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Bendiciones en el precioso nombre de Cristo Jesús. El Salmo 2 dice:

[Salmos 2:1-2] ¿Por qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan cosas vanas? Se levantarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos contra Jehová y contra su ungido.

El Espíritu de Dios me daba este pasaje para hacerme entender que, en estos últimos tiempos, existen confabulaciones entre los reyes de la tierra. Y aunque hay demasiadas teorías de conspiración, y muchas de ellas son falsas, eso no quiere decir que no haya confabulaciones reales detrás de las cortinas.

Amados míos, dice el Señor, hoy voy a usar estos ojos de águila que tiene mi sierva para que recorran las naciones y alumbren en medio de la oscuridad, a modo de linternas, y así puedan ver lo que en realidad está sucediendo, aun en medio de esa densa oscuridad que hay actualmente en el mundo.

Noelia: Y el Espíritu de Dios me trae a la mente este pasaje:

[Daniel 2:22] Él revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz.

He colocado a este vaso profético, a mi sierva amada, para que, estando su espíritu por encima de la tierra, por encima del mundo y de todas las naciones, ella pueda tener una vista amplia de lo que sucede, dice Dios. Y mientras su espíritu está ahí, viendo el mundo en gran oscuridad, he colocado luz de revelación en sus ojos para que, desde esa altura espiritual y mirando hacia abajo, sus ojos iluminen nación por nación, y ella pueda ver, discernir y conocer lo que están haciendo en lo oculto.

Noelia: Ahora me veo suspendida por encima del mapa del mundo, y estoy viendo la tierra en gran oscuridad. Pero cuando muevo la cabeza para mirar las distintas naciones de la tierra, de mis ojos sale una luz que alumbra lo que quieren esconder los reyes de la tierra, los grupos de élite, los gobernantes y otros poderosos.

Así son muchos de mis atalayas, dice el Señor. Son como lámparas que alumbran en medio de la oscuridad para que puedan ver lo que está escondido y después comunicarlo a mi pueblo, que no tiene la misma capacidad de alumbrar con ese tipo de revelación ni de discernir o entender lo que esos grupos están haciendo.

Ella es mi sierva, dice el Señor, y Yo la he sentado en esta silla, desde donde transmite mi palabra profética a todas las naciones del mundo, para que de esta manera todos conozcan que Yo estoy al tanto de lo que está sucediendo y que nada ni nadie puede esconderse de mi vista.

Hijitos míos, dice Dios, hay confabulación. Hay reuniones secretas. Los adoradores de Lucifer son reales, y ellos piensan que se pueden esconder de mí. Ellos hacen sus obras infructuosas por debajo de la tierra, en cuevas, o en cuartos secretos y blindados, en la oscuridad, pensando que mis ojos no atraviesan esas paredes de concreto, creyendo que no estoy viendo los rituales que ellos llevan a cabo, y pensando que no soy capaz de enviar a mis videntes a observar lo que ellos están haciendo.

Noelia: El Señor me trae a la mente Ezequiel capítulo 8.

[Ezequiel 8:3] Y aquella figura extendió la mano, y me tomó por las guedejas de mi cabeza; y el Espíritu me alzó entre el cielo y la tierra, y me llevó en visiones de Dios a Jerusalén, a la entrada de la puerta de adentro que mira hacia el norte, donde estaba la habitación de la imagen del celo, la que provoca a celos.

Yo revelo lo que quiero, dice el Señor, y Yo le muestro a quien quiero lo que Yo le quiero mostrar. No hay nada oculto para mí. No hace falta que me cuenten nada. Yo lo sé todo. Yo estoy en todos lados al mismo tiempo. Yo sé quiénes son los que verdaderamente me adoran y los que adoran a Satanás.

Los ignorantes muchas veces son ustedes y no Yo, dice el Señor. Los que necesitan la información que está velada para el mundo son ustedes y no Yo. Los que no están al tanto de absolutamente todo lo que ellos hablan, lo que planean, lo que ya están ejecutando y lo que se va a dar, son ustedes y no Yo.

Yo no necesito que me cuenten nada, dice el Señor. Estos videntes y atalayas que estoy enviando para que vean lo que estos grupos esconden son enviados para contarle al pueblo lo que el pueblo no puede ver, no a mí. Yo no necesito revelación extra, porque Yo soy la fuente de la revelación.

Noelia: Estoy viendo muchísimos ojos. Estoy viendo ojos por todos lados.

Mis ojos son enviados a recorrer el mundo para vigilar lo que sucede en lo secreto, dice el Señor. Son ojos de revelación. Son ojos de discernimiento. Son ojos que pueden ver independientemente de si hay luz u oscuridad. Son ojos poderosos y potentes, ojos que nadie puede cerrar.

Estos ojos recorren toda la tierra y vienen a informarme —no porque Yo no esté al tanto de lo que me cuentan, sino porque Yo interactúo con mis creaciones—, para luego ser enviados al lugar o a la persona que Yo quiera o decida.

Ustedes conocen en parte, hijitos, dice el Señor.

[1 Corintios 13:9] En parte conocemos, y en parte profetizamos.

¿Por qué se glorifican y no me dan la gloria a mí? ¿Por qué murmuran en contra de los ojos que Yo he abierto para que vayan a ver lo que Yo quiero que vean y después se lo cuenten?

Ustedes murmuran contra mis ungidos, contra los que tienen los ojos abiertos, cuando deberían valorar la revelación que ellos les están compartiendo, porque es valiosa y puede cambiar sus destinos en estos últimos tiempos peligrosos.

Muchos de ustedes no entienden cómo funciona lo profético, y otros les están enseñando lo profético a otros cuando ni siquiera lo han experimentado. No hablen de lo que no saben, dice el Señor. No testifiquen de lo que no han visto. No cuenten lo que no saben. Sean responsables, porque pueden estar errando y pueden estar blasfemando.

Cuidado, dice el Señor, porque ciertamente tengo a los míos suspendidos sobre la tierra en el espíritu, para que puedan mirar el mundo y saber lo que está pasando, así como el Espíritu tomó a Ezequiel y lo llevó al templo de Jerusalén, para que vea en el espíritu, sepa lo que estaba pasando y profetice acorde a eso.

Amados míos, dice el Señor, ¿cuándo van a ser serios con las cosas de mi reino? ¿Cuándo van a dejar de suponer cosas que no saben fehacientemente? ¿Cuándo van a dejar de inventar acusaciones en contra de mis profetas? ¿Cuándo van a dejar de jugar con las cosas espirituales?

Mi alma está cansada de darles de comer y de que vomiten la comida con la que los quiero alimentar, dice Dios. Son irrespetuosos y blasfeman contra mi Santo Espíritu cuando se levantan contra uno de mis ungidos.

No se distraigan y escuchen mi palabra mientras hablo, dice el Señor. Aprovechen estos tiempos, porque después no van a volver, porque esta comida espiritual no va a estar tan a la mano como ahora, porque no van a poder congregarse con tanta libertad, porque no van a escuchar a tantos profetas hablando al mismo tiempo. No van a tener esta bandeja de comida servida tan fácil.

Noelia: El Señor vuelve a mostrarme que, en estos tiempos, reyes de la tierra se están reuniendo para preparar la manifestación del Anticristo.

Ya hay una reunión de reyes, poderosos y magnates de la tierra que se han juntado para confabular contra mí, dice el Señor.

Noelia: Los pasos hacia la manifestación del Anticristo ya se están ejecutando, y estas guerras que estamos viendo en estos tiempos en Medio Oriente son parte de ese plan que ellos idearon. Todo va acorde a lo planeado.

Ellos piensan que Yo no estoy al tanto de lo que están haciendo, dice Dios, y no saben que Yo lo estoy permitiendo para que se cumpla lo que está escrito, y que nada podrían hacer si Yo no los dejo avanzar. Ellos creen que no los escucho, que no los veo, que no sé lo que están forjando en la oscuridad, y no entienden que tienen la libertad de hacer lo que están haciendo porque Yo se la he dado, porque todo lo que está escrito se tiene que cumplir, tanto lo bueno como lo malo, para que a su vez se cumpla el plan profético para la redención de todas las cosas.

Hay confabulación, dice el Señor. Hay presidentes que no están colocados por el voto de la gente, aunque eso es lo que se dice. Son elegidos en estas reuniones. No son presidentes democráticos. No son cabezas elegidas por el pueblo. Estos goupos se reúnen para decidir quién va a gobernar en ciertas naciones de la tierra que son clave para los últimos tiempos.

No hay una elección real de presidentes, dice Dios. Los que votan no son las personas del pueblo, sino estos líderes mundiales en sus reuniones secretas y privadas, no transmitidas a la prensa. No hay elecciones verdaderas. Todo está armado, y ellos juegan las cartas que quieren jugar, haciéndole creer al pueblo que tiene influencia sobre sus gobernantes, pero eso no es real.

Hay confabulación de reinos, y estas mismas cabezas determinan entre sí cuáles son los reinos que se van a levantar y cuáles son los que van a caer en estos últimos días. No hay casualidades; hay excusas y consecuencias que no son al azar, sino forzadas, creadas, ideadas.

Lo que está pasando en el mundo es como una película, una película que ya tiene un guion, que ya ha sido ensayada y que está cerca de su final, dice Dios. Los actores principales saben que están actuando. Ya saben su libreto. Ya saben lo que tienen que decir. Ya saben que hay un público que los observa como si esa película fuera real.

Así como cuando ustedes miran una película y hay momentos en que creen que lo que están viendo es real, porque se olvidan de que es actuado, lo mismo sucede con el pueblo ante los que gobiernan sobre las naciones.

Ellos tienen un guion. Ya está todo estipulado. Hay una agenda organizada, planeada, escrita y pactada, y hay un pacto de silencio, dice el Señor. Hay un pacto de silencio entre ellos: cualquiera que delate el asunto será muerto.

Esto es serio, dice el Señor, y hoy estoy revelándole a mi sierva esta confabulación mundial para que ustedes no crean la película que están mirando y para que entiendan que están adentro de un juego donde son el público y no los actores.

¿Qué van a hacer con esta información? ¿La van a descartar, diciendo que son teorías de conspiración inventadas o exageradas? ¿O la van a creer y van a entender que están adentro de una mentira, viviendo este juego?

No estén ignorantes, dice el Señor, porque les estoy hablando para que sepan la verdad, para que caigan las vendas de sus ojos y entiendan que todo lo que está escrito se va a cumplir, pero no se va a cumplir como ustedes lo imaginaron y como lo entendieron. Será distinto, y se van a sorprender, porque les han enseñado muchas cosas de escatología que están muy mal.

Por eso les estoy revelando a los míos cómo es verdaderamente la cosa, cómo funcionan las cosas en el mundo, dice Dios, para que despierten, para que se preparen, para que no vivan en una ilusión, para que estén listos para todo, para que se fortalezcan en mí y puedan resistir lo que esos grupos están planeando.

Amados míos, dice el Señor, estos reyes están decidiendo cuál es la próxima cabeza que van a cortar.

Noelia: El Señor me hace saber que uno de ellos es el actual presidente de Francia, Emmanuel Macron. Él tiene mucha influencia en este grupo secreto, pero al mismo tiempo obedece las órdenes que recibe del grupo en estas reuniones secretas. Y después va a sus conferencias a hablar de decisiones que supuestamente ha tomado él, pero que en realidad no ha tomado él ni solamente su país, sino esta reunión de líderes mundiales.

El Señor me revela otra vez que Emmanuel Macron se mueve bajo un espíritu napoleónico. Lo veo en una visión con la ropa manchada de sangre y una espada en la mano, a punto de extenderla. Y el Señor me hace saber que él tiene la orden de entrar en guerra y no tiene otra opción.

Puede ser que Emmanuel Macron represente a Francia en esta visión y que esta guerra se dé cuando él ya no esté en el poder. Eso no lo sé, pero sí sé que Francia tiene que entrar en guerra en algún momento, porque es parte del plan de ellos. Y el Señor me dice otra vez que Francia tiene que entrar en guerra, y que esto ya está pactado y estipulado.

Ahora veo cañones, que representan guerra. Francia está a punto de entrar en una crisis profunda. Su bandera se va a manchar de sangre y muchos franceses se van a ir de su país, complicando aún más los problemas migratorios de los últimos días.

Prepárense, dice el Señor. Oren, aquellos que tienen planes de ir a ese punto del mundo.

Noelia: Todos los que tienen planes de volverse a Europa y Asia tienen que moverse solo cuando el Señor se los indique claramente. Y muchos de los que viven ahí van a venir a Sudamérica por causa de lo que se avecina.

El Señor indica que no crean todo lo que ven y que no reciban todo lo que se habla en las noticias, porque se anuncia una cosa, pero se va a hacer otra.

Los gobernantes mienten, dice el Señor. No crean lo que ellos hablan. No crean cuando ellos digan paz, porque no va a haber paz. No crean cuando ellos digan que ya se está por solucionar tal o cual problema, porque lo que viene es crisis, destrucción, hambre, desolación, guerra.

Noelia: El Señor dice que bombas nucleares van a caer en ese lado del mundo, provocando consecuencias en todas las áreas de la vida del hombre: escasez, falta de productos, crisis mundial, reseteo del sistema monetario, caída de las bolsas y este tipo de cosas. Todo el auge de Europa se viene abajo y Dios le quita su trono. Ya profetizó antes sobre esto, y ya estamos viendo cómo ese trono está temblando. Eso es lo que veo ahora.

El viejo mundo se va a ver en crisis, dice el Señor. Se va a ver complicado, porque confió en su inteligencia, porque confió en la experiencia de tantos años, porque confió en su propia prudencia, porque se comparó con aquellos que no eran tan pudientes, tan sabios o tan inteligentes, porque menospreciaron a las naciones extranjeras, porque se creyeron los número uno, porque se subieron a un caballo —hablando de altivez—, porque se enorgullecieron.

Muchas de esas naciones europeas empezaron como naciones cristianas, dice el Señor, para después quitarme a mí. Le dieron lugar al espíritu del islam para destronarme, para que Alá, este falso dios, esta potestad demoníaca, se siente en ese trono que me pertenecía.

Ellos adoraron a Mamón, a las riquezas, dice el Señor. Ellos hicieron alarde de sus palacios antiguos y de su potencia. Por lo tanto, vengo a quitarles la corona.

Noelia: Estoy viendo a una reina austriaca, y el Señor viene, le quita la corona y sus vestidos, y la deja andrajosa. Y el Señor me indica que le va a quitar el cetro a esta reina imperial —esto es lo que escucho—, que es Europa la vieja.

Oren por eso, hijitos, dice Dios. Oren por los míos que están de ese lado de la tierra. Oren, porque van a caer bombas en Europa. Los misiles van a comenzar a caer en estas naciones que están confiadas en su comodidad, que hasta ahora no se habían preparado.

Mientras muchas naciones de otros continentes se estaban armando y llenando sus graneros, ellos se confiaron, se volvieron autosuficientes y se creyeron intocables, dice el Señor. Pero todo aquel que se enaltece será humillado. Y Europa se enalteció. Europa levantó la nariz delante de las demás naciones. Europa se creyó más importante que los otros continentes.

Europa cae, dice el Señor, y el resto del mundo va a ver esa caída de lejos. Y voy a humillar a varios de estos países que alguna vez estuvieron en la cima de la montaña, pero abrieron sus portones para dejar entrar lo malo y me echaron a mí de su casa.

Muchos de estos países eran cristianos desde su fundación, pero cuando los engrandecí y les concedí conocimiento, poder y superioridad porque me habían puesto primero, se olvidaron de mí. Me quitaron con violencia de ese trono para que otros dioses se sienten en él.

Oh, hijitos, dice el Señor, muchos de ustedes no están creyendo en esta palabra y piensan: «¿Cómo va a caer Europa? ¿Cómo va a dejar de ser el primer mundo, aquel que era tan autosuficiente, aquel que parecía invencible?».

Pero si ustedes miran las historias bíblicas, Babilonia también pensaba que siempre sería la primera. Roma también creía que era indestructible. Y cuántos imperios más, una y otra vez, cuando se enaltecían contra mí, Yo los bajaba de esa altura para hacerlos caer. La Biblia dice:

[Deuteronomio 32:18] De la Roca que te creó te olvidaste; te has olvidado de Dios tu creador.

Entregaron a sus hijos a Alá, dice el Señor. Dedicaron su comida a los demonios. Los masones y los grupos secretos pactaron con sangre en contra de su propio pueblo y declararon frases satánicas en contra de sus territorios.

Aunque aparenta estar limpia, Europa está maldita, corrompida y sucia, dice el Señor, y llega su caída. Y viene la tercera guerra mundial, para que se acuerden nuevamente de cuánto vale la comida, de qué importante es la ropa, de qué bueno es tener un techo sobre la cabeza, de cuánto se anhela sentirse seguro.

Muchos habitantes europeos van a perder sus casas, van a perder sus posiciones, van a perder sus terrenos, van a perder sus granjas. Van a perder todo eso a lo que dedicaron sus vidas enteras, porque no me pusieron a mí primero; porque todo se trató de apariencias; porque no trabajaron para mí, sino para el dinero; porque se olvidaron de lo espiritual y pusieron primero lo material.

Europa cae, y muchos habitantes con ella. Oren por los míos, dice el Señor, porque mientras esto sucede y viene la tercera guerra mundial para traer hambre, destrucción, desolación y falta de pan, enviaré a los míos de otros países como misioneros para evangelizar, para que los europeos se vuelvan a mí, para que den vuelta la espalda y me miren otra vez, para que entiendan que todo país y toda nación que no me pone primero cae, tarde o temprano.

Oren y busquen mi dirección, dice el Señor, y no se muevan a ese lado del mundo si no les muestro luz verde en mi semáforo. Sean precavidos. Cuiden y guarden a sus familias.

Noelia: Estoy viendo una casa que está en Europa, y en una habitación hay una cruz de Cristo colgada en la pared, arriba del respaldar de la cama. Y el Señor me dice que muchos quitaron esa cruz.

Las generaciones pasadas creían en Jesús, dice Dios, pero las generaciones presentes, que se quedaron con las casas de sus abuelos, quitaron ese símbolo cristiano de las habitaciones, modernizándose de una mala manera, dejando la fe cristiana y convirtiéndose a otros dioses.

Noelia: La cruz estaba en muchas casas como símbolo de la fe en Jesús. Y el Señor me revela que esa cruz fue quitada porque las nuevas generaciones odian a Jesús. No es que son ateos y no creen en Él, sino que lo detestan y sacaron ese símbolo de las habitaciones con ira y desprecio. Veo que han tirado a la basura esos símbolos cristianos que estaban en la casa de sus abuelos y que pasaron por muchas crisis y guerras.

El Señor me muestra que las generaciones actuales despreciaron esos símbolos cristianos y los tiraron a la basura. Veo Biblias desechadas en la basura. Y al hacer esto, abrieron la puerta al enemigo, porque no solo echaron a Jesús de la casa, sino que invocaron a otros dioses y a otros amos para que vengan a reinar en esos lugares.

Por lo tanto, esos lugares cambiaron de dueño en lo espiritual, y hoy ya no le pertenecen al Señor, sino a otro amo. Por lo tanto, lo que cada amo trae, eso es lo que va a venir sobre esos lugares. Esos nuevos amos, que son diabólicos, van a traer destrucción, muerte, hambre, soledad y pérdidas.

Por lo tanto, este juicio viene sobre muchas de estas casas, y muchos van a perder por completo las casas que sus abuelos construyeron con tanto sacrificio. Los nietos que entregaron esos terrenos y esas casas a Satanás las van a perder, no porque el Señor se regocije en ese castigo, sino porque simplemente esas personas le dieron la llave al enemigo al hacer lo que hicieron.

El Señor dice que todo latino que esté en Europa tiene que orar y preguntarle si tiene que quedarse ahí y hasta cuándo, manteniéndose atento, porque Dios va a llamar a muchos a volver para estos lados. A muchos de ustedes el Señor ya se lo ha revelado en sueños, y esta palabra profética es una confirmación de lo que viene para Europa.

La gloria europea se va a opacar, dice Dios, y ustedes van a ver un nuevo éxodo desde Europa hacia el resto del mundo. Y así como sucedió en las guerras mundiales pasadas, muchos van a venir para las Américas.

Noelia: Dios me hace saber que muchos europeos van a emigrar no tanto a Estados Unidos, porque Estados Unidos también va a caer, sino a Sudamérica. Y los que se mudan a Estados Unidos, cuya caída ya empezó, van a tener que bajar a Sudamérica. Van a ser como pájaros que migran de un lugar a otro, buscando dónde reposar su cabeza, y no van a encontrar fácilmente un lugar de descanso, porque el mundo va a estar agitado.

Sin embargo, va a haber un tiempo de gracia para Sudamérica mientras el juicio llega a Europa y la corona le es quitada. Las guerras van a continuar y se van a extender, y los límites de los países europeos van a seguir cambiando. La inestabilidad es la nueva modernidad.

Por eso Dios levanta tantas bocas proféticas en estos tiempos postreros, porque es clave que ustedes tengan dirección específica para estos días. Hay cosas que no están en la Biblia, o que están mencionadas a grandes rasgos, y Dios está revelando los detalles a través de nosotros, los atalayas y profetas de este tiempo, enviados a las naciones para que su pueblo sepa adónde tiene que ir y no ande errante.

No endurezcan sus corazones, dice el Señor. Búsquenme, busquen mi dirección, y les voy a indicar cuándo salir, hasta cuándo quedarse, cuándo echar raíces y cuándo volar. Ajusten sus brújulas, porque vienen muchos cambios para los míos, en parte porque los estoy refinando, y ese es un proceso que necesitan para no depender de nada, ni de nadie, ni de ningún lugar.

Para salvarlos de lo que viene, dice Dios, tienen que ser obedientes, y a través de esa obediencia muchos de ustedes se van a salvar de los misiles que van a caer donde ahora están, de la falta de pan, de la destrucción y de la conmoción.

Noelia: El Señor dice que así como Cuba ahora está en oscuridad y le falta gasolina y otras cosas esenciales, lo mismo va a pasar en algunas partes de Europa. Aunque hoy ustedes no crean lo que está diciendo el Señor, el mundo da un vuelco de 180 grados. Lo que estaba arriba se va para abajo, y lo que estaba abajo se va para arriba.

Dios les va a indicar a algunos que salgan de ciertos países donde han vivido, quizás desde hace mucho tiempo, y que vuelvan a su país de origen o se vayan a otro lado. Dios dice que los que sean llamados a salir y no obedezcan se van a quedar en el ojo de la tormenta, y Él no quiere que sufran más de la cuenta.

No se sumen aflicciones innecesarias y obedezcan mi voz, dice el Señor. Tengan fe, porque Yo los voy a guardar, los voy a proteger, los voy a sanar y les voy a proveer, pero tienen que seguir la guía de mi Santo Espíritu.

Los amo, hijos, dice el Señor, y por eso le hablo a mi pueblo de lo que viene al mundo y que nadie espera. Ellos tienen todo pactado, planeado y agendado para estos días, pero Yo también tengo un plan para los míos. Ustedes no están volando por los aires sin dirección. Los míos se dejan llevar por el viento de mi Santo Espíritu y encuentran reposo en mi Espíritu, dice Dios, aunque todo se sacuda alrededor.

Muchos de ustedes tienen que moverse y no quedarse estáticos. Aprendan a escuchar mi voz. Pídanme confirmación, pidan claridad y les voy a hablar por distintos medios. Pero Yo sé lo que hago, dice el Señor. Yo sé cómo guardarlos y ustedes no. Yo sé lo que viene y ustedes no. Yo sé dónde van a caer las bombas y ustedes no. Yo sé dónde van a explotar las minas y ustedes no.

Confíen en mí, porque Yo tengo la brújula perfecta, dice el Señor. Yo sé el camino y sé por dónde llevarlos para guardarlos de lo que viene.

Noelia: Veo hospitales llenos, como en las guerras pasadas, y enfermeras vestidas con esos uniformes antiguos. Y el Señor me hace saber que lo mismo va a suceder en este tiempo.

Por eso, más que nunca tienen que estar a cuentas con Dios y seguir la guía de su Santo Espíritu sin miedo, porque estos tiempos son buenos para glorificar a Dios y para dar testimonio de su gracia y misericordia en nuestras vidas.

Tengan fe, dice el Señor, porque voy a seguir revelando más, parte por parte, de este rompecabezas profético, al que solo le faltan pocas piezas para terminar de armarse, y mi gloria se va a ver manifestada en las naciones. Pero primero, todo lo que está escrito se va a cumplir de la A a la Z, dice Dios, mientras refino a los míos y son cada vez más emblanquecidos, para resplandecer aún más y más en un mundo que se sumerge en las tinieblas, peor que en los tiempos antiguos, como dice el libro de Daniel.

Tengan esperanza, dice Jesús, porque me voy a revelar a muchos en el continente europeo que no me buscaban, que no preguntaban por mí, por causa de las oraciones de los míos y de sus ayunos. Intercedan por los europeos. Intercedan por los franceses, por los españoles, por los alemanes, por los austriacos, por los italianos y por todos ellos, sea cual sea su nacionalidad o pueblo.

Muchos de ustedes van a tener que salir de las grandes ciudades en esos países e irse a vivir a los pueblitos, porque van a ser más seguros. Pregunten por eso y les voy a decir exactamente a dónde y cuándo, dice Dios. Solo tienen que mantener sus oídos abiertos y confiar en mí, como Abraham cuando lo llamé a salir de su tierra y de su parentela para ir a la tierra que le prometí, por fe.

Amén.