La glotonería y otros vicios y adicciones

Ministración profética por Noelia Fernandez


Bendiciones, alabado sea el Señor en este 17 de junio del 2024, en donde tenemos una nueva oportunidad para congregarnos y orar por el pueblo del Señor, en esta oportunidad por el tema de los vicios y las adicciones, como así lo planteó el Espíritu Santo de Dios.

[Juan 8:36] Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.

Oh Señor, que sea tu Santo Espíritu, moviéndose entre los encadenados, los atados, los enlazados, los embrujados, los hechizados, entre todos aquellos que tengan algún tipo de maldición generacional, por lo cual estén sumamente tentados a pecar con todo tipo de vicios y adicciones.

Te pedimos en esta noche, Padre de la gloria, libertad. Libertad para todo aquel que escucha esta oración. Conocimiento y revelación para todo aquel que la necesita para ministrar a otros, porque Señor dice la Biblia que acorde al don que cada uno recibió, que lo ministre a los otros. Por lo tanto, lo que recibimos no es nuestro, Señor, es tuyo. Todo lo que viene de arriba, todo lo bueno, todo don que viene de lo alto, es del Padre de las luces, dice la Palabra. Por lo tanto, Señor, no es nuestro. No es para quedárnoslo para nosotros mismos, sino para edificar a otros, para impartir a otros, para ser de bendición a otros.

[Santiago 1:17] Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

Señor, en eso te pido para esta noche, para esta tarde o para esta mañana, no importa cuál sea el horario en que tus hijos miren o escuchen esta palabra Señor, sino que una vez enviada, haga lo que tenga que hacer, sane al que tenga que sanar, desencadene al que tenga que desencadenar, Señor que saque afuera de la cárcel a todo aquel que esté encarcelado.

Me viene en este momento uno de mis pasajes favoritos en las Escrituras:

[Isaías 61:1-3] El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.

Oh, Señor, hermoso pasaje, hermosa Palabra que nos dejaste, Señor, que habla de nuestro amado Señor Jesucristo, porque para eso Él fue ungido, para eso Él es, Él era el Ungido del Señor, para eso se derramó aceite sobre Él, para entre otras cosas, publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel. Y Él es el que tiene las llaves en sus manos para liberarte de todo vicio, de toda opresión, de toda adicción, porque todo es posible para Él, y no hay nada que sea imposible para este Dios al cual servimos, al cual seguimos, y al cual glorificamos.

Yo (Noelia) ya escucho al Espíritu de Dios que nos habla a todos los que estamos congregados, y nos dice: hijitos, comiencen a alabar a Dios, comiencen a adorar al Señor, comiencen a dar gracias por lo que Él va a hacer hoy en sus vidas, comiencen a dar gracias, aún desde antes de ver la manifestación del poder de Dios en sus vidas.

Yo (Noelia) veo a Jesús en esta primera visión, con las llaves de las cárceles en su mano. Las llaves están en sus manos y Él viene, Él ya está preparado para abrir cárceles, para sacar de ahí a los enjaulados, a los prisioneros, a los cautivos, para darle apertura a esas cárceles, como dice Isaías 61.

El Espíritu de Dios dice, hijitos, denle las gracias a Dios, como si lo que pidieron ya hubiese sido hecho. Denle las gracias por fe y adelántense a lo que el Espíritu de Dios va a hacer en esta ministración, a través de acción de gracias y a través de la adoración a este Padre celestial bueno, que quiere verlos libres, desatados, vacíos de todo vicio, adicción o necesidad patológica de hacer cosas que uno no puede frenar.

El Señor hoy quiere vaciarte de estas cosas, para que una vez que estés vacío, una vez que estés limpio, Él pueda derramar un nuevo vino sobre ti. Yo (Noelia) veo el primer vicio donde el Espíritu Santo de Dios quiere trabajar en esta ministración y tiene que ver con la comida.

El Espíritu me está haciendo saber que muchas veces, se es muy consciente dentro de las congregaciones de vicios como fumar, drogarse, beber alcohol, emborracharse y todo lo que tiene que ver con este tipo de adicciones, que son como muy obvias. Pero no todo el Cuerpo de Cristo está consciente de que la glotonería es un vicio y de que si no es tratado, puede provocar una adicción a la comida.

Porque el Espíritu de Dios ahora me está haciendo saber que en todo lo que nosotros no tengamos dominio, en todas aquellas cosas, áreas o actividades, en donde no tenemos dominio propio, en donde no podemos decir que no, en donde no podemos levantar un cartel de stop, entonces, muy posiblemente, esa debilidad se puede transformar en un vicio, en una adicción, si no tomamos las riendas de ese caballo. Dice la Biblia:

[Filipenses 3:18-19] Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que solo piensan en lo terrenal.

Qué fuerte habla la Escritura sobre la glotonería, sobre la gula, sobre tener a los alimentos como un dios, sobre idolatrar a los alimentos. Sin embargo, el Espíritu Santo me hacía saber que muchos de ustedes saben que no hay que fornicar, que no hay que emborracharse, no hay que drogarse, no hay que fumar y otras cosas que son muy evidentes, muy obvias, muy nombradas, pero no tienen en cuenta que quizás están libres de todas esas cosas o no las practican, pero están incurriendo en la adicción a la comida, abriendo una puerta en sus vidas para que el enemigo, si pudiera, obre para mal.

Dice el Señor, hijitos, tienen que ser conscientes ahora que hay un gran ídolo en la Iglesia de Jesucristo y que representa la comida.

Yo (Noelia) veo, una gran estatua de Buda. La estatua de Buda suele ser un hombre que está sentado en posición de loto, osea cruzando las piernas. Está estatua es enorme, de varios metros de alto y se encuentra asentada en un lugar en el medio de la Tierra. Y viene mucha gente a adorar esta estatua, pero resulta que los que se acercan son cristianos. Esta visión quiere decir que, a veces, nosotros hablamos mal, nos quejamos o acusamos a aquellos que adoran a Buda, y que practican el budismo. Sin embargo, espiritualmente, Dios me está revelando que, a veces, nosotros, sus hijos, tenemos el mismo tipo de idolatría. Pero en vez de adorar a un Buda, estamos adorando a otro dios, a otro demonio, que tiene que ver con la glotonería. Estamos haciendo lo mismo que ellos, pero encubiertamente.

El Espíritu Santo te habla así, tan fuerte, para que tomes conciencia de que la adicción a la comida es un problema, y que si no es tratada, se puede transformar en un vicio que te arruine la vida espiritual, y la vida física. Porque el desbalance en el comer, la adicción a la comida, va arruinando tu cuerpo, que es el templo del Espíritu Santo. Va generando problemas en tus relaciones; comienza a surgir un desbalance, porque todo empieza a rondar alrededor de la comida. Para alguien cuyo ídolo es la comida.

El Señor está intentando impactarte con esta visión que te estoy transmitiendo, haciéndote entender que podemos estar en diferentes tipos de adicciones sin darnos cuenta o sin darle la importancia o el peso que en realidad tiene. Si no son tratadas, pueden traer consecuencias en cualquier momento, llegando a ser graves para nosotros y para los nuestros. Porque cuando nosotros abrimos puertas a este tipo de idolatría, a este tipo de adicciones, a este tipo de vicios, y no los llevamos delante de los pies de la cruz para que el Señor nos sane, nos libere y nos enseñe a tratar con estas cosas de una manera sana y libre. Entonces se abren puertas en nuestras vidas al enemigo y a los que están bajo nuestra jurisdicción espiritual. Dice la Biblia:

[Proverbios 28:7] El que guarda la ley es hijo prudente; mas el que es compañero de glotones avergüenza a su padre.

Imagínense que en este pasaje no dice la Biblia, mas el que es compañero de borrachos, el que es compañero de drogadictos, el que es un ludópata, no está nombrando otro tipo de adicciones, aunque la Biblia nombra otro tipo de adicciones en otros pasajes, pero es llamativo que dice, el que es compañero de glotones avergüenza a su padre. Es muy importante tomar conciencia de que puedes estar 90% bien en tu santidad y estás fallando en un 10% por decir algún número, con el tema de la adicción a la comida, con un vicio que tiene que ver con la comida.

No es un tema menor o que no tenga peso, no es un tema sin importancia. Por eso el Señor habla en primer lugar de este tema, porque yo (Noelia) estoy viendo reuniones de cristianos, dentro de las iglesias, y se arman mesas largas donde los hermanos hacen banquetes para celebrar distintas cosas; no me malinterpreten, no hay nada de malo con celebrar ciertas cosas delante de los ojos de Dios, si esas celebraciones son inocentes en su vista.

Pero yo (Noelia) estoy viendo banquetes en las iglesias donde hay mesas largas y se ponen todo tipo de comidas, y la mayoría de los cristianos, en esta visión no tienen control en lo que comen. El Espíritu de Dios muestra, que la mayoría de los hermanos se abalanzan a comer, como animales para ver quién come más primero, así se comportan dentro de las congregaciones de Cristo Jesús. Esto está tan normalizado que la gente no se da cuenta, los hermanos no reconocen este problema, porque nadie normalmente habla de esto, porque los mismos pastores son los que inculcan la misma glotonería, la imparten, o dan el ejemplo siendo ellos mismos glotones, y entonces los congregantes piensan que es normal este comportamiento, sin embargo el Espíritu Santo de Dios hoy lo trae sobre la mesa diciendo que no deben comportarse así.

Me viene otro pasaje de la Biblia:

[1 Corintios 11:22] Pues qué, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis? ¿O menospreciáis la iglesia de Dios, y avergonzáis a los que no tienen nada? ¿Qué os diré? ¿Os alabaré? En esto no os alabo.

El Espíritu me hace saber que a veces los cristianos nos reunimos por buenos motivos, por buenas razones, y es bueno congregarnos, es bueno estar en comunidad, es bíblico. Hasta Jesús lo practicaba, pero parte de esa reunión provoca buenos frutos, me está diciendo el Espíritu Santo, y hay una parte de esa reunión en donde los mismos que provocan buenos frutos al mismo tiempo pecan, y es con el comportamiento cuando comparten los alimentos cuando están juntos.

Este tipo de cosas se están dando hoy, en estos tiempos finales, donde se supone que la iglesia de Dios tendría que estar mínimamente ordenada.

El Espíritu Santo le dice a las iglesias: que se arrepientan, porque yo (Noelia) estoy sabiendo que a muchos de ustedes, el Espíritu les está trayendo a la memoria lo que yo estoy diciendo. Y se están acordando de eventos, de reuniones, en donde esto que estoy nombrando ha sucedido, pero que quizás ustedes lo tomaban como algo normal o no se dieron cuenta en el momento, o no estaban del todo conscientes como para darse cuenta de que era un pecado.

Así que el Espíritu te dice hoy que te arrepientas de este comportamiento, que te arrepientas de querer ir a congregarte solamente para comer, porque yo (Noelia) estoy sabiendo ahora, y esto es aún más grave que lo anterior, que algunos de ustedes únicamente quieren estar en comunidad para comer con los hermanos.

No están pensando en reunirse con los hermanos para alabar juntos al Señor, cantar alabanzas, compartir palabra, salmos, doctrina, revelación, como dice la Biblia, sino que están pensando: ¿cuándo va a llegar la hora de juntarnos para poder comer? Están pensando en qué tipo de alimentos se van a poner sobre la mesa o se van a compartir, y no en el alimento espiritual, que es donde el Señor quiere que nos enfoquemos en primer lugar.

[1 Corintios 14:26] ¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.

Vuelvo a repetir, para los malentendidos o para los que son tardos para entender; no estoy diciendo que no se pueda comer o beber en una reunión de hermanos, sino digo que hay un desbalance y muchos de nosotros estamos pecando porque ponemos la comida primero, antes que todo, porque pensamos en la comida aún más que en el Señor o en las cosas del Señor. Ahí, es donde se involucra este ídolo que yo (Noelia) veía, que era como un Buda que se levantaba en la calle, y recibe su adoración, recibe su alabanza de parte de los hijos de Dios.

Dice el Señor, hijitos, arrepiéntanse, porque no solamente tienen la culpa algunos pastores o esposas de los pastores, porque estoy sabiendo ahora que, normalmente, como son las esposas de los pastores las que se encargan de organizar este tipo de cosas, como mesas para compartir y demás, algunas de ellas en sus corazones tienen la idea de cazar las almas a través de los alimentos. Lo estoy diciendo porque me lo revela el Espíritu de Dios ahora, ofenda al que ofenda, lo que Dios revela.

Yo (Noelia) estoy viendo esposas de pastores, que piensan en sus corazones sin darse cuenta que están pecando: voy a poner distintos tipos de comidas en las mesas para que vengan más personas a congregarse; pero no es del todo sana la manera, la motivación o la forma en la que están pensando, porque no es que piensan que van a armar una mesa para darle de comer a los pobres que van a venir a la congregación, o a los que están afuera, que no tienen para comer.

No, sino que la idea es pescar las almas de los hermanos que sí tienen para comer en sus casas, pero que quieren ir a alimentar sus vientres, a entretenerse a través de comer, a pasar el tiempo comiendo en la iglesia. Es como una manera de atraer a los congregantes a la comida. Estamos hablando de algo que no es sano, estamos hablando de algo que no está bien, aunque no tiene nada de malo congregarnos y compartir los alimentos en alguna que otra ocasión, pero la motivación puede estar mal, la manera puede estar mal, la cantidad puede estar mal y el lugar que se le da a la comida en esa congregación puede estar mal.

Si uno utiliza la comida como carnada para que vengan más personas a congregarse, claramente está mal, porque no están pensando en que el Señor va a traer a las almas a esa congregación, sino que están pensando en atraer a las almas de una manera carnal. Entonces, ¿qué tipo de personas piensan ustedes que van a llegar a esa congregación? Personas carnales.

El Señor dice, arrepiéntanse ustedes, porque no son solamente los líderes quienes están haciendo eso, sino que ustedes están cayendo en esa trampa, dándole lugar a la glotonería, a la ansiedad, a la idolatría por la comida, cuando ustedes responden y comen esa carnada, que es carnal.

Yo (Noelia) veo espíritus en forma de serpientes que habitan en los estómagos y que trabajan en las personas que no están libres de la glotonería, que trabajan noche y día para tentarlos, para provocar un vicio en esas personas; les hablan al oído, les ponen inspiración de comer permanentemente, les traen recuerdos a sus mentes de distintos tipos de alimentos que saben estos espíritus que a la persona que los carga les gusta.

Este espíritu, cuando habita dentro de una persona, su misión es tentarlo permanentemente, entonces le hace falta liberación en esta área, para que coma continuamente, y nunca se detenga. Luego este espíritu empieza a trabajar en conjunto con espíritus de tristeza, de depresión, de ira, de frustración, de aburrimiento, de entretenimiento, y así el reino del enemigo se confabula entre sí y trabajan en equipo para hacer todo lo que se pueda hacer, utilizando las debilidades de las personas, para hacerlos caer en el pecado de la glotonería.

Y si fuera posible, no solamente hacerlos pecar permanentemente sin que la persona se dé cuenta de que está incurriendo en glotonería, sino ponerle una enfermedad física, porque la misma persona abre las puertas, si cae en esas tentaciones, a la glotonería, dándole derechos legales a estos demonios para que le pongan una enfermedad. No estoy diciendo que esta sea la única razón por la cual pasan las cosas que voy a enumerar, pero el Señor me está trayendo que luego hay muchos hermanos que tienen problemas de azúcar en la sangre, gastritis, problemas en las distintas partes del sistema digestivo, sobrepeso, y una lista larga de consecuencias físicas que el pecado de la glotonería trae, además de que se abren puertas para que se provoquen otro tipo de consecuencias que son espirituales en la vida de la persona que peca de esta manera.

Dice el Señor, hijitos, tomen conciencia, porque muchos de ustedes están engordando sobremanera, y es que el enemigo les está dando de comer excesivamente para que terminen teniendo problemas no solamente en lo físico sino en lo psicológico, en lo emocional; porque la persona que comienza a engordar y no por otro tipo de problemas que esa persona no puede manejar sino porque incurre en este pecado, en este vicio, en esta adicción de la glotonería; la persona que incurre regularmente en este pecado, más que nada los hijos de Dios, abren puertas también en lo espiritual para que el enemigo si puede afecte su cuerpo y su alma, colocando problemas mentales por causa de los problemas alimenticios.

Todo eso porque recuerden que cuerpo alma y espíritu están íntimamente conectados, son tres cosas que forman un solo ser que somos nosotros pero que se interrelacionan entre sí, por lo tanto si tu cuerpo engorda demasiado afecta tus emociones, tus sentimientos, tu manera de pensar, y el enemigo va a utilizar esa situación para hacerte caer no solamente en lo físico sino en lo mental, en lo emocional, para que después sin darte cuenta abres otras puertas en esa área, porque todo está relacionado y el diablo no pierde tiempo, no pierde tiempo.

El Espíritu repite, hijitos tomen conciencia de lo que hoy les enseño y no tomen al vicio de comer, como algo normal, porque algunos de ustedes se han casado con este vicio, lo han aceptado en sus vidas, pensando que no tenía nada de malo comer un poco de más, o comer mal, o comer rápido, comer en exceso, comer estando ansiosos, muchos de ustedes están casados con este vicio y no lo saben, no se dan cuenta, por eso el Señor hoy te habla tan fuerte con estas palabras, para que entiendas que no es un tema menor y que quizás puedes tener todas las otras puertas y ventanas de tu casa completamente cerradas y trabadas, pero te olvidaste de ésta y no es menor.

Dice el Señor que para todos aquellos que estén sintiendo que esta palabra va para ellos, que lo hablen con Él, que lo lleven en la oración, que busquen la guía del Espíritu Santo, que pidan sanidad y liberación, y en algunos casos esta debilidad se revela porque hay maldiciones generacionales de glotonería.

El Señor me dice que pidan perdón, si ustedes ven que esto se repite en sus ancestros y sus descendientes, si el problema que ustedes tienen lo pueden reconocer en sus padres, en sus abuelos, en sus bisabuelos; que pidan perdón en el nombre de su línea familiar y que le pidan al Señor que corte estas maldiciones, pero después de eso no va a alcanzar simplemente con cortar la maldición, hay que cambiar hábitos alimenticios, hay que volver a enseñarle al cuerpo, a la mente, al espíritu, a que se comporte de otra manera; hay que reeducar nuestra manera de pensar a la manera bíblica de comer, aprender a tener respeto por los alimentos, por los tiempos de alimentación, por los momentos donde uno come y entender que cuando uno come lo hace para Dios.

Recalcó que si lo hace para Dios, porque alguien lo puede estar haciendo para uno mismo o inclusive lo puede estar haciendo como una ofrenda para un demonio, porque eso estoy viendo, hay distintos tipos de actitudes a la hora de comer y uno puede estar comiendo para Dios, como dice la Biblia, que todo lo que hagamos lo hagamos para el Señor, o uno puede estar comiendo para el diablo y podemos estar incurriendo en estas cosas, sin darnos cuenta y así es normalmente, por eso el Señor lo pone sobre la mesa.

[Colosenses 3:23] Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.

[1 Corintios 10:31] Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

Yo (Noelia) veo un lazo desde el estómago de una persona, y que lo sujeta un espíritu de glotonería. Es decir, hay algunas ocasiones en donde la persona que tiene este vicio está atado a ese espíritu, está ligado a ese espíritu. Pero dice la Biblia que todo lo que atemos en la Tierra será atado en el cielo, y todo lo que desatemos en la Tierra será desatado en el cielo.

[Mateo 18:18] De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

El Espíritu Santo dice que nosotros podemos orar para que sea desatada toda ligadura a todo espíritu de glotonería en el Nombre poderoso de Jesús. Yo (Noelia) mientras hablo, algunos de ustedes sienten la confirmación del Espíritu Santo en ustedes, que les dice: ese es tu caso, tienes que orar por eso. Así que como siempre, tomen nota y después apliquen los consejos que el Señor va dando durante esta transmisión para aplicarlos en sus vidas.

El Espíritu me insiste en que el tema de la comida es un problema en la iglesia de hoy, es una piedra de tropiezo. Yo (Noelia) veo este mismo ídolo de un Buda enorme, que se encuentra dentro de las congregaciones. Quizás no hay una estatua de la Virgen María, no hay una estatua de otro tipo de ídolos, pero espiritualmente hay una estatua de un demonio de glotonería y la iglesia no se da cuenta, incluso cuando se congregan a veces adoran a estas estatuas en lo espiritual, a estos falsos dioses, que son demonios en realidad.

Dice el Espíritu de Dios, a partir de ahora, cuando se congreguen, cuiden estos detalles, no es que no pueden reunirse a compartir alimentos. Pero tengan cuidado de la ansiedad, tengan cuidado del entretenimiento cuando comen, tengan cuidado de comer tranquilos, de comer únicamente lo que sepan que tengan que comer, de no estar desesperados para reunirse únicamente para comer, de no poner a la comida primero, de no idolatrar a estos alimentos.

Me muestra el Espíritu, que en ustedes sus ojos tienen codicia por la comida. Estoy viendo, lujuria de los ojos por la comida, porque la lujuria no se conecta solamente a lo sexual, se conecta a otro tipo de vicios. Yo estoy viendo que muchos de ustedes tienen lujuria en los ojos, pero por la comida, es decir, sus ojos quieren ver comida permanentemente, sus ojos andan buscando ver comida atractiva, así como alguien que tiene lujuria en los ojos inclinada a lo sexual, que está buscando ver a alguien atractivo permanentemente, o le cuesta dejar de mirar a esa persona que le atrae.

Dice el Señor, la comida puede ser sensual, hay cierta sensualidad en la comida, porque la sensualidad es atraer, es provocar que el otro te desee, y hay comida que es sensual, y para quienes va esta palabra, que dejan correr su corazón, y se dejan atraer por esa comida que es sensual para sus ojos. La Palabra dice:

[Génesis 3:6] Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.

Dice el Espíritu Santo, lo mismo pasa que cuando se reúnen los cristianos en las congregaciones, uno ve que algo es bueno para comer, que es agradable, que es codiciable, toma de ese alimento para comer y lo comparte con el otro.

Es decir, el que es tentado y cae en la tentación, cuando comer eso es pecado, entonces el pecador seduce al otro para hacer lo mismo, como Eva lo hizo con Adán, lo convence, lo lleva a lo mismo. Y a veces no es quizás que alguien viene y te ofrece un cigarrillo de marihuana, o algo que quizás ya dejaste, sino que vienen y te ofrecen un pedazo de torta o algo, y el Espíritu Santo te está diciendo que no lo comas. Pero igualmente caes en esa tentación. No siempre es pecado comer un pedazo de torta, estamos hablando de algo patológico, de un desbalance, de cuando comer se transforma en glotonería.

La lujuria de los ojos no solamente se manifiesta a través de lo sensual, de lo sexual, de los cuerpos físicos de mujeres y hombres. Hay otras cosas que se conectan con la lujuria de los ojos, porque la lujuria es desear algo que no te corresponde. Y cuando tú estás deseando esos alimentos que no te corresponden en ese momento, en ese lugar, o en esa cantidad, o como sea, entonces estás incurriendo en esta lujuria de los ojos, te estás dejando llevar por esa sensualidad o esa atracción que tiene ese alimento.

Así que los ojos son el medio por el cual el enemigo te puede tentar para que comas de más, así como la nariz a través de los olores. Pero es mucho más fuerte a través de los ojos. El que tiene un problema, un vicio de glotonería, normalmente el enemigo lo tienta a través de los ojos, a través de la imaginación también. Pero el Espíritu me indica de enfatizar en los ojos. Es muy importante que si tú sabés que no debes comer algo, que no sigas mirando ese alimento, como en el caso de Eva, que debió haber dado vuelta la cabeza, que tuvo que haber dejado de mirar a ese fruto, pero no lo hizo porque lo vio bueno para comer, lo codició.

Me viene el pasaje de Job cuando dijo: hice pacto con mis ojos, de no mirar a una doncella; como diciendo le enseñé a mis ojos o tengo el control, el dominio sobre mis ojos para no mirar, para no desear a una virgen, a una joven, a alguien atractivo. Lo mismo uno tiene que desarrollar este dominio propio hacia la comida. Y si sabemos que ya comimos lo suficiente y no tenemos que seguir comiendo, o si sabemos que hay algo que no tenemos que comer, entonces una táctica es no seguir mirando ese alimento. Dice la Biblia:

[Job 31:1] Hice pacto con mis ojos; ¿cómo, pues, había yo de mirar a una virgen?

Esto se puede aplicar a distintos tipos de lujuria de los ojos, lo que Job hizo. Muchos tenemos que hacer un pacto con nuestros ojos, pero en lo que son los alimentos, la comida. El Señor nos está dando una táctica acá para aplicar con este tema.

El Espíritu Santo me indica que les dé una advertencia que tiene que ver con los medicamentos, porque yo (Noelia) estoy sabiendo que algunos de ustedes están empezando a tomar medicamentos para dejar de comer o para comer menos, como pastillas que adelgazan, pastillas que quitan el hambre; pero dice el Señor que tengan mucho cuidado con esas cosas porque lo que hacen es bloquear el hambre en primer lugar, pero los efectos secundarios que tienen la mayoría son tremendamente dañinos, no atacan la raíz del asunto, que en realidad es espiritual. En vez de eso, las tentaciones se pelean con la oración, con el ayuno, con el apartarse de los ambientes donde uno es tentado. Por eso dice la Biblia:

[Santiago 4:7] Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

Algunos de ustedes, aún siendo cristianos, están pensando o están aplicando ya métodos supuestamente médicos para poder dejar de comer, para no tener tanta hambre o para adelgazar, sin aplicar los métodos más efectivos que existen para los hijos de Dios que son el ayuno y la oración.

Porque dice la Biblia que cuando uno es tentado, que no diga que es tentado de parte de Dios, porque justamente Dios va a otorgar lo que uno necesita para resistir a esa tentación.

[Santiago 1:13] Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie.

[1 Corintios 10:13] No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

Dios no va a permitir que nosotros seamos tentados más de lo que podamos resistir. Pero, también dice la Biblia que para resistir a la tentación hay que velar y orar. Ustedes están luchando con armas carnales contra algo que se ataca con armas espirituales. Pero como no quieren ayunar, ni orar, ni alabar, no quieren proclamar lo que está escrito, no quieren batallar contra estas cosas diabólicas porque la mayoría son perezosos, entonces van por lo fácil, que en realidad tapa el asunto como si alguien lo pusiera debajo de una alfombra, pero eso no lo hace desaparecer, sigue estando allí. Y luego están peor que antes, porque ahora son adictos no solo a la comida, sino también a los medicamentos. La Biblia dice:

[Mateo 26:41] Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.

Pero la carne se sujeta a través de aplicar las armas espirituales y no carnales. La carne es débil, pero puede ser sometida si nuestro espíritu está fuerte, pero si nuestro espíritu está débil nunca van a tener la victoria sobre estos vicios y adicciones. Entonces hay una parte que tenemos que hacer nosotros y cuando hayamos resistido lo suficiente, el Señor nos va a liberar si hace falta una liberación.

El Señor me revela que está levantando nutricionistas del reino de los cielos. El Señor me revela que está llamando a muchos hermanos para que eduquen al pueblo en esta área. Con base bíblica y con revelación que viene del cielo. Hay tanto para hablar sobre este tema de los vicios alimenticios, porque algunos de ustedes tienen vicio únicamente a un alimento en específico, pero no en todos. Por ejemplo, las harinas, el azúcar, la grasa, y no se han dado cuenta que han desarrollado un vicio. Necesitan comer eso para estar bien, pero alguien que es verdaderamente libre no necesita de nada para estar bien que no sea el Señor. Amén. Entonces, piensen, si hay algo que ustedes necesitan comer para estar bien, eso significa que algo está mal.

Entonces, ahí donde ahora ustedes están sacando la conclusión o el Espíritu Santo les está indicando cuál es ese alimento, dónde está la debilidad, ahí deben atacar, ahí tienen que orar, ahí tienen que llevarlo delante del Señor, pedir ayuda, velar, orar y ayunar para ser libres de esto, para que el espíritu sea fuerte, se edifique y tenga la fuerza de resistir a la tentación. Para que sea el espíritu el que mande y no la carne.

Si ustedes viven de una manera carnal permanentemente, la carne va a ser la que lleve el timón del barco. Pero si ustedes tienen una vida de oración, de ayuno, de alabanza, si se están edificando permanentemente leyendo la Palabra, proclamándola, creyéndola y otras prácticas cristianas, entonces el espíritu de ustedes es como un edificio fuerte que es difícil de derribar y el espíritu va a ser el que mande y no la carne.

En caso contrario no van a tener la fuerza de decir que «no» a algo que no tienen qué comer si el espíritu no está fuerte y edificado, si sus espíritus no son como una fortaleza. Si el espíritu está débil, va para cualquier lado a donde el cuerpo lo lleva, a donde la carne de ustedes lo lleva. La carne es la que manda.

Por eso es importante también mantenerse y caminar en las cosas espirituales y no solo en las carnales, deben caminar en el espíritu y no en la carne. Porque si no lo hacen, no van a hacer maravillas, no van a lograr grandes victorias si ustedes espiritualmente no están edificados, si no están fuertes, si no tienen una vida de secreto con el Señor, si no saben escuchar al Espíritu Santo de Dios, si no oran nunca o solo oran 10 minutos al día, si no ayunan jamás en la vida. Entonces si ustedes no tienen estas armas activas, no esperen a que puedan luchar o resistirse a estas tentaciones. Porque para resistir al diablo, como dice Santiago 4:7, uno tiene que someterse a Dios. Pero un espíritu débil no es resistente al diablo. Cae fácil, porque no está obedeciendo al Señor.

[Santiago 4:7] Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

Entonces no esperen que Dios los ayude si ustedes no están haciendo su parte. No esperen victorias importantes si ustedes no pelean, no luchan, no hacen lo que tengan que hacer. Si ustedes abren la puerta y la mantienen abierta las 24 horas del día, es una cuestión de tiempo hasta que su casa se llena de gente y Dios no va a cerrar las puertas de tu casa. Las puertas de tu casa las debes cerrar tú mismo. Pero Él te va a ayudar cuando vea que tú mismo estás tratando de cerrar esa puerta y que necesitas ayuda. Hasta entonces Él va a ayudarte.

Yo (Noelia) estoy viendo ahora un cigarrillo de marihuana. Estoy sabiendo que hay gente que escucha estas palabras, y que fuma marihuana. Entonces piensa que un cigarrillo de marihuana de vez en cuando no tiene nada de malo. Piensa que no es pecado fumar marihuana. Yo estoy sabiendo ahora que hay gente que escucha la Palabra de Dios, y luego piensa que las revelaciones que tienen vienen del Señor, cuando en realidad son alucinaciones que tienen por causa de distintos tipos de drogas que están consumiendo, como la marihuana. ¿Por qué? Porque abren puertas en donde el enemigo los engaña de distintas maneras.

El Señor dice que los que están en estas cosas, que se arrepientan, para que una vez que se arrepientan, Él pueda cortar estas esposas en sus manos y hacerlos libres. Pero sin arrepentimiento, Él no va a cortar las esposas, porque sin arrepentimiento, si Él corta las esposas de tus manos y tú vuelves a hacer lo mismo, después vas a estar siete veces peor. De hecho, yo (Noelia) estoy sabiendo ahora que por este factor que acabo de nombrar, el Señor no libera a muchos hermanos. ¿Saben por qué no los libera? Porque no han llegado a un punto real de odiar ese pecado. Y si el Señor los liberaría de los demonios que están provocando esta adicción, sin que esa persona esté completamente decidida, al menos, de no volver a ese pecado, si no hay un cierto nivel de arrepentimiento sobre lo que han hecho con respecto a ese pecado, y el Señor los libera de esos demonios, la persona después lo más probable es que vuelva a ese pecado, con la consecuencia de estar siete veces peor que antes.

Por eso, esta es una de las razones por las cuales el Señor espera hasta que la persona realmente muestre frutos de arrepentimiento en su vida con relación a los vicios que tiene. Donde el Señor vea que realmente, si Él echa fuera el demonio de la persona que provoca estas adicciones, la persona no va a volver atrás, porque ya lo decidió en su corazón, porque se arrepintió de verdad, porque odia esa práctica. La persona tiene que llegar a un punto de arrepentimiento genuino, a un punto de decisión firme, para que el Señor diga, ahora te voy a liberar, porque sé que lo más probable es que no vuelvas atrás. Porque de otra manera, si el Señor te liberara en un estado de arrepentimiento parcial, no genuino, no total, en donde realmente no odias esa práctica, el Señor sabe que vas a volver atrás y vas a estar cada vez peor, y te guarda de esta manera.

Yo (Noelia) estoy sabiendo que muchos de ustedes no odian los vicios que les viene a la mente, por causa de esta palabra. No odian a esos pecados, no odian a esa maldad. Es más, ni siquiera lo ven como un pecado muchos de ustedes, no lo ven como una maldad. Están casados con ese pecado. Están casados con ese demonio de marihuana. La pasan bien con él, es su compañero. Y mientras esta actitud siga así, el Señor no va a traerte libertad a tu vida, porque no quieres libertad en tu vida. Porque quieres seguir fumando ese cigarrillo de marihuana o cigarrillo común. Porque preferís disfrutar de ese deleite carnal que de la presencia de Dios y de la santidad. Entonces el Señor quisiera que fuera distinto, pero no te va a obligar a que sea distinto, porque Él quiere que lo ames de verdad y no obligatoriamente. Pero recuerda que el postrer estado de la persona es peor, dice la Biblia.

No es solo la marihuana o lo que hablamos antes. Hay personas que tienen adicción a los sedantes, me muestra el Señor. Y sobre lo que estábamos hablando, dice la Biblia:

[Mateo 12:43-45] Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación.

También hay otros casos donde hijos de Dios son adictos a los sedantes, a las pastillas para dormir, a pastillas que en su momento cumplieron lo que tenían que hacer en sus cuerpos con respecto a la enfermedad que tenían, pero que después, cuando ya no era necesario que las tomen, las siguieron tomando. Hay gente acá que toma pastillas que no necesita, me dice el Señor. Hay gente que tienen distintos tipos de vicios, que si no compran cierto tipo de shampoo, de desodorante, de crema, no están bien. O sea, son adictos a distintas cosas. Hay gente que tiene adicción a las compras, hijos de Dios, que tienen adicción a coleccionar cosas. Hay gente que colecciona distintos tipos de cosas como estampitas, porque veo como, sellos postales o estampillas. Y no se da cuenta esta persona que tiene una adicción a esa colección. La adicción puede manifestarse en cosas impensables para algunos de ustedes, pero eso no quiere decir que uno no esté en un vicio, sin darse cuenta.

Hay hijas de Dios que son adictas a los maquillajes. No pueden vivir sin comprarse permanentemente distintos tipos de maquillajes, para luego maquillarse permanentemente el rostro, en su totalidad. Eso está en un nivel patológico, que si les sacaran esos bolsos de maquillaje que tienen, sería un trastorno para estas personas.

Hay distintos tipos de dependencias de las que muchos de ustedes no están conscientes. A veces algo que es lícito se transforma en un pecado. Por eso dice la Biblia:

[1 Corintios 6:12] Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.

Es clave entender hasta dónde y cuándo las cosas son lícitas.

En el chat un hermano habla de la adicción a la Coca-Cola y demás. Una cosa es tomar una de vez en cuando y otra cosa es depender de esta bebida o depender de cualquier otra cosa. Cualquier cosa que te domine se transforma en una adicción. Si el café te domina, se transformó en una adicción. Porque no es lo mismo tomar un café cada tanto que no poder estar bien o no poder vivir sin tomar café.

Yo (Noelia) veo gente que tiene adicción a las compras, no puede dejar de comprar, tiene su casa repleta de cosas que no necesita. Distintos tipos de vicios. ¿Cuál es tu dependencia? ¿Qué te genera dependencia? ¿A dónde te llaman tus ojos? ¿Cuál es la lujuria de tus ojos? ¿Qué es lo que te atrae? ¿La ropa? ¿Los autos? ¿Las personas, mujeres, hombres? ¿Los alimentos? ¿La bisutería? ¿El maquillaje?

Yo (Noelia) veo ludópatas acá. Hay gente que está escuchando esta transmisión que juega en los casinos, no solo presenciales, sino virtuales. Abriéndole la puerta a un demonio de ludopatía, o que quizás ya entró y por eso están jugando, porque hay distintos niveles. Es decir, todo me es lícito. Hay muchas cosas de las que nombré que no son pecado. Pero cuando uno ya es dependiente a eso y no puede vivir sin ello, sabe que tiene que frenar en algún momento y no lo hace, ahí está pecando.

El Señor, en estos últimos días, está trayendo luz y revelación a su pueblo en cosas que normalmente no se hablan, no se enseñan, o quizás no en la medida que el Señor lo espera. Hay muchas cosas que provocan adicciones, de las cuales el Señor quiere que hoy estén conscientes, para que estén completamente libres. Porque yo (Noelia) estoy sabiendo que algunos de ustedes no pueden responder al llamado de Dios en sus vidas por causa de los vicios. Por causa de la dependencia a estas cosas.

Hay gente que no puede dejar el cigarrillo, porque lo tiene como vicio. Hay géneros que simplemente no salen sino con oración y ayuno. Hay géneros que simplemente no se van a ir si no hay ayuno y oración, esto lo dice la Biblia. Hay veces en donde vas a hacer fuerza para dejar de depender de algo, vas a aplicar distintas técnicas, inclusive vas a estar orando, vas a estar leyendo la Biblia, vas a estar congregándote, vas a estar en presencia del Espíritu Santo, pero si no ayunas, el género no se va. Porque a los demonios se los debilita a través del ayuno y de la oración. Y hay géneros que son muy fuertes, que son muy carnales y que no hay forma de sacarlos si no es a través del ayuno junto con la oración. Pero es importante reconocer que no es solo con la oración. Algunos de ustedes oran mucho y han intentado por ese lado y no les ha dado resultado porque no ayunan. Esto debido a que el ayuno es muy fuerte para debilitarlos, además es una ofrenda al Señor, es un sacrificio que el Señor recompensa, que se paga espiritualmente.

Yo (Noelia) veo heladeras llenas de pastillas, alacenas llenas de pastillas. Dice el Señor, algunos de ustedes están llenos de medicamentos y no todos esos medicamentos los necesitan. Tengan cuidado y tomen bien lo que estoy diciendo. Algunos de esos medicamentos no los necesitan, pero igualmente los toman, y lo quieren seguir haciendo. Igualmente, los comen como si fueran un postre, un desayuno, una merienda. Revisen estas cosas.

Vuelvo a repetir, no se castiguen, no estoy diciendo que no se puede comer nada, que nunca se puede tomar un café, que nunca se puede comer un pedazo de torta, que no se puede tomar ningún refresco, no es lo que estoy diciendo, dice la Biblia, todo me es lícito, pero estoy hablando de los excesos, de las dependencias, de los vicios y adicciones. El Espíritu me indica que remarque que no estoy diciendo que no se puede tomar o beber tal cosa, sino que estoy hablando de los desbalances, de los excesos, de cuando ya es pecado hacerlo.

Dice el Señor, pidan consejo al Espíritu Santo, con lo que se están preguntando ahora, porque algunos de ustedes quieren ir al extremo con las dietas y demás, por causa de lo que el Señor está hablando ahora, pero el Espíritu dice no es el punto, no es lo que se está poniendo sobre la mesa. Yo (Noelia) estoy sabiendo que algunos de ustedes se quieren imponer prácticas o límites donde no están pecando en realidad, o se quieren ir al extremo, pero recuerden que todo me es lícito, dice la Biblia, pero no todo conviene.

Así que oren sobre todo esto, y para los que estén resistiendo a algo, a algún tipo de vicio, como el cigarrillo, como el alcohol, marihuana, lo que sea, el Espíritu indica que no anden en ambientes donde están disponibles para ustedes, traten de alejarse de los lugares donde es fácil adquirirlos, hasta que realmente estén libres y fuertes en esta área, porque algunos de ustedes van a evangelizar a personas que están fumando, y ustedes mismos todavía no lo han dejado completamente al cigarrillo, entonces van quizás con un buen motivo a evangelizar a alguien, pero como esa persona está fumando, al final les termina compartiendo ese cigarrillo, y ustedes aceptan porque todavía no están libres ni fuertes, luego pecan junto con esa persona, en vez de traer esa alma al reino, y la Biblia dice conviértanse ellos a ti y no tú a ellos, no jueguen con las cosas donde no están fuertes todavía, me dice el Señor.

[Jeremías 15:19] Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.

Hay hombres que tienen vicios sexuales, y que se exponen evangelizando o tratando de ministrar a mujeres estando solos con ellas, y el diablo es muy astuto, por eso dice en la Biblia que no ignoremos sus maquinaciones, es decir, no se expongan en ambientes o situaciones que los pueden hacer caer, mientras estén en el proceso de estar realmente libres de esas cosas, fuertes o tener el dominio sobre ello.

[2 Corintios 2:11] Para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.

Gracias, Señor por estos consejos sabios, yo te pido ahora Padre que cortes toda ligadura en todo aquel que hoy se arrepintió, que tomó conciencia de estos pecados, y todo demonio de glotonería, o de otro tipo de vicios, demonios de nicotina, de marihuana, de drogas, de alcohol, de medicamentos; Padre te pido ahora que cortes toda soga que conectaba a los que hoy se han arrepentido. Señor, a los que te están pidiendo ahora perdón con estos espíritus, en el Nombre de Jesús.

Todos los que se habían casado con estas cosas y que ahora digan «yo me divorcio de tal vicio», pero de verdad, genuinamente en su corazón, Padre te pido ahora que cortes estos lazos. En el Nombre de Jesús, yo corto toda brujería para que se sientan tentados, para que se sientan inclinados a comer más, o a pecar con distintos vicios, a tomar mucho alcohol.

Dice el Señor que moderen cuánto vino toman, porque muchos de ustedes con la excusa de que dice la Biblia que Jesús tomaba vino, están tomando vino de más, porque hay un versículo que dice que lo acusaron a Jesús diciendo que se juntaba con los bebedores, que él era como un borracho, un glotón, y él tomaba vino y comía, incluso los compartía con otras personas y entonces lo acusaron de borracho y de glotón.

[Mateo 11:19] Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos.

Pero era una falsa acusación y algunos de ustedes toman este versículo para pecar y tomar de más. Dice el Señor, tengan cuidado, porque muchas veces la práctica que están haciendo en sí no es pecado hasta un punto, pero cuando se pasan en esa práctica ya es un pecado, cuando ustedes cruzan una línea, un límite de lo permitido ya es pecado.

Yo (Noelia) te pido Señor, ahora y les hablo a las células del cuerpo de todo aquel que escucha y que tenga algún tipo de vicio para bendecirla en el Nombre de Jesús, yo ahora corto toda maldición de vicios, de adicciones, en todo aquel que escucha y reemplazo estas maldiciones por bendiciones. Dice el Señor, porque los excesos cansan al cuerpo, entonces están maltratando al templo del Espíritu Santo con los excesos, y sin darle descanso al cuerpo, por ejemplo los que están permanentemente comiendo, el sistema digestivo nunca descansa, esto es una forma de maltrato al templo del Espíritu Santo; arrepiéntanse de esto.

Yo (Noelia) bendigo los sistemas digestivos y tengan en cuenta que el pecado de la glotonería, como cualquier otro vicio, que son pecados le abren las puertas al enemigo y a la brujería; es decir, hay brujería que les están haciendo, pero que puede ser efectiva en sus vidas, porque tienen puertas abiertas a cosas como la glotonería, la marihuana, el cigarrillo, el alcoholismo, y demás cosas que a ustedes el Espíritu se las trae ahora a la memoria.

A veces ustedes están siendo atacados en los sueños porque pecan dándole lugar a algún tipo de adicción, porque están en algún exceso y los brujos entran de día, de noche y de distintas maneras a sus vidas y a los suyos en su casa. Así que estén conscientes de las consecuencias por incurrir en estas cosas.

Dice el Señor, arrepiéntanse, de mirar con deseo cosas que no les pertenecen y que no deberían tener en posesión, cosas que no deberían comer, que no deberían tomar, de desear esas sustancias que provocan adicciones y demás. Hay alguien acá que tiene el vicio de comprar revistas y mirarlas, inclusive hay vicios de comprar y leer libros, pero en un exceso sin estar bajo la inspiración del Espíritu Santo, siendo una adicción a los libros.

Arrepiéntanse mientras nombro estas cosas, arrepiéntanse, pídanle perdón al Señor, pidan la libertad al Señor, pídanle restauración en esta área, pidan la liberación.

Estoy viendo a alguien que depende de las gaseosas como la Coca-Cola, la Fañta, Sprait y demás marcas, no es que toman una de vez en cuando, sino que dependen de estas bebidas, tienen una adicción, no pueden estar sin saborearlas, arrepiéntanse si quieren y pídanle perdón al Señor para que los libere de esta necesidad de dulzura. Otros no pueden detenerse de comer cosas dulces, ya que no es lo mismo comer un chocolate pequeño, a estar todos los días comiendo uno o comer demasiado de este alimento.

Dice el Señor, pero hay muchos que no quieren soltar estas adicciones, si ustedes no quieren soltarlas y no las ven mal, entonces no va a pasar nada, van a seguir igual o peor, pero sepan que el diablo tiene un ancla en sus almas, si ustedes aceptan estas cosas. Entonces el diablo coloca un ancla en sus almas y en sus vidas para poder afectarlos en la mayor medida posible, es la decisión de ustedes; fíjense lo que van a hacer con esta información, si la van a tomar, si la van a dejar, si la van a escuchar o si se van a hacer los sordos, si van a seguir igual que antes o si van a cambiar algo, ¿que van a decidir? Ustedes tienen que decidir si quieren limpiarse de estas cosas o seguir revolcándose en ese barro.

Dice Jesús, hijitos los quiero libres, los quiero limpios, que tengan dominio sobre todas las cosas, que sean ustedes los dueños sobre sus vidas en este sentido, porque en realidad el Dueño de los dueños sobre nosotros es el Señor, pero después seguimos nosotros, nosotros somos los que decidimos.

El Señor dice, no quiere que esten dominados de estas cosas, no quiero que estén controlados por estos vicios, no quiero que el carruaje los lleve ya sea un demonio de gula, un demonio de alcoholismo, un demonio de drogadicción, no quiero que la marihuana sea el rey sobre sus vidas. Yo quiero, Yo quiero llevar ese carruaje a buen puerto, a buen punto, para que puedan cumplir su propósito, sean libres, tomen conciencia de estas cosas.

Dice el Señor, todo aquel que quiera que Yo le quite ese yugo pesado, venga a Mí para que que se lo pueda quitar y lo reemplace por el mío que es liviano, porque sólo Yo puedo dar libertad. ¿Cuántos de ustedes quieren libertad? Entonces pídanmela, y Yo los voy a hacer libres de verdad, como si nunca hubieran tenido ese problema.

Porque yo (Noelia) veo fumadores que el diablo les hizo creer que nunca jamás van a estar libres de eso, que nunca lo van a poder dejar, lo quieren dejar pero no pueden y le han creído al diablo, han tomado esa mentira que el diablo les ha hablado, de que nunca van a poder dejar de fumar. Dice el Señor, arrepiéntanse de creerle al diablo y créanme a Mí, porque Yo soy el libertador de las almas.

Algunos de ustedes tienen que preguntarle a Dios si tienen que pedirle a sus pastores que oren por ustedes por liberación, a sus pastores y a los hombres de Dios que haya en sus congregaciones, el Espíritu Santo les va a hacer saber a ustedes quiénes son los que necesitan oración de liberación por estas cosas, pero no tengan miedo, no sean cobardes, busquen esa liberación, porque a veces sin liberación no habrá ningún avance, cambio, ni libertad.

Dice el Señor, tengan esperanza hijitos y vengan a Mí, porque quiero liberar a un pueblo atado a los vicios, adicto a distintas cosas. Yo (Noelia) veo inclusive que hay algunos que son adictos a las prédicas, adictos a mirar las 24 horas, desde que se levantan hasta que se acuestan, distintos tipos de prédicas, son adictos a las prédicas y no están escuchando por la guía del Espíritu Santo; no es que el Espíritu Santo les aconseja: hijito, hijita escucha a este predicador o a esta persona, no, ustedes son adictos y entonces entra la confusión, la duda y la incredulidad, ya no saben a quién creerle porque escuchan voces todo el día.

Algunos de ustedes son adictos a los movimientos espirituales y entran en ocultismo, porque lo único que quieren ver son manifestaciones espirituales y como no todas vienen de Dios pero igualmente quieren verlas, quieren conocerlas, quieren experimentarlas, entonces el diablo les dice: acá tienes lo que estás pidiendo y lo que Dios no te quiere dar, te lo puedo dar yo; de esta forma muchos de ustedes están incurriendo en ocultismo, incurriendo en fetichismo, incurriendo en idolatría de las manifestación del poder espiritual.

Arrepiéntanse de querer únicamente ver o experimentar poderes espirituales, son adictos a las demostraciones del Espíritu Santo, pero cuando uno incurre en esto y no se da cuenta, de que está en adicción, entonces hay un peligro de que el diablo engañe a esta persona; porque la persona únicamente quiere ver la manifestación del poder de Dios demostrado en todos lados y entonces, como no siempre se da de parte del Señor, el diablo puede manifestar su poder haciéndole creer a la persona que era Dios

Son adictos a escuchar experiencias espirituales de otras personas, adictos a escuchar testimonios de ángeles, adictos a escuchar testimonios de ex brujas, adictos a escuchar distintos tipos de lenguas. Aclaro que no estoy diciendo que uno no puede escuchar testimonios sobre estas cosas, ni que no deba desear ver el poder de Dios manifestado en nuestras vidas, pero estoy hablando de un desbalance, de un desequilibrio, de una dependencia de esto, de una adicción. Hay hijos de Dios que son adictos a estas cosas y por eso incurren en pecado, van a iglesias y caen en error, van a congregaciones en donde se mueve fuego extraño, porque estas personas dependen de ese fuego extraño, depende de que siempre se cuente algún sueño, visión o profecía, de que haya la manifestación de poderes espirituales de cualquier manera, son dependencias, son desbalances, son maneras insanas de desear estas cosas.

Arrepiéntanse de ser adictos a las palabras proféticas, porque hay algunos de ustedes que no están sanos ni siquiera en esta área y escuchan a 10 profetas distintos entregar profecía todo el día. Vuelvo a repetir obviamente que la profecía es bíblica y que el Espíritu de Dios nos puede inspirar a escuchar a ciertos profetas o a ciertas personas que profetizan, pero yo (Noelia) estoy hablando de gente que es adicta a las visiones, adictas a los sueños, adictas a las palabras proféticas y dejan de leer la Biblia, dejan de congregarse, dejan de orar, dejan de buscar al Señor, dejan de atender al pobre, a la viuda, al necesitado, dejan de ayudar a los otros, dejan de edificar a otros hermanos con tal de estar todo el tiempo en la movida espiritual de la manifestación de algún tipo de poder.

Dice el Señor, esto es peligroso y se tienen que arrepentir, porque hasta estas cosas se pueden convertir en un ídolo en sus vidas.

No sólo eso, yo (Noelia) veo personas que son adictas a lavarse las manos, a cepillarse los dientes, a bañarse; son dependencias, adicciones y todo esto es un problema, porque en estos últimos días tenemos que estar completamente libres de todo por causa de la persecución que vendrá; porque vamos a estar en momentos donde no estemos cómodos, donde no tengamos todas estas cosas disponibles, donde no vamos a tener cosas ricas para comer, vamos a pasar hambre, frío, necesidad y los que estén aferrados a todo esto se les va a complicar mucho, ya tienen que trabajar en estas cosas para estar completamente libres de que el Señor los lleve a donde Él quiera llevarlos y estar libres, que el diablo no tenga nada en ustedes en estas áreas.

Libera Padre, libera Señor, saca a través de vómito, de escupir, de bostezar, a través de estornudar, de lágrimas de llanto, de cualquier manifestación, Padre libera ahora a tus hijos a los que se han arrepentido y te han pedido perdón, trae liberación, manda tus ángeles ahora Señor para que escupan todas estas cosas, yo los desato en el Nombre de Jesús, los bendigo.

Padre envía ángeles que toquen alabanzas en los oídos de estas personas que estaban atadas, para que estos demonios huyan de esa alabanza. Yo corto cadenas de adicción ahora, corto sogas de vicios, corto ataduras, quiebro maldiciones generacionales de adicción a la marihuana, tabaco, pipa, a la comida, a los medicamentos, a la ropa, a todo tipo de adicciones, corto esas maldiciones en el Nombre poderoso de Jesús.

El Espíritu repite, oren y ayunen, oren y ayunen, ayunen contra estas cosas, ataquen, vayan a la guerra, resistan al diablo pero resistanlo activamente, porque alguien que está en una cama, esperando que todo le llueva de arriba, no está resistiendo nada, simplemente está esperando, pero esa resistencia al diablo tiene que ser activa, actívense, utilicen las armas del Espíritu contra estas cosas, apártense, dejen de amar esos vicios, dejen de amar de una forma desproporcionada la comida, el cigarrillo, la marihuana, el alcohol, dejen de amar los juegos; hay algunos de ustedes que son adictos a los videojuegos, gente mayor y no solamente jóvenes que están escuchando esto.

Dice el Señor, dejen de amar esa adicción, no la amen, aborrezcanla como Yo la aborrezco, no se dan cuenta que ustedes aman los vicios, aborrezcan su maldad, porque Yo la aborrezco, aborrezcanla y los voy a ayudar. Los voy a sacar de ahí hijitos, pero primero sepárense de esas cosas, divorciense, díganle que «no», rechacenlas, resistanlas y después los voy a ayudar, Yo los voy a ayudar porque no va a ser por su propia fuerza, va a ser con mi Espíritu, sean libres ahora.

Yo (Noelia) veo a alguien que está como medio descompuesto porque se han movilizado cosas que tenían que ver con la glotonería en su estómago, no tengan miedo de ser liberados, no tengan miedo de cortar con estas cosas, de cambiar sus vidas, porque el diablo les miente, les hace pensar que si dejan de hacer eso: de comer, de tomar, de jugar o lo que sea; que van a estar mal, que van a estar peor que antes, que no van a poder, que habrá un vacío en sus vidas. Dice el Señor, pero Yo voy a llenar ese vacío, tengan confianza en Mí, crean en Mí que los liberto.

Dice Dios, que también se puede ser adicto a la tristeza, a la depresión, no saber vivir sin ella, arrepiéntanse todos ustedes que aman a la tristeza, que le dan de comer a esa tristeza a través de sus lágrimas, tristeza ilícita, la depresión, son adictos a la ira, algunos de ustedes son adictos al enojo, a la falta de perdón, no pueden vivir sin él, lo quieren en su vida, arrepiéntanse de amar la falta de perdón.

Dice el Señor, reconozcan estas maldades en sus corazones, para apartarse de ellas y que los pueda liberar, porque los quiero limpiar hijitos, ustedes son míos, pero tienen que ir más lejos, estoy refinando un pueblo entendido, estoy sacando brillo en mis piedras preciosas, los estoy pasando por el fuego, resistan hijitos y hagan su parte.

Arrepiéntanse de idolatrar estas cosas, adictos a los tatuajes, hay algunos que son adictos a la televisión, a los programas de la televisión, tienen que tenerlo todo el día encendido, no pueden estar sin mirarlo, si no hay televisor en su casa hay un vacío, es un comportamiento anormal que estoy nombrando, arrepiéntanse de depender de ese televisor, de los programas, de las novelas, de las series, son adictos a ellas.

Dice el Señor, límpiense de toda contaminación mundana, hay adictos a las cartas, hay alguien que juega a las cartas, arrepiéntanse de esa adicción a jugar a las cartas, adictos a lo digital, a los celulares, a las computadoras, a las tablets, a las comunicaciones, adictos al WhatsApp, adictos a escribir mensajes, a la música.

Yo (Noelia) veo gente que se va liberando, sogas que van cayendo, veo gente que sale de Egipto, que es libre de la esclavitud de las adicciones, adictos a ciertos tipos de sabores, yo veo gente acá que son adictos a la limpieza, no pueden dejar de limpiar noche y día, lo hacen a diario, nunca es suficiente, arrepiéntanse porque es afán, me viene el ejemplo de marta, siempre tan afanada.

[Lucas 10:40] Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.

Dice el Señor, oren sobre estas cosas, mediten en la Palabra sobre estas cosas y no le den lugar al diablo, vuelvo a repetir ayunen, esa es la llave.

También el Espíritu me dice que algunos de ustedes son adictos a sus pastores, adictos a sus líderes, no es una relación sana, normal, están dependientes de ellos, si ellos no están sus vidas se vienen abajo, si no tienen contacto regular con ellos empiezan a comportarse como cuando a un adicto a la cocaína se la quitan y empieza a manifestar cosas en el cuerpo, como una resaca. Bueno hay gente aquí que es tan adicta a sus líderes espirituales, que cuando no están en contacto con ellos hasta empiezan a sentirse mal en sus cuerpos, empiezan a manifestar como una resaca espiritual, como una dependencia, oren sobre esto.

Padre danos equilibrio en todas las cosas en el Nombre poderoso de Jesús.

Yo (Noelia) veo gente adicta a los hijos, dependientes de ellos, sus vicios son los hijos que se convierten en sus ídolos, oren sobre esto también, arrepiéntanse de poner a sus hijos primero antes que a Dios, ya sea físicos o espirituales.

Otros son adictos al servicio en el ministerio, veo gente que son adictos al servicio en el ministerio, cuando la Biblia dice que hay un tiempo para todo, hay un tiempo para trabajar y hay un tiempo para descansar. No es que está mal estar en un ministerio o servir a Dios, pero están desbalanceados, son como «workaholic» se les llama, pero en vez de un trabajo secular que también a veces son adictos al trabajo, en este caso son adictos a trabajar en un ministerio y esto abre puertas en sus vidas, sin darse cuenta, pensando que hacen lo bueno, muchas veces se terminan perjudicando a sí mismos, porque no lo hacen por el Espíritu de Dios en un balance sano y bajo la guía del Señor, sino porque piensan que cuanto más hacen más recompensa van a tener o cuanto más hacen más le van a agradar al Señor, y no funciona así porque es por gracia pero ese es otro tema, así que cuidado con la adicción al trabajo también a manera de desbalance.

[Eclesiastés 3:1] Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.

Yo (Noelia) estoy hablando de una adicción a la música, de no poder dejar de escuchar música todo el día, de que una persona dependa de escuchar música y más que nada esto pasa normalmente con la gente que escucha música del mundo, no alabanzas. Aún hay muchísimos hijos de Dios que escuchan música del mundo todavía y encima lo hacen todo el día y no pueden estar sin escucharla, sino que es algo permanente, no pueden estar sin saber de las nuevas canciones que salen ¿de quienes son, cómo se llaman, cómo suenan?, hijos de Dios dependientes de la música del mundo, es una adicción.

Hay adictos a películas, vídeos y demás distintos tipos de adicciones, oren y pregúntenle al Espíritu Santo: ¿hay algún área donde yo soy débil en esto? ¿Hay algo que sea un vicio para mí? ¿Hay algo que es una adicción?, y el Espíritu se los va a mostrar, también los va a llevar por el proceso de ser libres de ello y sanos si ustedes hacen su parte y le obedecen.

Otros son adictos a la gimnasia, no es pecado hacer gimnasia en sí pero cuando es una adicción si es pecado, todo me es lícito pero no todo me conviene, todo me es lícito pero no me dejaré dominar de nada de eso, si el gimnasio te domina hay un problema, si no puedes vivir sin ir al gimnasio, sin hacer deporte, hay un problema.

Padre, trae claridad a tu pueblo sobre esto, responde preguntas y sigue ministrando para tu gloria y tu honra en el Nombre de Jesús.

Traigo paz en los corazones ahora, imparto entendimiento y Señor, imparte balance a una medida justa, para manejarnos en todas estas cosas en el Nombre de Jesús.

El Señor dice que lo busquen a Él, que Él va a contestar esas preguntas y también a través de la Palabra, pero también a través de la oración.

Yo (Noelia) me veo cerrando una puerta que tiene dos hojas, es como decir: bueno terminé mi parte; eso significa esta visión, ahora le toca a ustedes hacer su parte junto con la Palabra y el Espíritu de Dios.