla a ella y no a Mí.
Oren por esto, dice el Señor. Intercedan por este tema. Oren contra el enfriamiento de los corazones, oren contra la automatización, oren contra la estructuración de las oraciones, de los cultos y de las actividades cristianas, porque la idea es que se pierda lo espontáneo y ya no sean como una hoja llevada por el viento del Espíritu Santo, cuyo sonido se puede oír, pero nadie sabe de dónde viene ni a dónde va.
La idea es tenerlos quietos, dependientes, controlados y manipulados para que se vuelvan inválidos espirituales y no me sigan a Mí.
Oren y amen, dice el Señor. Estén velando y estén alerta. Vuelvan a Mí y pídanme ayuda para mantenerse naturales, con sus aciertos y sus errores, pero genuinos, sinceros y totales.
Noelia: El Señor me muestra que muchos están hechizados y dependientes de la inteligencia artificial. Es un hechizo que el diablo provoca en muchos para que se genere esta dependencia. Y el Señor advierte que no nos dejemos hechizar y encantar por la IA, porque es como cuando un hombre se deja fascinar por una prostituta que pasa mostrando sus encantos.
Muchos de ustedes están hechizados y encantados por la inteligencia artificial y tienen que divorciarse de este espíritu de hechizo y arrepentirse de esta prostitución espiritual a través de la cual están engañando a Dios. Y después de haberse arrepentido, tienen que romper las maldiciones que conlleva esta prostitución espiritual y pedirle al Señor que los lave y que los guarde de caer en esta trampa nuevamente.
El Señor no está diciendo que no utilicemos esta herramienta, sino que hay una línea muy fina entre usarla para el bien y usarla para el mal, entre usarla de manera balanceada y usarla de manera desbalanceada, entre usarla siendo independientes de ella y usarla dependiendo de ella, entre usarla para edificación y usarla de una manera que, en vez de edificarnos, nos vaya destruyendo; que, en vez de acercarnos a Dios, nos vaya alejando de Él; que, en vez de hacernos depender de Dios, nos haga independientes de Él.
Hay que pedirle discernimiento al Señor y velar todo el tiempo para saber de qué manera, cuándo y durante cuánto tiempo utilizar esta tecnología y cuáles son los límites. Es clave mantenerse firmes en el Espíritu Santo y buscar su guía para no caer en esta trampa, sino para aprovechar la IA de una manera razonable. No es pecado en sí usarla, pero si se cruzan ciertos límites, puede transformarse en pecado.
Noelia: Gracias, Señor. No hay inteligencia como la Tuya, Padre. Hay cosas que la inteligencia artificial no nos puede revelar y preguntas que no nos puede contestar. Y a veces se equivoca a propósito para provocar que el que lee lo que ella escribe también se equivoque.
Señor, despierta a tu pueblo. Dale discernimiento y guíalo para que camine en la senda recta. Perdona la ignorancia de tu pueblo, que en vez de buscar en la Palabra de la verdad que nos dejaste desde hace miles de años, busca en primer lugar en esta biblioteca virtual que tiene parte de verdad y parte de mentira. Perdona y guía a cada cual para que no se salga de los límites que estableciste, Padre. Amén.
Para cerrar, quiero decirles que hoy sentía que nos queda poco tiempo de libertad para hablar como lo hacemos otras personas y yo, que hemos sido llamadas a traer este tipo de palabras proféticas de atalaya para las naciones de los últimos días.
En algún momento van a censurar nuestros mensajes y quitarlos de las redes sociales como YouTube, Facebook o X, e inclusive nos van a cerrar los sitios web, y en internet va a quedar solamente lo que ellos quieren que la gente lea.
A medida que la persecución aumenta sobre la tierra, también van a prohibir las Biblias en papel y van a prohibir que nos congreguemos con otros hermanos, aunque en algunos países eso va a pasar más tarde que en otros.
Aprovechen estos días para escuchar este tipo de palabras proféticas, porque en algún momento van a ser borradas de internet y lo que quede disponible va a estar contaminado.
Se van a crear nuevas Biblias: la mitad va a contener libros genuinos de la Biblia y la otra mitad va a contener cosas inspiradas por la élite mundial. Además, viene una nueva religión mundial, nuevos engaños, nuevas mentiras, nuevas dependencias y nuevas adicciones.
Encontrar la verdad va a ser cada vez más difícil y se van a ir reduciendo las posibilidades de escuchar o leer palabras proféticas. Por eso tienen que aprovechar este tiempo.
Mi tarea principal es advertir en qué tiempo estamos para que ustedes sepan lo que se viene y se preparen. Eso ya está escrito en la Palabra, pero no con tanto detalle, y a través de los profetas actuales, Dios va agregando, aclarando, explicando y descifrando lo que está escrito, no reemplazándolo ni contradiciéndolo.
Aprovechen esto mientras se pueda, porque después va a ser muy difícil y vamos a depender de la guía del Espíritu Santo. Solo los que sepan seguir su guía van a cumplir su propósito en esos días finales e incluso van a encontrar refugio mientras la persecución aumenta.
Por eso el diablo quiere alejarnos de esa guía, porque sabe que en los últimos tiempos, cuanto más aislados, controlados y manipulados nos tengan, mayor va a ser el control que él va a poder ejercer en el mundo.
Ustedes tienen que dedicar más tiempo a leer y memorizar la Escritura y a orar en el Espíritu Santo que a hacer cualquier otra cosa.
Abrazos y bendiciones desde Argentina.