Los huesos
Ministración profética por Noelia Fernandez
El Señor te bendiga en este 5 de junio del año 2024, en esta oportunidad para orar por ti, por tus huesos, mediante el Espíritu de Dios. Así que directamente vamos a comenzar esta ministración profética orando al Padre para que sea Él manifestándose a través de esta boca en esta transmisión. Amén.
Amado Padre celestial, Salvador perfecto, Sanador perfecto, nuestro Médico, el cual acude a auxiliarnos cuando estamos rotos, enfermos, pecando y quizás, sin darnos cuenta, que generamos daño en nuestro cuerpo. A ti venimos hoy, Señor. Venimos por tu ayuda porque hay enfermedades en nuestros huesos, porque nuestros huesos están sufriendo por distintas razones, están debilitados, porque han sido afectados por brujería, en algunos casos, porque están afligidos y están sin fuerza.
Oh, Señor, venimos a ti, porque necesitamos, que derrames de ese aceite de sanidad en nuestros huesos. Por eso estamos aquí hoy, porque Tú me has dado este tema específico para orar por ellos, por el Espíritu Santo de Dios, de una manera profética.
Señor, yo (Noelia) te presento ahora mismo a todas estas personas que vienen a congregarse conmigo en esta reunión profética, para que sea el derramamiento de tu Espíritu sobre ellos, para que sea el derramamiento de tu aceite de sanidad sobre ellos; porque sólo Tú sanas y sanas completamente, porque sólo Tú salvas, porque todas las buenas cosas vienen de ti y únicamente de ti. Tú eres nuestro Padre, Tú eres nuestro Rescatador, y a ti venimos hoy, a presentarnos delante de tu Trono, para ser sanados y para que nos hables los misterios que hoy quieras comunicar, para que reveles esos misterios que hoy quieres mostrar acerca de nuestros huesos.
Estamos aquí para escucharte, Señor, para entender, abre nuestro entendimiento, abre nuestros corazones, como abriste el corazón de Lidia para recibir la Palabra que le estaban hablando. Hoy, Señor, destapa aquellos vasos que están cerrados, y que por causa de ese bloqueo no podíamos recibir lo que querías derramar en nosotros, ábrenos, quita todo bloqueo de nosotros que quiere impedir recibir esta oración profética, sanidad, liberación, revelación, este pan del Cielo. En ti confiamos, Padre Celestial, a ti acudimos en este momento, ya sea que escuchamos esta palabra en vivo o en diferido, porque la palabra actúa igual para el que tiene fe, nada es imposible para ti, Señor, te damos la gloria y la honra en el poderoso Nombre de Cristo Jesús, amén.
[Hechos 16:14] Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía.
Yo (Noelia) les aviso desde antes de comenzar, que mientras esté orando por ustedes de manera profética, es decir, orar por inspiración del Espíritu Santo; el Señor me va a estar entregando palabra de ciencia y revelaciones sobre las enfermedades que afectan los huesos, sus posibles causas, y el Señor también va a dar palabras de sabiduría.
Voy a estar aplicando diferentes dones de revelación, los cuales están nombrados en 1 Corintios 12, por ejemplo, don de profecía, don de sabiduría, don de ciencia o conocimiento también, dones de sanidades.
Voy a estar interpretando mis lenguas para recibir información del Cielo. Voy a estar aplicando don de discernimiento de espíritus, fe, milagros, y de a poco el Señor va a ir entregando palabras que les recomiendo anotar, porque esta información es como bocados de pan que el Señor envía desde el cielo para sus hijos, para que sean entendidos de las cosas espirituales en un nivel mayor y ya no sean ignorantes de ellas.
Yo (Noelia) estoy viendo a alguien que tiene los huesos de las manos deformados. Esa enfermedad es la artritis. El Espíritu Santo me está revelando que en algunas ocasiones, la artritis está provocada por un demonio de enfermedad que habita en las manos de la persona afectada. Por lo cual, a veces, hay algunos hermanos que oran por sanidad para alguien que tiene una enfermedad y esa persona no sana. La sanidad no se recibe sobrenaturalmente, aplicando los dones de sanidades, porque la solución para algunas enfermedades es liberación y no oración de sanidad.
Son dos cosas distintas que trabajan en conjunto, que tienen que ver con lo mismo, pero que a su vez, se ocupan de dos áreas diferentes. Una cosa es la sanidad y otra es la liberación. Pero, hay sanidad que se da a través de la liberación y hay liberación que abre el camino para la sanidad. Porque, al echar fuera ese demonio que provoca esta enfermedad, la enfermedad se va junto con ese demonio. A veces nosotros oramos por sanidad, pero la solución a nuestra enfermedad no siempre es la sanidad, sino la liberación. Porque hay distintas causas para las enfermedades y una de las causas por las cuales una persona puede estar enferma es debido a un demonio que la provoca.
Yo (Noelia) comprendo por el Espíritu Santo, que la artritis es provocada por falta de liberación, es decir, por un demonio. En ese caso, la persona enferma necesita liberación, necesita que ese demonio sea echado fuera. Uno de los casos por los cuales este tipo de géneros puede ingresar en una persona y provocarle una enfermedad como la artritis, en donde, las manos se van deformando, puede ser por el pecado de robar.
Una persona que utiliza sus manos constantemente para robar y no se arrepiente, puede abrir la puerta a un demonio de artritis en su vida porque las manos las usa para la maldad, para la injusticia, para el robo. Por lo tanto, los demonios tienen derechos legales sobre esas manos que están sucias y manchadas de pecado. El demonio puede entrar a habitar en las manos de una persona que, por ejemplo, es un ladrón y no se ha arrepentido, para provocarle una enfermedad como la artritis.
Antes de continuar, quiero aclarar que las cosas que voy a mencionar son algunas razones de ciertas enfermedades que afectan a los huesos. No estoy diciendo que siempre la artritis está provocada por un demonio debido a que la persona robó. Si no es una de las posibles causas por las cuales esta enfermedad se puede dar. Pero una persona puede estar enferma y no siempre es por pecado o por falta de liberación.
Los que vienen siguiendo este canal, saben que yo muchas veces he hablado sobre las enfermedades, sus posibles causas y he dicho que no todas las enfermedades son provocadas por pecado, o porque hay un demonio que tiene que ser echado fuera, pero sí es una de las posibilidades. Lo que voy a hablar son los ejemplos que el Espíritu Santo me va trayendo para que se los comparta.
Dejando esto muy en claro para que lo tengan en cuenta y aprendan a no categorizar todas las cosas tan rápidamente, para que ustedes no digan: «tal persona tiene artritis entonces ha robado», no funciona de esta manera. Ustedes pueden ir e investigar en la Biblia dónde menciona muchas razones por las cuales las personas estaban enfermas y no siempre era porque faltaba echar fuera el espíritu demoníaco para que la persona sea sana, a veces simplemente el discípulo, el apóstol o el mismo Jesús oraba para sanidad y la persona era sana, pero otras no, si no se echaba afuera ese demonio que provocaba la enfermedad.
Entonces no categoricemos todas las cosas tan rápidamente, solo porque sí, porque el Reino de los Cielos es muy vasto, las cosas espirituales son muy amplias y no hay una sola razón para todas las cosas. Seamos maduros en las cosas espirituales, escuchemos primero, oremos sobre todas las cosas que voy a hablar hoy y más que nada investiguemos en las Escrituras lo que les digo.
Otra de las razones por las cuales yo estoy sabiendo que una persona puede tener enfermedades en los huesos de las manos, específicamente, es por el pecado de la codicia, porque las manos son utilizadas para manejar bienes, para administrar dinero, para recibir dinero o para dar dinero, para trabajar, lo cual produce bienes materiales.
¿Qué tiene que ver esto con las manos? Ustedes saben que este ministerio tiene como tarea enseñarle al pueblo a pensar simbólicamente, porque Dios se maneja muy simbólicamente. Entonces, si nosotros pensamos en las manos, ¿para qué se utilizan? En la vida cotidiana, para una gran cantidad de cosas, pero una de ellas es trabajar. Las manos suelen representar trabajo, en los sueños inclusive, servicio. Con las manos trabajamos y nos ganamos el pan.
El mal manejo del dinero, la codicia, el querer obtener más; este pecado, que puede ser generacional o personal, si no es tratado, llega a un punto que puede abrir la puerta a una enfermedad en esas manos y provocar, por ejemplo, artritis o una enfermedad en los huesos. Porque la artritis, lo que hace es deformar las manos. Los dedos se van endureciendo, deformándose y esto refleja la dureza del corazón de una persona que está movida por la codicia, me muestra el Espíritu. Dice la Biblia:
[1 Reyes 13:4] Cuando el rey Jeroboán oyó la Palabra del varón de Dios que había clamado contra el altar de Betel, extendió su mano desde el altar diciendo prendedle, más la mano que había extendido contra él se secó y no la pudo enderezar.
Los pecados que nosotros cometemos con nuestras manos pueden abrir la puerta a enfermedades que afecten esas manos que están pecando. La codicia puede ser uno de los pecados que le abra la puerta a una enfermedad como la artritis que va afectando las manos, dejándolas inoperantes de a poco, inmóviles, endurecidas, porque una persona que se va manejando sin tratar un problema de codicia o de avaricia, el corazón se le va endureciendo como una roca y esa dureza se va reflejando en las manos.
¿Por qué? Como ya he dicho varias veces, cuerpo, alma y espíritu están conectados, se relacionan entre sí. No somos tres seres distintos, somos un solo ser, una sola persona, pero que está compuesta de tres partes: cuerpo, alma y espíritu. Como dice la Palabra que cuando venga el Señor, Él quiere encontrarnos irreprensibles en cuerpo, alma y espíritu.
No solamente el espíritu es importante, las tres cosas son importantes, porque fueron creadas por el Señor y las tres componen una misma cosa. Uno de los errores que comete muchas veces la Iglesia, es solamente poner el enfoque en el espíritu y no darle importancia al cuerpo, o poner el enfoque en lo espiritual y no darle importancia al alma. Las personas que están en el mundo cometen el error de darle mucha importancia al cuerpo, pero no al espíritu. Inclusive a veces al cuerpo y al alma, pero no al espíritu. Cuando en realidad somos una sola persona, un solo ser, compuestos de tres partes
[1 Tesalonicenses 5:23] Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
Lo que le sucede al alma repercute en el cuerpo y en el espíritu, lo que le sucede al cuerpo repercute al alma y al espíritu, y lo que le sucede al espíritu repercute en el alma y en el cuerpo, porque son tres hilos que forman un solo cordón, y si uno de esos tres hilos está flojo, los otros dos se ven afectados, se van gastando, resisten menos, porque no es la misma fuerza de dos cordones sanos y uno débil que de los tres hilos sanos.
[Eclesiastés 4:12] Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.
La Iglesia tiene que aprender a pensar de una manera completa. La Iglesia tiene que aprender a ampliar la manera de pensar a la manera celestial. La Iglesia tiene que dejar que el Señor rompa esas estructuras que ahora le pone el límite para avanzar. La Iglesia tiene que aprender a pensar en una manera que lo abarque, en una manera más amplia que como piensa ahora.
Dice el Señor, cuando un corazón se endurece, esto se ve reflejado en el cuerpo. Tiene un espíritu de frialdad, porque hay distintos tipos dentro del reino de las tinieblas, distintos tipos de espíritus, distintos tipos de potestades, distintos trabajadores en ese reino.
[Efesios 6:12] Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
En el reino de las tinieblas hay distintos personajes, distintos trabajadores que se ocupan de cosas diferentes. Cada cual tiene su trabajo. Tenemos que entender que así como en el Reino de los Cielos hay distintos puestos de trabajo y cada cual se ocupa de un área muy específica, dónde hay distintas tareas, con distintos niveles de poder y niveles de autoridades, lo mismo sucede con el reino de las tinieblas. Porque para que un reino funcione tiene que haber una organización, porque Dios es un Dios de orden y todo está ordenado en el Reino de los Cielos. Hasta el enemigo sabe que si no hubiera un orden en autoridades, en poderes, en tareas específicas, en roles, en su reino, no podría llevar adelante los planes que él tiene que ejecutar en contra de la humanidad.
Entendiendo esto, tenemos que saber y tener en cuenta que hay distintos espíritus del reino de las tinieblas, como dice Efesios 6, que se ocupan de distintas cosas y dentro de esta amplia gama de espíritus de las tinieblas, hay un grupo de estos trabajadores que se especializan en el robo, hay otro grupo que se ocupan de enfriar los corazones de las personas, son espíritus de crueldad.
Hay otro grupo de trabajadores del reino de las tinieblas que se especializan, por ejemplo, en la envidia. Y cuando estos espíritus trabajan dentro o afuera de una persona, porque pueden inspirar a la persona de ambas formas, debido a que las cosas espirituales son muy profundas y hay muchos misterios que nosotros ni siquiera conocemos cómo deberíamos.
Cuando hay en el corazón de una persona un espíritu de crueldad, este corazón se va enfriando espiritualmente y si uno pudiera ver el núcleo del alma de esa persona que representa el corazón, ese núcleo se va enfriando, se va volviendo como un cubo de hielo en lo espiritual.
Para los videntes del Reino de los Cielos como yo (Noelia), por ejemplo en la Biblia encontramos que Samuel, Gad y distintos profetas son mencionados como videntes, levantados por el Señor y cuya característica es que la mayor parte de la revelación que reciben es a través de ver espiritualmente. Porque hay distintos tipos de profetas también.
Una persona que es profeta vidente o que tiene discernimiento de espíritus, por ejemplo, a veces puede tener una visión del corazón de una persona y ver que ese corazón está convertido en hielo, se puede ver de color azul y no encendido en fuego, no de color rojizo que representa un corazón blando, un corazón de carne como dice la Biblia.
[Ezequiel 36:26] Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.
Este espíritu de crueldad tiene la misión de ir enfriando el corazón de la persona y lo que sucede en el corazón, se va reflejando en el cuerpo y hasta se puede empezar a observar en el rostro, se puede discernir esa crueldad que está conectada con la frialdad en el semblante de la persona, en la piel, en la estructura del cuerpo, si se tienen los sentidos medianamente desarrollados, se puede discernir que es una persona fría. Esta frialdad del corazón si no es tratada y si sigue pecando a través de esa frialdad, de esa crueldad, abre la puerta para provocar enfermedades. Dice la Biblia:
[Proverbios 12:10] El justo tiene consideración de la vida de su bestia, mas el corazón de los impíos es cruel.
Cuando un corazón se va endureciendo y enfriando por causa del pecado, esto se puede reflejar en distintas partes del cuerpo, que eran usadas para ejecutar ese pecado, como dice la Biblia, que esto nace en el corazón.
[Mateo 15:19] Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.
El ejemplo que me da el Espíritu Santo de Dios, es el de una persona que utiliza sus manos para pegarle a sus hijos, porque yo (Noelia) estoy viendo a alguien que con sus manos castiga a sus hijos, golpeándolos porque han hecho algo mal o porque simplemente la persona fue educada así y entonces repite estos patrones de pegarles.
Esta persona que utiliza sus manos para pegarle a sus hijos de manera física, bien sea para disciplinarlos, porque así es como lo llaman, o mejor dicho para maltratarlos, porque a veces lo llaman de la primera forma. Esas manos están siendo utilizadas para ejercer violencia física contra sus hijos. En este caso, esta persona está pecando con sus manos, violentando a sus hijos, aplicando una forma de disciplina física que no está acorde a las Escrituras del Nuevo Testamento con las enseñanzas del Señor Jesús. Cualquiera sea la causa por la cual esta persona utiliza sus manos para pegarle a sus hijos, para ejercer violencia física contra ellos, ya sea en el nombre de la disciplina o del maltrato, la persona está pecando. Este pecado puede abrir la puerta para que la persona tenga distintos tipos de enfermedades en sus manos, y una de estas puede ser en los huesos.
Este tipo de pecado va endureciendo el corazón del padre y del hijo; y al desarrollarse en el corazón de ambos, se empieza a reflejar en distintas áreas de la vida, incluyendo el cuerpo. Si no se arrepiente, y esto no es tratado.
Lo que está haciendo el Espíritu en esta ministración, es dar distintos ejemplos que causan enfermedades de los huesos en cualquier área del cuerpo para que ustedes lo lleven en oración y quizás tengan que arrepentirse sobre estas cosas si encuentran este pecado en sus vidas y no se daban cuenta, para poder ser perdonados, limpiados, sanados y liberados de estas cosas, y para estar sin mancha delante de la presencia del Señor, que es nuestro objetivo más importante.
Una hermana comparte como testimonio en el chat: mi esposo castiga a mis hijos con sus manos y tiene artritis.
Dice ahora el Espíritu, ustedes observen lo que yo (Noelia) voy a ir diciendo durante este vivo. Ustedes ténganlo en cuenta y después obsérvenlo en su vida diaria. Cuando ustedes conozcan a una persona que notablemente es codiciosa o que tiene avaricia, porque normalmente las dos cosas actúan en conjunto, ya que quien siempre quiere más, también no quiere gastarlo, porque si no, ya no tiene más de lo que quería.
Entonces los distintos espíritus demoníacos trabajan en grupo contra una misma persona para lograr sus objetivos, y para que siempre esté como en un círculo vicioso de donde no pueda salir si fuera posible, para poder llevarlo a niveles mayores de pecado sin que se dé cuenta. Aunque sabemos que el Señor si puede sacarlo de ahí, si se humilla, si se arrepiente y le pide ayuda, porque esa es nuestra esperanza.
Si ustedes observan a alguien que es codicioso, que tiene avaricia, pongan atención y se van a dar cuenta de que en algunos casos las manos de estas personas se van deformando, ya sea por la artritis o por otro tipo de enfermedades en las manos, pero si ustedes conocen a una persona, por ejemplo, que es fría, dura en el corazón, notable por su forma de ser, cruel o que le cuesta sentir algo cuando alguien está sufriendo, que le es fácil ver sufrir a alguien y no le afecta, este tipo de cosas.
Ustedes observen el semblante de esa persona, las características en su cuerpo, lo que se ve de esta persona y van a empezar a reconocer estas señales que les estoy diciendo y van a empezar a discernir lo que se mueve en ella a través de observarla, en cómo luce, cómo habla, cómo se mueve, cómo se dirige hacia los demás, etcétera. Porque vuelvo a repetir, el alma, el cuerpo y el espíritu están interconectados, se relacionan entre sí y lo que hay en el corazón, se muestra en el cuerpo, lo que hay en el corazón afecta al espíritu y viceversa.
Si aprenden a desarrollar estos sentidos, como enseña la Biblia, podrán discernir que lo que hay en el corazón de una persona muchas veces se manifiesta en su cuerpo, y esto solo puede ser comprendido por medio del Espíritu de Dios.
Así como el engaño en este tiempo está creciendo en gran manera, como el error, la apostasía y el poder falso, o mejor dicho, el poder del diablo se va a manifestar en un nivel cada vez mayor en estos últimos días, de igual forma el poder de Dios que se ve manifestado, será aún más visible en niveles mayores que ahora, debido a que las dos cosas van a estar operando juntas en la Tierra, mientras la Iglesia del Señor Jesucristo sigue acá.
Lo que el Señor quiere a través de estas enseñanzas proféticas, es que ustedes estén despiertos y aprendan a discernir, inclusive en los detalles que hoy estamos discutiendo y poniendo sobre la mesa, porque cada uno de estos puntos se va a volver crucial para no caer en estos engaños.
Otra de las razones que puede generar enfermedades en los huesos, es la tristeza. Es muy regular que la tristeza se aloje en los huesos. Así otro grupo de estos trabajadores de las tinieblas se dedica en hacer triste a la gente, en deprimir a las personas. Hay demonios que tienen trabajos específicos, y uno de estos es la tristeza y la depresión. Cuando estos espíritus tienen el derecho de operar en una persona es muy regular que se alojen en los huesos. De hecho, hay un pasaje en la Biblia que habla sobre eso:
[Proverbios 17:22] El corazón alegre constituye buen remedio, más el espíritu triste seca los huesos.
Una persona inconversa o hijo de Dios, que está influenciada por un espíritu de tristeza o de depresión, que no trata con eso y no se arrepiente de darle lugar. Es muy factible que en cualquier momento este espíritu gane el derecho de colocar una enfermedad. Esto puede darse en distintas partes del cuerpo, pero por el tema de hoy, esa enfermedad puede estar en los huesos.
Los huesos, las articulaciones, la musculatura, normalmente son muy afectadas por una persona cuyo espíritu está triste, como dice Proverbios 17:22. Este tipo de personas que viven tristes o en depresión y no lo tratan, incluyendo hijos de Dios. Sus huesos, sus articulaciones empiezan a enfermarse, sus músculos empiezan a debilitarse porque la tristeza debilita el cuerpo y muy regularmente al sistema locomotor. Otra enfermedad que está conectada con esto (aunque no siempre), es la fibromialgia.
Sobre los huesos, yo (Noelia) estoy viendo ahora que cuando un espíritu de tristeza está alojado en el esqueleto de una persona, empieza a roer esos huesos. Me vienen imágenes de mujeres mayores, que se manejan en una actitud de víctimas. Dice el Señor, el victimismo enferma al sistema locomotor. Porque el victimismo es un autoataque. Primeramente, a nivel espiritual, pero que afecta a nivel corporal a la larga.
Ustedes van a ver que las personas acostumbradas a manejarse bajo una actitud de víctimas, ocasionalmente o constantemente, y esto incluye la autodesvalorización, con no amarse, con autocastigarse. Todas estas cosas son como dagas que se clavan contra uno mismo, afectando el alma, el espíritu y el cuerpo. Esto si no es tratado, la artrosis y la osteoporosis que va gastando los huesos, puede ser causada por un espíritu de tristeza que se aloja en el esqueleto y que los va royendo a nivel espiritual y que se refleja a nivel corporal.
No todo tiene que ver con la edad o con el desgaste físico normal de un cuerpo, lo cual también es válido. Pero nosotros podemos tener dos personas de 70 años, una tiene osteoporosis y la otra no. ¿Por qué?, si las dos tienen la misma edad. Hay distintas cosas a tener en cuenta en las enfermedades, no podemos encasillar todo en una sola regla.
Pero el Espíritu Santo está hablando sobre algunos ejemplos que están activos en los que están escuchando este video ahora. Para que se arrepientan de lo que el Señor está hablando, si encuentran que es así en sus vidas, pidan perdón, pidan sanidad y en algunos casos liberación y empiecen a resistir al diablo en esas áreas de sus vidas, a obedecer al Señor, a defenderse de estas cosas para que no solamente se pongan a cuentas con Dios, sino que sus vidas espirituales y físicas avancen y mejoren.
Porque el Señor quiere que sus hijos vivan bien, que tengan una buena calidad de vida en ese sentido, que tengan salud y que no estén enfermos. Por eso el Señor revela estas cosas. Entonces, la tristeza que no es lícita y la depresión, son cosas muy espirituales, son muy profundas y no es fácil hablar en solo una hora sobre esto.
Hay una tristeza lícita y una tristeza ilícita. Por ejemplo hay una tristeza, que una persona puede pasar por la muerte de alguien querido por cierto tiempo, si esa persona se mueve en los tiempos que el Señor le da para cumplir con ese luto, no hay pecado en esa tristeza. Jesús lloró cuando Lázaro murió. Dice la Biblia:
[Juan 11:33-36] Jesús entonces al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió, y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Le dijeron: Señor, ven y ve. Jesús lloró. Dijeron entonces los judíos: Mirad cómo le amaba.
Es lícito estar triste por ciertas cosas, pero hay otras ocasiones en donde la tristeza simplemente es pecado. No es una tristeza justificada como arrepentimiento, es una tristeza mundana, es una tristeza cultural, es una tristeza que no tiene justificación delante de los ojos de Dios. Porque nosotros no nos manejamos como se maneja la normalidad del mundo, si no cómo se maneja el Señor. Nuestro manual es la Biblia, y no lo que dicen las personas que tienen ciencia del mundo.
Entonces, estamos hablando de una tristeza ilícita, que es pecado. Porque las emociones de los hombres, son necesarias y el Señor las creó así. De hecho, Dios mismo tiene emociones. El Señor llora, se enoja, se alegra. Pero ahora estamos hablando de las emociones que son pecado. Son dos cosas distintas. Si quieren entender más sobre esto, miren el video de este canal donde el Señor habló sobre las emociones, que se llama: ¿Cómo tener dominio propio sobre las emociones?
Una tristeza prolongada, injustificada, una depresión que no tiene una razón válida de ser, no aprobada por el Señor, fácilmente le abre la puerta a espíritus que entran en la persona y empiezan a corromper el alma, el espíritu y el cuerpo, desencadenando una enfermedad, por ejemplo, de los huesos, aunque puede afectar cualquier parte del cuerpo.
Otro de los pecados que puede afectar los huesos, es la envidia. La envidia corrompe el cuerpo, no solamente el alma y el espíritu, la envidia es como un bicho que se va comiendo los huesos. La envidia carcome a la persona por dentro, hace arder los huesos. La envidia es como un fuego. Así lo veo en esta visión. La Palabra dice:
[Proverbios 14:30] El corazón apacible es vida a la carne, más la envidia es carcoma de los huesos.
Proverbios 14:30 avala lo que el Señor me está diciendo ahora, yo (Noelia) veía la envidia como un bicho espiritual que iba mordiendo los huesos, y a su vez la persona envidiosa arde por dentro. Ustedes ven que cuando la envidia se manifiesta en alguien, la persona se pone roja del problema de ver que el otro tiene lo que quiere.
Al igual que la timidez, normalmente se muestra en el rostro, porque los espíritus de timidez mayormente se alojan en el semblante. Cuando la persona siente timidez, el rostro se le pone colorado, porque es una manifestación en el cuerpo de lo que sucede a nivel espiritual. La vergüenza y timidez están conectadas, pero la vergüenza era lo que más quería decir y colorea el rostro.
Lo mismo que la ira, cuando las personas sienten enojo la cara se les pone colorada.
Pero retomando el tema, la envidia es como un fuego que va quemando a la persona, alguien que se maneja por la envidia lo hace consciente o inconscientemente; aunque regularmente es inconsciente, debido a que son pecados difíciles de reconocer, pero está allí, incluso dentro de una gran cantidad de la iglesia, lamentablemente. La Biblia dice:
[Proverbios 27:4] Cruel es el furor e impetuosa la ira, más ¿quién resistirá ante la envidia?.
La envidia es un pecado extremadamente dañino, pero no tanto para quien es envidiado, sino principalmente para el propio envidioso, porque la envidia lo va carcomiendo y quemando por dentro. Yo (Noelia) veía una persona que cuando siente envidia se enciende un fuego dentro de ella, pero no es el fuego del Espíritu Santo o de celo por Dios, sino es un fuego que consume a esa persona, y la envidia entonces puede ser uno de los pecados que afecta al esqueleto. Por lo cual muchas personas, incluso muchos hijos de Dios pueden estar teniendo problemas óseos porque son envidiosos, no se arrepienten, no tratan con esto, y no ponen este pecado sobre la mesa.
Yo (Noelia) veo que otra de las razones de las enfermedades en los huesos es que no proviene de un pecado actual de la persona, sino de su generación pasada que pecó en algunas de estas cosas o en otras que no he nombrado, y esto abrió la puerta para una maldición generacional de enfermedades óseas. Por ejemplo, la abuela tuvo reuma, artritis u osteoporosis, luego la hija está enferma y ahora la nieta, y así se va repitiendo de generación en generación.
Cuando una enfermedad se va repitiendo anormalmente de generación en generación, lo más probable es que haya una maldición generacional de esa enfermedad. Porque no es lo mismo que una persona dentro del árbol familiar aisladamente tenga cierta enfermedad, a qué se venga repitiendo en la descendencia. La diabetes es un ejemplo, cuando ustedes ven que el abuelo tenía diabetes, el hijo también y ahora el nieto, entonces es por un motivo generacional. Dice la Palabra:
[Números 14:18] Jehová es largo en ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la rebelión, aunque de ningún modo tendrá por inocente al culpable, que visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y la cuarta generación.
Algunos de ustedes están enfermos de los huesos, no porque hayan pecado, sino sus antepasados lo hicieron. Y cuando una persona tiene una maldición generacional de enfermedades, como en este caso, quizás la persona no cometa ese mismo pecado, pero sí va a tener una debilidad hacía ese pecado que provocó esa maldición generacional.
El Señor me está trayendo este ejemplo ahora, puede haber una persona que no esté robando, sin embargo, su abuelo si lo hacía, y robar no solamente puede ser como normalmente el mundo lo conoce, hay muchas maneras de hacerlo y no todas están aceptadas como robo, pero eso no quiere decir que no siga siendo eso. Si un abuelo tenía una empresa, y no le pagaba lo que le correspondía a sus trabajadores, esta es una forma de robar ante los ojos de Dios, porque le está robando parte del salario que esos trabajadores se merecen.
Quizás el abuelo era cristiano, quizás era hijo de Dios, pero le pagaba menos de lo que debía a sus empleados en su negocio, y ante los ojos de Dios él tenía manos que robaban. Por lo tanto, este pecado puede abrir la puerta para que entre un demonio y provocar una enfermedad en sus manos por causa de una maldición por haber robado en esta manera. Esta maldición afecta la línea generacional descendiente, donde si no es cortada se repetirá la enfermedad del abuelo, que ante los ojos de Dios tenía sus manos manchadas por robar parte del salario a sus empleados.
Entonces, el hijo tiene la misma maldición de enfermedad activa, y al nieto le pasa lo mismo aunque no robe, pero estando esta maldición activa, normalmente suele tener una tendencia, como una debilidad, a estar tentado a robar de cualquier manera. No siempre robar debe ser algo tan evidente como un banco, una billetera, sino puede ser una posesión de alguien que está al lado tuyo, robar algo en una casa, robar un chicle en un kiosco, hay muchas maneras de robar que están encubiertas.
Entonces, la persona que está bajo una maldición generacional puede que no esté pecando, pero sí tiene que resistirse a esa tentación que el diablo quiere aprovechar constantemente, poniéndole trampas en su vida continuamente para ver si cae en el mismo pecado y poder agravar esa situación en esa línea familiar. La estafa, apropiarse de las cosas de alguien que tenemos que devolver es una manera de robar. Descargar música que no compramos, y que no está permitido descargar, es una forma de robar. Hay muchas cosas que ante los ojos de Dios es robo, pero que quizás ante la persona no, sea hijo de Dios o no.
Por eso es tan importante leer cada hoja de lo que dice la Biblia, porque ella nos enseña bien lo que es robar y lo que no lo es. Pero bueno, eso es una inclinación. Es que la persona que está bajo una maldición generacional tiene una inclinación hacia ese pecado, pero eso no significa que deba ceder, sino que solo es una debilidad en él.
Yo (Noelia) estoy viendo la palabra «cleptómano». Hay personas que son cleptómanas, que tienen como un vicio o adicción, que es otro nivel de pecado. Hay espíritus que se dedican exclusivamente a eso, son espíritus de cleptomanía. Esto se ve en las líneas generacionales regularmente. Son familias de ladrones. Y los que no roban igualmente sienten una tentación a hacerlo, o notan que en sus vidas, todo el tiempo se les presentan oportunidades donde robar sería fácil. ¿Por qué a estas personas sí y a otras no? Hay una razón. Tener una predisposición.
Dice el Señor, la mala alimentación puede enfermar a los huesos. Consumir comida que tiene elementos que no son nutrientes, son como elementos cero, no aportan nada al cuerpo, como comidas cargadas de grasas, de azúcares, de metales, de venenos, de sustancias que no favorecen al cuerpo. Hay algunas sustancias que si se consumen regularmente van corrompiendo los huesos.
El Señor dice, incluso el Espíritu Santo inspira a algunos de ustedes a que consuman ciertas cosas que sus huesos necesitan y no le están haciendo caso. La falta de ciertas sustancias que le hacen bien a los huesos, provoca enfermedades. El estrés es un pecado, porque es quebrantar el cuarto mandamiento, que es el descanso, que bajo este nuevo pacto tiene que ser respetado, bajo una ley espiritual, que es la ley de Cristo. Cuando una persona no respeta el cuarto mandamiento que está escrito en su corazón y no descansa, no bajo la ley de Moisés, sino bajo la ley de Cristo, donde nuestra guía es el Espíritu Santo que nos indica cuándo descansar, no solamente a nivel espiritual, sino físico, esta persona está pecando, está quebrantando este mandamiento.
El estrés es un pecado y abre la puerta para que el cuerpo enferme. La falta de descanso físico y en el espíritu, abre la puerta para que el cuerpo se enferme. Porque la persona que no descansa lo que debe, no solamente está quebrantando el cuarto mandamiento en la manera espiritual, bajo el Espíritu Santo, que también incluye al descanso del cuerpo, sino que está abusando del templo del Espíritu Santo.
El estrés es un abuso del templo del Espíritu Santo, porque nuestro cuerpo es un vehículo que el Señor nos ha dado para cumplir nuestro propósito sobre esta Tierra. Y si nosotros abusamos de este vehículo que el Señor nos ha dado para cumplir nuestro propósito en la Tierra, entonces estamos pecando contra ese vehículo que a su vez es el templo del Espíritu Santo. Nuestro cuerpo no es nuestro, dice la Biblia. Nuestro cuerpo es del Señor.
[1 Corintios 6:19-20] ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
Si verdaderamente nos entregamos al Señor en el bautismo del agua, una de las cosas que sucede es que nuestro cuerpo pasa a ser propiedad del Señor Jesucristo. Él lo compró con su sangre, no solamente nuestra alma y espíritu, sino también el cuerpo en esa cruz. Cuando creemos en Jesús, nos arrepentimos y nacemos de nuevo. En el bautismo de agua, no solo nuestro alma y espíritu, sino también nuestro cuerpo pasa legalmente a pertenecer a Él. Esto es literal, y el precio de ese cuerpo es su sangre.
El pago no son dólares, no son lingotes de oro, es la sangre de Cristo. Si verdaderamente te entregaste al Señor ese día, debes entender que tu cuerpo no es tuyo, está prestado. El Señor te da ese cuerpo como vehículo para que te puedas mover en este mundo para cumplir tu propósito divino. Nuestro cuerpo es como un auto que cuando uno abusa de él, se termina rompiendo, la culpa es del abusador del auto y no del vehículo.
Si nosotros no le damos el descanso que nuestro cuerpo necesita, nosotros estamos pecando contra nuestro cuerpo, que a su vez no es nuestro sino del Señor, por qué estamos administrando mal el cuerpo que Dios nos dio para movernos para Él. El estrés es un pecado muy subestimado, sin embargo, acarrea mucho daño porque aunque no están robando, no están adulterando, no están fornicando, no están matando, pero no están descansando. De la tabla de los 10 mandamientos que están escritos en sus corazones, quizás están guardando 9 en el espíritu, pero el cuarto, que es el del descanso, lo están quebrantando y no se dan cuenta.
Luego le echan la culpa al Señor muchas veces diciendo: ¿por qué estoy enfermo, por qué pasa esto?, y es que en realidad, hay una puerta abierta y es el quebrantamiento del descanso. No estamos hablando del día sábado. Estamos hablando de aplicar y respetar el cuarto mandamiento que es el descanso bajo el nuevo pacto en el cual estamos nosotros los que le pertenecemos a Cristo Jesús. Ya que no estamos bajo la ley de Moisés, sino bajo su ley, porque estamos bautizados bajo el nombre de Cristo Jesús.
El estrés abre la puerta para todo tipo de enfermedades, que pueden ser en el sistema óseo, porque los huesos también necesitan descansar, ya que conforman el esqueleto que nos ayuda a movernos lo cual es igual a un auto que no puede estar 24 horas encendido funcionando. Si nosotros utilizamos un auto y nunca frenamos, nunca le damos pausas, nunca le cambiamos los filtros, nunca aceitamos el motor, si no hay un mantenimiento del vehículo y se abusa, se le golpea, se le usa como si fuera una máquina que nunca se va a romper, el auto no va a durar. Lo mismo sucede con el cuerpo.
Estas cosas tienen sus consecuencias y nuestros cuerpos son como máquinas de carne que necesitan mantenimiento para ser usados en los tiempos del Señor. Hay un tiempo para todo, dice Eclesiastés, un tiempo para trabajar, un tiempo para descansar, un tiempo para hablar, un tiempo para callar, tiempo de guerra, tiempo de paz, etc. Entonces, el abuso del cuerpo es un pecado que abre la puerta para recibir enfermedades distintas.
[Eclesiastés 3:1] Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Otra razón por las cuales los huesos del cuerpo pueden estar enfermos es por causa de brujería. Por eso algunos de ustedes sienten pinchazos en los huesos y en los músculos.
Una de las razones puede ser la brujería que ha entrado en sus vidas y los está afectando. Por ejemplo, el estrés que mencionamos o cualquier otro pecado puede abrir esa puerta para que entre, por distintas causas. Pero la brujería provoca enfermedades y los huesos pueden estar enfermos a causa de esto. El vudú es un tipo de brujería que afecta muchísimo todo lo que es el sistema locomotor, que son los músculos, las articulaciones y los huesos. Aún más los músculos, porque son como la parte más sensitiva del sistema locomotor, donde se siente la mayor parte del dolor. Es más fácil sentir dolor de músculos que de huesos. El vudú es un tipo de brujería que suele afectar muchísimo al sistema locomotor en todas sus partes y no solo los músculos.
Dice el Señor, el cansancio de la vida es otro pecado que puede desgastar los huesos. Ustedes pueden leer en el libro de los Salmos, que varias veces, David dice que de tanto sufrir, los huesos iban siendo afectados y este tipo de cosas.
[Salmos 31:9-10] Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy en angustia; se han consumido de tristeza mis ojos, mi alma y mi cuerpo. Porque mi vida se va gastando de dolor y mis años de suspirar; se han agotado mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.
[Salmos 38:3] Nada hay sano en mi cuerpo a causa de tu ira. Ni hay salud en mis huesos a causa de mi pecado. Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza como carga pesada se han agravado sobre mí.
Tremendo versículo que resume mucho lo que estamos diciendo. No hay parte sana en mi cuerpo a causa de tu ira. Ni salud en mis huesos a causa de mi pecado. Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza. Como carga pesada se han agravado sobre mí. El Espíritu Santo me ha revelado hace tiempo, que la mayor parte de la causa de las enfermedades en los hijos de Dios es por el pecado. Aunque no siempre.
Retomando el tema, el cansancio de la vida es un pecado. El querer morir es un pecado porque es atentar contra la vida que Dios te regaló. Cuando tú quieres morir, cuando dices que estás cansado de la vida, que ya quieres irte de este mundo, pero de una manera diabólica, estás pecando contra el Señor porque la vida viene de Él. Porque Él hace que hoy estés vivo. Porque Él te da la respiración para que hoy sigas firme sobre tus pies.
El cansancio de la vida es un pecado que muchas veces, afecta los huesos, desgastándolos, debilitándolos o provocando enfermedades en ellos. Hay distintos pecados que provocan debilidad en el alma. Esa debilidad va impactando el cuerpo, específicamente los huesos, que se van debilitando y la persona entonces se vuelve más propensa a quebrárselos.
¿Vieron que hay ciertas personas que son propensas a quebrarse los huesos? Muchas veces esto es porque hay puertas abiertas en su vida por cualquier tipo de pecado que provoque debilidad en la persona. Personas débiles que no se dejan fortalecer por el Señor, esta debilidad que permiten en sus vidas se puede manifestar en una debilidad ósea y después la persona se quiebra fácilmente los huesos. Dice Salmos:
[Salmos 32:3] Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día.
Busquen en la Biblia todo lo que habla sobre los huesos y se van a maravillar.
Dice el Señor, hijitos, hay muchos misterios del cuerpo que ustedes no conocen, porque yo (Noelia) estoy sabiendo que algunos están cuestionando lo que dije hoy y dicen en sus corazones: ¿será realmente así, como ella dice?, yo no creo que sea así, no creo que funcione así. El Señor les responde que hay misterios que está revelando a través de este ministerio que solamente son aptos de comer y de digerir por los maduros espiritualmente, por los que pidieron por estos misterios para que sean revelados.
Yo (Noelia) estoy sabiendo que muchos de ustedes oraron por esto y le dijeron al Señor: Señor, háblanos a través de tu sierva Noelia sobre los huesos y esta es una respuesta para ustedes. Yo veo una frase que dice: «debilidad=huesos», cuando una persona se siente débil anímicamente, los huesos son impactados por esta emoción, porque lo que pasa en el alma impacta en el cuerpo, no son tres cosas distintas, sino que es una misma cosa, un mismo ser que se conforma de tres sustancias distintas, pero no están separadas, sino que la una impacta a la otra y viceversa.
Dice el Señor, hijitos, ustedes no son entendidos de todas las cosas espirituales, algunos de ustedes son entendidos de algunas y otros de otras, pero no hay nadie quien entienda absolutamente todo sobre estos misterios que estoy revelando a mi pueblo. Sean humildes y lo que hoy no lo entiendan, escudríñenlo en la Biblia, hablen Conmigo sobre esas cosas para ver si son así como se las están predicando ahora, pero si ustedes tiran estas revelaciones a la basura directamente y cierran la puerta a lo que yo (Noelia) estoy diciendo, comentando: «no, estas cosas son basura» y desechan estas palabras y me cierran la puerta, es decir no me quieren escuchar más.
El Señor dice, cada quien tome su decisión sobre si van a escuchar o dejar de escuchar, creer o dejar de creer, entender o seguir sin entender, más Yo seguiré hablando a aquellos que tengan un oído para recibir lo que les quiero revelar porque estoy repartiendo piedras preciosas de conocimiento, sabiduría, instrucción y es posible que lo que hoy no hayan entendido durante esta palabra lo puedan entender más tarde, si me buscan, porque quiero hacerlos entendidos de todas las cosas, no solamente de las que se pueden ver sino también de las que son invisibles y hay cosas que impactan a lo visible, a este cuerpo de carne y huesos, cosas de las cuales ustedes no estaban conscientes hasta hoy.
Sin embargo, Yo estoy trayendo luz y revelación sobre un pueblo que sale de Egipto para que sea elevado en el entendimiento de las cosas espirituales para su bien, para su favor y para que instruyan a otros con estas verdades. Ustedes hoy están en el desierto que representa esta vida, que es como una transición para que después vivamos para siempre con el Señor, en la vida eterna, en la nueva Jerusalén, es una temporada nada más esta vida. El Señor dice, mientras están en esa temporada, Yo les estoy dando maná que viene directamente del cielo para que alimentándose puedan creer que soy Yo quien se los da y al ingerirlo puedan ser sanados de cosas que hoy los agobian, los oprimen, los enferman, los frenan.
Yo (Noelia) estoy sabiendo que algunos que escuchan esta palabra están sintiendo envidia contra mí por causa de las revelaciones que yo recibo, porque el Señor me da y el Señor dice, no permitan que la envidia crezca en sus corazones porque el demonio de envidia tiene mucha fuerza y es capaz de devorarlos rápidamente, como cuando una llamarada de fuego que devora un lugar casi instantáneamente. La envidia es muy traicionera, dejen de envidiarse los unos a los otros, porque la envidia está trayendo muchísima enfermedad y muerte a mi pueblo no solo espiritual sino física.
Hijitos, arrepiéntanse de todas estas cosas que hoy han sido colocadas sobre la mesa, erradíquenla de sus vidas, denle carta de divorcio a todos estos pecados que han sido nombrados y a los pecados que el Espíritu Santo les va a traer después en su oración personal sobre las posibles causas de por qué están enfermos de los huesos.
Yo (Noelia) hablo ahora a tus huesos en el nombre de Jesús. Dice la Palabra:
[Ezequiel 37:5] Así ha dicho Jehová el Señor, a estos huesos he aquí yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis.
Padre ahora yo te pido que el Espíritu Santo se encienda como llama en el esqueleto de estos hermanos en el Nombre de Jesús, para que sus huesos cobren vida, para que sus huesos sanen, te pido Señor que corra el Espíritu Santo de Dios como aceite sanador por dentro y por fuera de sus huesos quemando toda enfermedad, todo virus, toda bacteria.
Por qué estoy viendo que esas cosas también enferman los huesos, cerramos la puerta ahora a todo bicho que esté enfermando los huesos, Padre te pedimos perdón ahora en el nombre de nuestra línea familiar, de nuestras generaciones por todo pecado que haya sido cometido en contra de tus Leyes Espirituales, de tu Palabra, de tu Persona, de tu Reino y que haya provocado maldiciones generacionales de enfermedades óseas.
Perdona, Señor, a nuestra genealogía en el Nombre de Jesús, te pedimos ahora que cortes toda maldición sobre nosotros, que provoca toda enfermedad que los hermanos están nombrando ahora, toda enfermedad que afecta a los huesos en el Nombre poderoso de Cristo Jesús.
Yo (Noelia) estoy viendo columnas torcidas, encorvadas y esto muchas veces es causado por un demonio de enfermedad, porque hay demonios que provocan distorsión de los huesos, Padre te pido liberación para estas personas en el Nombre de Jesús.
Padre, pedimos perdón por todo pecado cometido con nuestras manos, del que no estábamos conscientes hasta hoy, que abren la puerta para enfermedades óseas en nuestras manos, para deformidad, para problemas distintos. En el Nombre de Jesús, desato las manos para que sean sanas, ahora cortó toda brujería sobre el sistema locomotor de todo aquel que escucha, bendigo tus huesos, bendigo tu esqueleto.
El Señor me muestra que hay sustancias que necesitan ciertos esqueletos para poder crecer y otros para poder estar fuertes y desarrollar lo que necesiten, para la función que tienen los huesos. Señor, te pido ahora que hables al cuerpo de estas personas que tienen este problema de aprender a producir esa sustancia que necesitan los huesos en el Nombre de Jesús.
Dice el Señor, no se maltraten hablando mal de sí mismos, maldiciéndose a sí mismos de esa forma, odiándose a ustedes mismos, porque esto provoca enfermedades del sistema inmunológico, que afectan el esqueleto, el sistema óseo, porque el que se autocastiga, peca también contra sí mismo y el sistema inmunológico reacciona en contra del mismo cuerpo de esa persona porque el alma, el espíritu y el cuerpo, están conectados.
Arrepiéntanse de odiarse, de autocastigarse, de tratarse mal a ustedes mismos de rechazarse a ustedes mismos, pidan al Señor perdón para ser sanados, porque dice proverbios:
[Proverbios 19:8] El que adquiere cordura ama su alma; el que guarda la inteligencia hallará el bien.
Dice el Señor, cuando se autoatacan, se clavan dagas contra sí mismos. El sistema inmunológico recibe entonces la orden de atacar el cuerpo, cada vez que usan sus pensamientos o palabras para estos autoataques.
Dice el Señor, arrepiéntanse de practicar el ocultismo. El pecado del ocultismo abre puertas para recibir enfermedades o problemas en los huesos, el reiki por ejemplo es un pecado de ocultismo que abre la puerta, para que entren esos espíritus de reiki y que se transfieran desde las manos de la persona que lo practica, a quien recibe esa práctica y estos espíritus que han sido transferidos, pueden ingresar directamente en los huesos comenzando a provocar degeneración de los huesos progresiva.
Arrepiéntanse de todo tipo de terapias en las que ustedes han incursionado sin haberle preguntado al Espíritu Santo, inclusive algunos de ustedes fueron aun sabiendo lo que dice la Biblia sobre estas cosas, hay terapias que no son lícitas, y además se mueven espíritus que una vez transferidos o ingresados en las personas por más que sean hijos de Dios provocan enfermedades.
No dejen que les impongan las manos a la ligera, menos si es una persona que trabaja con terapias alternativas, ya que abren puertas de ocultismo para que se transfieran espíritus que provocan enfermedades. Tengan cuidado dice el Señor, guarden sus cuerpos porque quizás no están pecando de otra manera, pero cuando brindan a sus cuerpos para que les practiquen ciertas terapias que son ilícitas espiritualmente, ahí abren la puerta para que entre un espíritu de enfermedad en los huesos.
Arrepiéntanse de estas cosas, arrepiéntanse de la ignorancia porque la mayoría de estas cosas están hechas bajo ignorancia y no a propósito, pero igualmente es pecado; arrepiéntanse, pidan perdón y pídanle al Señor que los libere, que los sane, que los limpie de estas cosas. Estas cosas ensucian a los hijos de Dios espiritualmente, y hay gente que practica pilates lo cual no es lícito porque es una práctica donde se mueven espíritus de países orientales, espíritus de religiones distintas se mueven en esa práctica.
Dice el Señor, pilates, yoga, reiki, el magnetismo, cristales, péndulos, inciensos, acupuntura, artes marciales, dígitopuntura, acupresión, imanes, tai chi y muchos otros similares; el Espíritu Santo revela que en las congregaciones se le está abriendo la puerta a todo esto que mencione. Incluso lo practican dentro de la congregación (el templo físico) y están metiendo al enemigo en la casa.
El Señor menciona que lo más practicado son yoga y pilates, porque lo está introduciendo el diablo en las congregaciones como prácticas inocentes, haciéndoles creer que son solo una forma de actividad física, cuando realmente las personas que enseñan estas prácticas traen consigo un séquito de espíritus de las tinieblas, que van trabajando en contra de sus alumnos. El reiki también muchos de ustedes creen que es inocente, pero no lo es.
Manténgase limpios y no se mezclen con estas cosas. El Señor nombra esto no solamente por la contaminación espiritual, sino también porque se relaciona con las enfermedades de los huesos, ya que es una de las maneras en las que estos espíritus como serpientes, son transferidos a los que practican estas cosas y empiezan a deformar por ejemplo la espalda, las rodillas, las manos y demás partes del cuerpo.
Señor, te pido que sanes ahora en el Nombre de Jesús toda enfermedad ósea. Nos arrepentimos de ser ignorantes porque la Biblia dice:
[Oseas 4:6] Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.
Dice el Señor, hijitos, arrepiéntanse, arrepiéntanse de estas cosas y de lo que el Espíritu Santo les está marcando ahora, arrepiéntanse y pidan que toda maldición por estas prácticas sea cortada, que sean sanados y si hace falta que reciban liberación sobre esto. Oren, intercedan para que sean abiertos los ojos de mucho pueblo que practica estas cosas sin saber que están mal.
Gracias, Señor. Te pido sanidad ahora sobre los huesos, me viene la parte de las Escrituras donde dice que ninguno de los huesos del Señor Jesús fue quebrado. Dice el Señor que cuando Jesús murió en la cruz, todos sus huesos fueron guardados intactos, el Señor guardó el esqueleto de Jesús completo por causa de su dignidad.
[Juan 19:36] Porque estas cosas sucedieron para que se cumpliese la Escritura: No será quebrado hueso suyo.
[Salmos 34:20] Él guarda todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrado.
Dice el Señor, que los huesos son importantes, amén a sus huesos, cuídenlos, hablen cosas buenas sobre sus huesos, bendigan a sus huesos, entiendan que los huesos son los que corporalmente los sostienen a ustedes, no menosprecien su esqueleto. Yo (Noelia) estoy viendo problemas de rodillas; dice el Señor, no doblen sus rodillas al pecado, no doblen sus rodillas ante Mamón, no doblen sus rodillas ante los impíos.
Hijos, hay muchas cosas que ustedes no saben, pero que quiero hacérselas saber ¿están dispuestos a escuchar? Entonces abran sus corazones aquellos que quieren entender para ser sabios, pero con una sabiduría que viene de lo alto y no de abajo, no terrenal, los estoy liberando ahora.
Yo (Noelia) estoy viendo personas ancianas, pero que tienen huesos superfuertes, veo a un hombre que está avanzado en días; sin embargo, tiene un esqueleto muy fuerte. Dice el Señor, una persona digna, una persona recta, alguien que guarda su dignidad y que es honroso, normalmente no va a tener problemas en los huesos, una persona enteramente recta, mantendrá su esqueleto entero y cuando muera, su esqueleto todavía seguirá entero, es decir el esqueleto tiene que ver con la dignidad de la persona, con cuan digno es de que su esqueleto se mantenga completo y no sea afectado.
Jesús el Hijo de Dios, era digno de que ninguno de sus huesos sea quebrado, porque la Biblia dice que a quienes estaban crucificados a su lado, les quebraron las piernas para que murieran más rápido, pero a Jesús no se las quebraron; no hay casualidades en las historias bíblicas. Esto porque a quienes les quebraron las piernas les fue una deshonra la quebradura, entonces Dios no permitió que deshonren a su Hijo, quebrándole las piernas, esto es parte del porqué no padeció esto el Señor.
[Juan 19:31-33] Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo, pues aquel día de reposo era de gran solemnidad, rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados de allí. Vinieron, pues, los soldados, y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que había sido crucificado con él. Mas cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas.
No fue una casualidad que Jesús primero murió y después los soldados no le quebraron las piernas por su muerte previa; Dios decidió la hora, el minuto, el segundo en el cual Él iba a entregar su vida para que sus piernas no sean quebradas. Esto ya estaba dicho en:
[Éxodo 12:46] En una misma casa será comida, no sacaréis carne fuera de la casa ni quebraréis hueso suyo.
En el pasaje de Éxodo donde el pueblo hebreo antes de salir de Egipto celebró la Pascua por primera vez, por mandato del Señor, Moisés les dijo que al cordero que sacrificarían no debían quebrarle ni uno de sus huesos. Esto representa que ni uno de los huesos del Señor Jesús iba a ser quebrado, porque ese cordero de la Pascua en el Viejo Testamento, es una representación de Jesús.
El Espíritu me dice, que algunos de ustedes tienen que pedir una palabra de sabiduría, sobre sus enfermedades en los huesos, pero primero pregúntenle a Dios cuál es la causa de esa enfermedad, y si el Señor la revela arrepiéntanse, y pidan una palabra de sabiduría para sanar. Dice el Espíritu que le pidan una solución santa al Señor para esa enfermedad ósea y se las va a dar.
Señor, gracias por traer luz en esta área, te pido ahora que derrames de tu luz sobre todo esqueleto que está escuchando ahora con fe en el Nombre de Jesús, te pido Señor ahora que llenes todo hueso que escucha mi voz con tu luz sanadora, restaura Señor, todo hueso cansado, todo hueso afligido o quebrado, sana en el Nombre de Jesús, te pido Padre endereza todo hueso torcido. Yo (Noelia) veo espaldas torcidas, escoliosis y otras enfermedades de las columnas, Señor te pido que endereces los caminos de sus vidas si están torcidos, para que las columnas también se enderecen, en el Nombre de Jesús.
Gracias, Señor por esta parte más de la torta, porque aquí no está toda la revelación, dice la Biblia que profetizamos en parte y esto solamente es una migaja del conocimiento, que Tú tienes para enseñarnos acerca de los huesos y del esqueleto. Señor, yo quiebro toda brujería contra los huesos de los hermanos ahora en el Nombre de Jesús, los bendigo y los santificó.
El Espíritu me indica que algunos de ustedes tienen que ungir sus cuerpos con aceite apartado para el Señor y bendecido en el Nombre de Jesús, para que sus huesos sean sanados.
Yo (Noelia) veo a Jesús en el Cielo con el Padre, pero con su cuerpo y sus huesos enteros e intactos, porque Él resucitó con un cuerpo transformado, así también nuestros cuerpos van a ser transformados cuando seamos levantados, y también los muertos en Cristo cuando sean resucitados, van a ser transformados en esa resurrección. Por lo tanto, vamos a estar completos. Dice la Palabra:
[Lucas 24:39] Mirad mis manos y mis pies que Yo mismo soy, palpad y ved porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que Yo tengo.
Eso le dijo Jesús a sus discípulos después de haber resucitado, cuando se presentó a ellos, les demostró que no solo estaba vivo en espíritu y alma, sino también su cuerpo se había transformado y resucitado. Yo (Noelia) veo a Jesús y que su esqueleto dentro de su cuerpo está completo, intacto y vivo, extraordinariamente vivo, porque en el Cielo todo posee una plenitud de vida mayor que en la Tierra; allí la existencia es más intensa y verdadera que aquí.
Señor, te pido sanidad, te pido milagros sobre estos huesos, yo (Noelia) veo huesos que están secos de tanto llorar, dice el Señor que el llanto prolongado seca los huesos. Ahora Padre te pido que humedezcas estos huesos, que los hidrates, en el Nombre de Jesús y que impartas fuerza por estas palabras y por tu Espíritu, en el Nombre de Jesús, sobre esos huesos débiles, frágiles. Hidrata ahora por tu Palabra estos huesos secos en el Nombre de Jesús.
Yo (Noelia) veo a un perro que juega con un hueso, el Señor me dice que hasta para los perros los huesos son importantes, es decir, hasta los animales saben la importancia de los huesos y muchas veces nosotros no.
Observemos el comportamiento de la naturaleza, plantas y animales para aprender de Dios, porque podemos ver muchas de las cosas que habla la Biblia y que el Señor enseña a través de palabra profética, reflejado en la naturaleza del planeta Tierra.
Dice el Espíritu Santo, también es muy bueno el caldo de huesos, para fortalecer el cuerpo y los huesos.
Me enseña ahora el Espíritu de Dios, que los huesos son como oro, son tan valiosos y muchas veces son menospreciados, por eso habla de estas cosas, de estos detalles y los huesos se componen de cosas muy importantes para el cuerpo. El Espíritu me indica que estudien sobre esto, que investiguen porque todo es importante en el Reino de Dios y todo está conectado.
Terminamos por ahora, teniendo en cuenta que esto solamente es una parte del conocimiento sobre esta área. Mantengámonos en oración para que el Señor siga revelando más sobre la salud, alimentación y demás, trayendo luz sobre lo que está escrito, que aprendamos a interpretar lo que nos revele su Palabra, los secretos bíblicos y los secretos celestiales aún más.
Ustedes oren por lo que les gustaría que el Señor hablé y Él va a darme los temas que Él considere que sean necesarios y edificantes para ustedes en general. Oren sobre todo esto, estudien primeramente en la Biblia dicho tema y en segundo lugar pregúntenle al Espíritu Santo, dónde estudiar científicamente lo que nos habla y sobre lo que está escrito en la Biblia, porque no todas las fuentes que son científicas dicen la verdad, entonces la guía es el Espíritu Santo, pregúntenle al Espíritu Santo dónde pueden leer, investigar o aprender sobre esto que habló hoy; o sobre lo que la Biblia dice.
Bueno los dejamos con varias inquietudes, pregúntenle al Espíritu Santo también después de esto si hay algo de qué arrepentirse, si hay que pedir perdón en el nombre de la línea generacional y por qué específicamente, si hay algún pecado inconsciente que estén llevando a cabo que esté abriendo la puerta para enfermarlos en los huesos, humillense delante del Señor, pidan perdón, pidan dirección en este área y reciban ese perdón, esa sanidad y libertad en el Nombre de Jesús. Amén.